La Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional Federal de Argentina confirmó el bloqueo general preventivo de los bienes de Máximo y Florencia, hijos de los ex presidentes Cristina Fernández y Néstor Kirchner, en una causa por presuntas irregularidades en la firma familiar Hotesur.

Según informaron fuentes jurídicas, el tribunal, que no hizo lugar al recurso presentado por la defensa de los afectados, avaló así una resolución dictada por el juez federal Julián Ercolini en diciembre pasado, que dispuso además el bloqueo de bienes de las empresas Hotesur y CO.MA, dedicadas a servicios inmobiliarios.

“Resulta imprescindible asegurar que se mantengan inalterables aquellos bienes que podrían haberse utilizado para la comisión de los hechos”, remarca Leopoldo Bruglia, uno de los magistrados de la Cámara Federal que firmaron hoy el dictamen. El juez añadió que “se dieron concretos sucesos relacionados con movimientos de bienes y dinero que alertan y determinan la urgencia del dictado de la medida cuestionada”.

En diciembre, Ercolini embargó a los Kirchner varios inmuebles, entre los que se encuentran los hoteles Alto Calafate y La Aldea, que integraban la herencia del fallecido exmandatario (2003-2007), así como la parte de esa sucesión que había sido cedida a sus hijos por Fernández, su viuda, en marzo de 2016. El embargo respondió a una petición realizada por los fiscales que investigan presuntas irregularidades en la gestión de Hotesur, la administradora de hoteles.

En su solicitud, los procuradores habían alertado de la intención de los investigados de “diluir el voluminoso patrimonio” que registran para que “no pueda ser tutelado por la justicia”.

El caso Hotesur se abrió a raíz de una denuncia presentada en 2014 por la diputada de centro izquierda Margarita Stolbizer, quien acusó a la expresidenta (2007-2015) y a otros altos cargos de su Gobierno de presuntos delitos de violación de los deberes de funcionario público y abuso de autoridad en la gestión de la empresa.

La diputada asegura que el Hotel Alto Calafate, un establecimiento de lujo situado en la villa turística de El Calafate (sur) propiedad de Hotesur, podía ser un alojamiento “fantasma” usado en su momento por el matrimonio Kirchner para hacer supuestos negocios irregulares junto al empresario Lázaro Báez (en la foto, a la izquierda).

El expediente busca determinar si la ex pareja presidencial y sus hijos resultaron beneficiarios de forma “sistemática y coordinada” de los pagos que los empresarios adjudicatarios de obra pública “favorecidos” por el Estado “habrían realizado a favor de ellos”.

Por esta investigación, en 2016 la Justicia también embargó los 4,66 millones de dólares que contenían las cajas de seguridad propiedad de Florencia, así como 1,03 millones de una cuenta bancaria y 53.280 pesos (unos 3.100 dólares) de otra, un dinero que ella dijo que era producto de la herencia de su padre y de la cesión de gananciales que efectuó su madre.

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