“¿Para qué unos nuevos Beatles? Si los viejos están muy bien”

La reciente publicación en Chile y Argentina de "Los Beatles. Desde el comienzo (1962-1966)" (Planeta, 2017), realizado en conjunto por los autores trasandinos Sergio Marchi y Fernando Blanco, acercan a la banda más importante de la música contemporánea desde su costado musical. Repleto de detalles y curiosidades, este libro pone a prueba el conocimiento de los más fanáticos, así como también es amigable para quienes no conocen en profundidad a la banda. "Los Beatles son la primera globalización", afirman.

Todos conocemos a un fanático de Los Beatles que, a la primera oportunidad que tiene, se lanza a comentar una anécdota que contenga a Paul, John, George y Ringo como protagonistas. A pesar de haber superado ya los 50 años de su aparición en la escena musical, el conjunto inglés ha marcado un antes y un después que nunca podrá borrarse y difícilmente pueda ser comparado o reemplazado por otros artistas en el futuro.

En esa dirección, el libro Los Beatles: desde el comienzo (1962 -1966) (Planeta, 2017) de los periodistas argentinos Sergio Marchi y Fernando Blanco propone ir aún más allá del mito de los 4 fantásticos de Liverpool y empezar a conocer cada detalle de sus inicios. Después de todo, ellos también hicieron giras por bares en Europa cuando nadie los conocía y el éxito parecía una utopía, al igual que le sucede a cualquier conjunto musical que da sus primeros pasos.

Ahora bien, encarar un libro sobre Los Beatles tantos años después y con una enorme bibliografía a sus espaldas, representó un enorme reto para los autores de este libro. Al respecto, en la introducción de Los Beatles: desde el comienzo (1962 -1966) se puede leer: “Esa enorme cantidad de libros ya escritos nos sirvió para documentarnos salteando la incertidumbre de Internet y también para poder comparar las verdades. Hemos descubierto a menudo que cuando se superponen dos o más relatos de una misma cosa, surgen fallas que indican que una parte de la verdad no está del todo clara”

“Esas imperfecciones fueron para nosotros la señalización de un yacimiento en el que debíamos explorar. Y, a menudo, los resultados nos sorprendieron a nosotros mismos”, destacan Marchi y Blanco con respecto a los hallazgos que este libro presenta y continuará en un tomo dos. Conscientes de la dificultad que plantea sorprender al público fanático de la banda inglesa, decidieron ir hasta el detalle de cada disco, ofreciendo información sobre las incidencias que ocurrieron en las distintas sesiones. Conocé más en detalle este extenso trabajo, en la siguiente conversación con El Ciudadano.

— Después de haber hecho Beatlend juntos, donde cubrían la parte solista de los Beatles, me imagino que les habrá despertado el interés de trabajar con los cuatro juntos y, sobre todo, desde los comienzos, ya que lo demás es un poco más vox populi, ¿no?
Sergio Marchi (SM): — No te creas, son muchos los que piensas que saben, pero no es tan así, hay un público muy grande que no sabe nada o muy poco de los Beatles. Muchas cosas que se pueden dar por sentadas, en realidad no es tan así. Este libro también es para ellos, no solo para fanáticos, aunque los fanáticos también pueden descubrir cosas nuevas con este trabajo.
Fernando Blanco (FB): — Sí, de hecho muchos especialistas en los Beatles me dijeron que descubrieron algunas cosas, aunque obviamente para ellos hay menos sorpresas que para otros. Como bien decías vos, empezamos al revés con la parte solista de cada uno porque era un libro un poco más original. Ahora el desafío era agarrar esta historia conocida, pero nos pareció que estaba bueno que hubiera un libro en español, con la visión latinoamericana de lo que fue el fenómeno de los Beatles y enfocado en la música. Es decir, en vez de tener una mirada más histórica o sociológica, poner el foco en la música. Luego, la historia se va contando sola a través de las canciones.

