Bajo dos carpas gigantescas a orillas del Mar Muerto se han reunido este domingo cinco mil mujeres israelíes y palestinas para formar un “parlamento” de Mujeres Activas por la Paz, convencidas de que la solución del conflicto está en sus manos y no en las de los políticos.

“Tenemos mucha experiencia en la guerra y ninguna en la paz, ha llegado la hora de adquirirla”, dijo a Efe Tami Avigdor, miembro del movimiento Mujeres Activas por la Paz, que reúne ya a 27,000 socias en Israel y los territorios de la Autoridad Nacional Palestina (ANP). Se trata de un grupo de mujeres, en muchos casos víctimas del conflicto, de todo el espectro político y social. Todas se reunieron hoy en lo que bautizaron como Kfar HaShalom (Pueblo de la Paz, en hebreo) en el norte del Mar Muerto.

Las mujeres, señala el reporte de la agencia Efe, llegaron en más de 70 autobuses fletados para la ocasión desde todos los puntos del país y de Cisjordania y, como siempre en estos encuentros, las mujeres israelíes temieron hasta el último minuto que las palestinas de los territorios ocupados no pudieran pasar los puestos de control militares. Pero, finalmente, las que venían de Ramala, Nablus, Hebrón y Belén, llegaron.

“Es un día histórico, hoy culmina la marcha de dos semanas que hemos emprendido a lo largo y ancho de todo el país”, señaló Walifait Haider, de Haifa.

La marcha que hacen todos los años desde su fundación, hace tres, exige a los políticos un acuerdo de paz beneficioso para ambas partes. Para contribuir a que ello suceda en los próximos días se formará en Jerusalén un parlamento alternativo de 120 mujeres que representará a todas estas madres e hijas del conflicto, que entienden que tienen que tomar las riendas de las decisiones políticas o, por lo menos, presionar lo suficiente para que algo pase.

“No creo en el liderazgo masculino, lo hacen mal, hacen más problemas de los necesarios y ya lo han demostrado a lo largo de los siglos”, afirmó Yeilá Raanán, del kibutz Kisufim, a un kilómetro y medio de Gaza.

 

Como Raanán las mujeres de Mujeres Activas por la Paz creen que las mujeres pagan un precio muy alto por las guerras y que por ello tienen mayor interés en acabar con ellas. “Mi marido y mi hermano están en cárceles israelíes, uno de mis hijos ha sido detenido en diferentes ocasiones por tirar piedras y cosas, yo de verdad que no quiero que mis nietos nazcan en un mundo así, por eso estoy aquí”, confesó Saida, de Hebrón.

Una vez constituido el parlamento alternativo de las mujeres, las israelíes y palestinas firmarán un acuerdo de paz que consideran útil y válido y lo llevarán a la Knéset (parlamento israelí) como propuesta de trabajo.

La marcha de este año de las activistas ha sido bien recibida por los diferentes alcaldes de las ciudades en las que han marchado, tanto por alcaldes del Likud (partido gobernante) como del centro y de la izquierda. “Ha sido muy sorprendente que nos acogieran de modo tan caluroso y saludaran nuestra iniciativa, sorprendente y emocionante”, compartió Tami Avigdor.

Bajo las enormes carpas, las mujeres, vestidas de blanco en su enorme mayoría, charlaban, se abrazaban, bailaban, comían. Algunas traían a sus hijos pequeños, otras eran acompañadas por maridos e hijos adultos solidarios. Había paneles de discusión y se oía hebreo, árabe e inglés casi indistintamente, las unas traduciéndose a las otras cuando era necesario.

Entre las asistentes, además, había mujeres de todo el mundo, atraídas por el movimiento, chinas, australianas, españolas, tailandesas… que junto con las palestinas e israelíes cantaron el “Rezo de las Madres” de la cantante israelí Yael Deckelbaum, quien compuso el himno para este movimiento.

Mujeres Activas por la Paz nació en el verano de 2014, durante la guerra entre Hamás e Israel llamada por este último operación Margen Protector, en la que 73 israelíes y 2,200 palestinos murieron en los 50 días de conflicto.

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