Entrevista con el doctor Eduardo Carreño, del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, acerca de las investigaciones que develan las prácticas del Gobierno colombiano para eliminar todo tipo de oposición política en ese país.

El reciente escándalo desatado en Colombia por las revelaciones de algunas de las operaciones adelantadas por el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) en contra de cualquier forma de oposición, fuera política o judicial, a los designios del régimen uribista de construir un Estado de sello totalitario, demuestra que las actividades del DAS fueron mucho más que “chuzadas” telefónicas. Las chuzadas no fueron más que la punta del iceberg, de un plan monstruoso, como lo define en el editorial de RCN Juan Gossaín.

A raíz de la gravedad de estas revelaciones, hemos entrevistado al abogado del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, doctor Eduardo Carreño, veterano en la lucha por los derechos humanos y por una sociedad má humana, el cual ha sido atacado de manera sistemática por las autoridades colombianas y quien ha estado en el centro de la persecución política desatada desde la maquinaria del DAS.

Fotografía: Eduardo Carreño durante una visita a Europa (imágen de ABColombia, 2009)

El Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo (CCAJAR) ha sido una institución con la cual la persecución del DAS se ha ensañado. ¿Qué reacciones les han causado las recientes revelaciones por parte de Juan Gossaín?

Bueno, a nosotros en realidad no nos causa sorpresa, ya que conocíamos el proceso y nos constituimos tempranamente como una de las partes civiles acusadoras en el proceso en contra de esta organización criminal, ilegal y clandestina creada por el presidente Uribe en el DAS, de la cual ya hay 16 funcionarios de alta jerarquía procesados y cuatro personas que han sido del círculo de asesores de la presidencia. El CCAJAR seguirá haciendo un seguimiento especial de este caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA la cual esperamos se pronuncie frente a este escándalo.

Esperamos que el proceso en contra de este aparato criminal avance; uno de sus ex directores, Jorge Noguera, en estos momentos enfrenta múltiples casos, por falsificaciones, concierto para delinquir y homicidio agravado, pues suministraba información sobre gente que él mismo tenía el deber de proteger, gente con medidas cautelares, para que el paramilitar Jorge 40 los asesinara.

No es admisible que el propio presidente sea quien genere una organización criminal para perseguir a las Cortes que juzgan a sus socios involucrados en la parapolítica, a sus aliados políticos que todos eran parte de la estructura del gobierno; para perseguir a periodistas independientes, a defensores de derechos humanos, a la oposición política. Esto no es admisible.

Usted acusa directamente a la presidencia de esta cacería de brujas, mientras que Uribe niega cualquier conocimiento de esta campaña y traspasa la responsabilidad a subalternos indisciplinados… ¿manejan ustedes elementos para acusar a Uribe directamente?

Bueno, la investigación todavía no llega a Uribe, pero para allá va… a fin de cuentas es él quien ha salido sistemáticamente a denunciar públicamente a la senadora Piedad Córdoba, a Gustavo Petro, a Wilson Borja, al CCAJAR y hasta a la misma Corte Suprema en repetidas ocasiones. ¿Quién le asesora para hacer sus acusaciones? Esa es la pregunta lógica que uno puede hacerse. Si él habla es porque ha ordenado, es porque ha organizado, es porque de alguna manera está al tanto de la campaña de desprestigio y de calumnias. Esperamos que la investigación concluya y que llegue hasta el responsable último de toda esta actividad criminal.

El embajador de Estados Unidos en Colombia ha dicho que el gobierno de su país retiraría apoyo financiero a esta organización…

A ver, según el embajador, Estados Unidos no creía que esto era así, pero cuando la propia Fiscalía hace los allanamientos, ahora ha empezado a creer en la realidad de esta monstruosidad. Ahora ya es de dominio público lo de la orden para hacer montajes judiciales, para impulsar esta campaña de mentiras, deslegitimación y descrédito, es que el embajador dice que los Estados Unidos retiran su apoyo. Pero esto lo hace solamente porque esta información ya se ha hecho pública, pero no lo hizo cuando tuvo la información sobre todo lo que estaba ocurriendo. El problema para él es que esto es indefendible, esto rebasa los límites de cualquier otra organización criminal o de cualquier otro aparato de terrorismo de Estado, me atrevería a decir que es algo propio de la Gestapo. Ahora, lo que hay que ver es que lo hagan, que efectivamente retiren ese apoyo, porque por el momento solamente lo han dicho…

La Comisión Europea ha concluido recientemente la negociación de un Tratado de Libre Comercio con Colombia. Sin embargo, nos enteramos que el gobierno colombiano, a través del DAS, tenía una “Operación Europa” para infiltrar instituciones europeas y difamar a los cuerpos o personas que pudieran ser críticos de Uribe ¿Cómo creen ustedes que esto afectará las negociaciones?

Esa pregunta es para que se la hagan a la Unión Europea. Lo más grave es que respondan cómo fue posible que los miembros de esta aparato de seguridad colombiano pudieran pasearse libremente por Europa y realizar toda clase de seguimiento, hostigamiento e investigaciones allá, tanto a colombianos que viajaban desde acá, como a mucha gente que les apoyaba o recibía allá, a organizaciones de derechos humanos y a sus asesores. Es una situación muy grave.

Es el momento de que la Unión Europea demuestre que las cláusulas democráticas que tiene no son letra muerta, que no pueden ser letra muerta, que tienen que aplicarse. Si no, es claro que a la UE lo único que le importa es el factor económico y que el tema humanitario, la promoción de la democracia y los derechos humanos no son en realidad más que aspectos decorativos de su política.

¿Cómo afectan estas revelaciones el escenario político en tiempos de elecciones?

Todo parece indicar, según las encuestas, que la opinión pública se inclina hacia una persona que es fundamentalmente pro-sistema, que no tiene diferencias fundamentales en lo social, en lo político o en lo económico con Uribe, pero que al menos es una persona honesta e íntegra tanto en su vida política como íntima, como es Antanas Mockus. Ese es el resultado más tangible.

Siempre supimos que el DAS era una organización de hostigamiento y espionaje político, pero jamás pensamos que pudieran ir a este extremo… ¿cuál era el objetivo último según ustedes de toda esta campaña?

Queda claro que acá no hay otro objetivo que preparar el terreno para eliminar personas. En ciertos casos hablan de judicialización, pero en realidad lo que se busca es aniquilar a cualquier forma de oposición. Hay un carácter ideológico muy fuerte en esta campaña, todo lo que sea oposición es comunista, desde parámetros propios de la Guerra Fría.

Por eso es importante el acompañamiento a la Corte Suprema y a otras instituciones democráticas que están bajo ataque, a los opositores, a los periodistas independientes, a las organizaciones de derechos humanos, y por supuesto, con las víctimas. Eso es lo más importante.

Por José Antonio Gutiérrez D.

Fuente: www.anarkismo.net

El Ciudadano

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