Sergio Marchi

— En ese sentido, ambos al ser músicos, se nota esa visión particular sobre lo estrictamente musical y no sobre las historias personales o golpes bajos que pudiera haber.
SM: — También son interesantes esas historias, pero nos interesaba meternos en el sonido de los Beatles. Si no tenés eso, contar la historia ya es algo repetitivo. Beatlend fue un libro más fácil no por la documentación, sino porque era algo que no se había contado. ¿Cómo hacer para contar algo que no se sepa? La investigación es la clave de este libro para aportar algo más. El hecho de que Fernando tenga la música en el cuerpo todos los días, fue algo muy valioso para escribir este libro.
FB: — El hecho de ser parte de Nube9, que es la banda con la que versiono temas de los Beatles, me ha permitido estudiar su sonido a lo largo de los años. Eso me permitía ver todo desde lo musical. A veces Sergio, con buen tino, me limitaba algunas cosas porque ya dejaban de ser para un público en general y era algo más especializado. Hay algunas alusiones que pueden hacer que el público común se interese por lo musical, lo cual enriquece al libro: conocés más la canción y más la vas a disfrutar.
SM: — Igual no lo abordamos tanto desde el punto de vista técnico, contrabalanceo con mi parte periodística y el me recorta también esa parte.

Fernando Blanco

— Claro, se ve en los detalles de cada grabación también, con curiosidades que no siempre se sabían o en qué momento salió Pete Best y entró Ringo Starr.
SM: — Pete Best estuvo en un tramo muy corto en realidad, pero hay mucha gente que pregunta por él. Nosotros lo conocimos y eso nos da un nivel de detalle un poco diferente al resto.
FB: — Sí, el conocer a algunos personajes o tener la suerte de viajar frecuentemente a Liverpool nos da algunas cosas de primera mano. Pero lo más importante es la investigación: son muchos años de lectura y también de disfrutar sus canciones. Hay una cuota de fanatismo que se transluce en el libro y los lectores pueden apreciar eso. De todas formas no hay que perder la objetividad: cuando uno marca un error en una grabación o una confusión en la letra, que existen y en gran cantidad, es para comprender que la virtud de los Beatles no está en su perfección, sino en su naturalidad y el entusiasmo de lo que transmiten. También se puede ver eso en cómo evoluciona el proceso de grabación de sus temas y van expandiendo sus límites. Y aún falta el volumen II.

Hay una cuota de fanatismo que se transluce en el libro y los lectores pueden apreciar eso. De todas formas no hay que perder la objetividad: cuando uno marca un error en una grabación o una confusión en la letra, que existen y en gran cantidad, es para comprender que la virtud de los Beatles no está en su perfección, sino en su naturalidad y el entusiasmo de lo que transmiten

— En el prólogo del libro ustedes afirman que los Beatles son igual de importantes para la música que Bach o Beethoven. ¿Cómo explican que ocupen ese lugar a pesar de sus limitaciones iniciales
SM: — Las limitaciones y los errores son la base su historia y éxito. Si ellos hubieran sido virtuosos, la historia no sería la misma. Si vos tenés un auto que anda a 500 km por hora, vas a ponerlo a esa velocidad. Pero en un auto más limitado, podés ver un paisaje distinto. Ellos tenían una capacidad X y evolucionaron, tuvieron una inquietud. Eso es lo importante de la historia de los Beatles.
FB: — Creo que los comparamos con aquellos grandes no por una cuestión de cliché, sino porque naturalmente son la música de nuestro tiempo y se rompe con ellos esa barrera de lo clásico y lo popular. Con el paso del tiempo se comprobó que, hasta el momento, ningún otro grupo dejó una huella tan importante en la música popular como los Beatles. Si bien Bach y Beethoven tenían una raigambre popular, la música clásica, en el siglo XX, se aleja un poco de la gente y hoy en día es un género que sale muy pocas veces de las universidades musicales. Es ahí que la música popular tomó más peso. También eso sucede por que ellos parten del rock and roll pero se nutren de muchas otras músicas a lo largo del mundo. Es una teoría, por supuesto.

— Los Beatles terminaron de imponer también el formato más tradicional de la canción, ¿no?
FB: — Sí, el formato, que es un poco el del siglo XX.
SM: — Si bien ya existía antes, ellos lo traducen a un lenguaje más joven que no ha sido superado. Ni los Rolling Stones, ni Nirvana ni Arcade Fire pudieron superar lo que ellos provocaron, porque crearon cosas que aún siguen sirviendo y son modernas.

