Una insólita situación vivió una madre en Comas, Perú. El pasado sábado, Mónica Palomino dio a luz a un bebé prematuro, fallecido dos días después en el hospital Sergio E. Bernales. Cuando acudió a retirar los documentos necesarios para su acta de defunción, personal del recinto médico le dijo que no estaba listo, que volviera en tres horas, según relató Mónica al canal América Televisión.

“Al volver a salir, una señora que se encarga de ver las altas, me dijo que no me podía ir si no me llevaba el cadáver de mi bebé, porque hay varias personas que dan a luz, dejan a sus cadáveres y no vuelven. Entonces, yo le dije que si no estuviera interesada, no volvería a averiguar por mi documentación”, contó la madre.

Producto del retraso administrativo en la documentación, Mónica Palomino fue obligada a llevarse el cadáver del bebé a su casa. Allí, lo guardó en un refrigerador, para después ser solicitado nuevamente el cuerpo desde el hospital.

Esta repudiable situación exigió la versión del director general del hospital Sergio Bernales de Comas, Julio Silva, quien precisó que “lo que se debió hacer es esperar en el mortuorio a que se le emita el certificado de defunción, y luego de esto poder retirar el cadáver. La señora agradece la atención obstétrica, ya que el hospital ha hecho todo lo humanamente posible. La queja fue en el ámbito administrativo, y asumiendo esa responsabilidad se tomaran las medidas correctivas necesarias y el hospital asumirá todo el costo del entierro”.

No more articles