No ha pasado algo de esas características y no creo que vuelva a pasar, al menos en nuestro tiempo de vida. Al menos que se diga que la cumbia revolucionó todo, pero no sería para mejor.

— ¿Todavía no hubo una revolución en la música popular que se asemeje a los Beatles?
SM: — No ha pasado algo de esas características y no creo que vuelva a pasar, al menos en nuestro tiempo de vida. Al menos que se diga que la cumbia revolucionó todo, pero no sería para mejor.
FB: — Hace años que se habla de la música electrónica, pero creo yo que todavía no han aparecido los grandes discos que cautiven tanto a tu abuela como a vos.

— Claro,tiene que ver con el impacto en el público, ¿no?
SM: — Sí, con la novedad que traigan. La música electrónica, de cierta manera, también fue inventada por los Beatles. Utilizaron técnicas muy modernas de un modo sencillo. La electrónica se presentó a sí misma, de manera muy hábil en los medios, como “los Rolling Stones del futuro”, pero no fue tan así y nunca tuvieron la profundidad que tuvieron los Beatles.
FB: — Más si le sumás que la historia de los Beatles es súper atractiva: en sólo 8 años dan la vuelta entera. En el segundo tomo se va a poder ver cómo intentan volver un poco más a las raíces. Después se separan y dejan un cadáver joven y bonito, por lo que es casi una historia perfecta.

— En el libro también resaltan la figura de Ringo Starr, quien siempre es el más criticado de los cuatro. ¿Por qué?
SM: — 
Es algo que decía George Martin: tener un beatle cerca es bueno, tener a dos es mejor, tener tres es genial, pero cuando están los cuatro es cuando sucede la magia. Es muy argentino criticar a Ringo y decir que no tocaba nada, pero eso no es cierto. No ser virtuoso no significa no valer la pena. Yo nunca me voy a cansar de elogiar a Ringo.
FB: — Claro, es como tener un equipo de fútbol donde todos son números diez. ¿Y quién defiende? ¿Quién ataja? Ringo vino a completar el equipo. Si hubiera sido un compositor que le disputara lugar a Lennon y a McCartney, quizás hubiera entorpecido. Sin embargo, era un lubricante que agregaba lo suyo. Además, como instrumentista era el más profesional de los cuatro: Martin también decía que “rara vez Ringo se equivocaba”. También está lo siguiente: muy pocos bateristas logran crear arreglos que sean reconocibles de manera simple. ¿Cuántos pueden decir lo mismo? Eso es usar la batería como un instrumento y no como un simple acompañamiento.

Básicamente Internet es una trampa para bobos y cualquier idiota puede escribir, sin que esto sea un desmérito de las revistas digitales ni nada por el estilo. Para evitar eso y no tener que rebatir cosas como que Paul está muerto, vamos a los libros serios y dejar Internet para buscar muy pocas cosas puntuales. Es periodismo básico: chequear las fuentes.

— En un momento en el prólogo destacan la bibliografía previa que hay de los Beatles, que es casi infinita. ¿Cómo trabajaron con eso? ¿Los ayudó a evitar la marea de datos de Internet?
SM: — Básicamente Internet es una trampa para bobos y cualquier idiota puede escribir, sin que esto sea un desmérito de las revistas digitales ni nada por el estilo. Para evitar eso y no tener que rebatir cosas como que Paul está muerto, vamos a los libros serios y dejar Internet para buscar muy pocas cosas puntuales. Es periodismo básico: chequear las fuentes.
FB: — También hay veces que nos hemos encontrado con datos inexactos en libros. Es relativo y en último lugar solo queda utilizar el criterio, porque es difícil preguntarle a los protagonistas y ellos mismos no siempre recuerdan los hechos como realmente fueron, y hasta se contradicen entre sí. Los cuatro son propensos a inventar cosas, quizás Ringo sea el más sincero cuando a veces contesta que no se acuerda.
SM: — Eso es lo que más nos nutre a nosotros, porque donde hay una discordia, es interesante investigar quién tenía razón o si hay una tercera historia verdadera.

— Hacer un libro con tanto nivel de detalle es algo complicado y me imagino que hacerlo de a dos debe ser más arduo aún. ¿Cómo fue el proceso?
SM: — Es complicado, surgen tensiones. Yo estoy acostumbrado a hacer libros solo por ejemplo, por lo que creo que con el único que podría trabajar es con él (risas).
FB: —  Sí, no es fácil. Quizás yo al estar acostumbrado a interactuar con una banda, me es más familiar. Después de todo es un buen ejercicio y enriquecedor, donde nos pudimos complementar en las especialidades de cada uno: el periodismo y la música.

— ¿Cuánto tiempo les demoró realizar estos dos libros?
FB: — Hicimos los dos tomos casi en simultáneo, nos falta terminar algunos detalles del segundo tomo. Más o menos nos llevó cuatros años poder terminarlos. Decidimos dividirlo en tomos casi a último momento, porque nos dimos cuenta que iba a ser un libro difícil de maniobrar. Eso nos permitió poder hacerlos en rojo y azul, como los discos de compilación finales. En eso nos guiamos por el orden natural de los Beatles: llegar hasta Revolver en el tomo I y después seguir para adelante.

—  ¿Cómo explican el fenómeno de los Beatles en Latinoamérica? ¿Qué músicos siguieron después esa línea musical?
SM: — Yo creo que penetraron de igual forma en todos los países del continente, no creo que haya habido mucha diferencia. Cuando llegaron a Estados Unidos, la epidemia no se detuvo más. Lo interesante es que los Beatles detonan el rock argentino y el rock argentino detona el rock latinoamericano. Ahí es donde hay una especie de vuelta. Con respecto a la línea musical, creo que Charly García y Spinetta son los ejemplos más claros. Litto Nebbia también. Lo mismo se puede decir de Fito Páez o Gustavo Cerati, por ejemplo.
FB: — Yo tengo una visión particular sobre cómo llegan los Beatles a Latinoamérica. En los festivales que he ido en Europa, suele haber gente grande siempre. Pero sólo en Rusia y en Latinoamérica pude verlos como un fenómeno intergeneracional. Eso me lleva a pensar que en el continente se tomó como un grito de libertad y que termina uniendo generaciones. Esa cuestión de frescura que tiene su música acá tardó más en asimilarse y eso lleva a que los amemos.

 Yo creo que penetraron de igual forma en todos los países del continente, no creo que haya habido mucha diferencia. Cuando llegaron a Estados Unidos, la epidemia no se detuvo más. Lo interesante es que los Beatles detonan el rock argentino y el rock argentino detona el rock latinoamericano

— ¿Y cómo se entiende que a pesar del bombardeo de información que hay con Internet y la multiplicidad de la oferta musical, sigan despertando tanta pasión?
SM: — Hay algo que existe y es el peso de la historia, que es algo que se construye a través de las generaciones y genera una masa crítica. Si te ponés a pensar, cualquier banda de ahora te vas a dar cuenta que las canciones están construidas con elementos de los Beatles: juego de voces, los arreglos, los acordes. Ellos armaron un manual de todo lo bueno que tiene que tener una canción, entonces ahí hay algo que no falla. Alguien joven que busca autenticidad en un mar de ofertas de todo tipo, en los Beatles lo encuentra.
FB: — Los Beatles fueron talento real y cautivaron a músicos de distintos géneros. Hoy pueden surgir estrellas más o menos talentosas, pero no llegan a tener ese talento real. Además, los Beatles surgieron en una época particular donde concentran gran parte de la música popular, los concentran, y los lanzan hacia el futuro.

— Por último, pensaba que si surgieran unos “nuevos Beatles”, por decirlo de alguna manera, ¿qué pasaría ahora que existe Internet?
SM: — Los Beatles son el producto de un mundo que no estaba globalizado todavía, ellos son la primera globalización. Yo no me imagino otros Beatles. Como dice Charly García: “la máquina te dice too many options”.
FB: — Hoy hay mucha información, tener una banda así en estos tiempos es casi imposible. Además antes, la tecnología de grabación estaba atrás o a la par de ellos. Hoy hay tantas cosas que te encandila y estamos un poco ahogados.
SM: — Además, ¿para qué unos nuevos Beatles? Si los viejos están muy bien

Por Gustavo Yuste, desde Argentina
@gusyuste

Gustavo Yuste
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