Hechos ocurrieron el pasado lunes

‘Recibí abuso sexual de FFEE, me tocaron los pechos’: Secundarios denuncian brutalidad policial tras acto contra violencia de género

Alumnos del Darío Salas y del Confederación Suiza reportaron el trato abusivo y humillante de Carabineros, luego de reprimir la manifestación en memoria de una estudiante que murió tras ser drogada y violada en Quinta Normal.

Imagen de referencia

Abuso, arbitrariedad, humillación. Esos fueron los ingredientes del actuar de Carabineros para reprimir las manifestaciones de estudiantes secundarios por la muerte de Andrea, la adolescente que fue drogada y violada en Quinta Normal, presuntamente por un joven de 21 años que había conocido a través de Facebook.

Según denuncian los estudiantes del Liceo Darío Salas, realizaron una velatón el pasado lunes 28 de agosto. A eso de las 12.30 horas, decidieron manifestarse en contra de la violencia de género con un corte de la Avenida España. Se sentaron en el suelo con afiches, lienzos y gritando por la joven fallecida.

No pasó mucho tiempo para que se hiciera presente Carabineros y su contingente de Fuerzas Especiales (FFEE), con carros lanza-agua y lanza-gases incluidos. Con su llegada comenzaron las detenciones arbitrarias, tan características en jornadas de protesta.

En una conferencia de prensa realizada este miércoles, los estudiantes leyeron el relato de uno de los adolescentes detenidos, quien cursa segundo medio y que fue identificado como I.S. Los abusos se registraron en la 2º Comisaría.

Según su descripción de los hechos, cuando vio que llegaba FFEE decidió caminar en dirección a la Alameda “e iba justo por la orilla, pasando por fiscalía, y aparecen corriendo desde la esquina de Toesca”. En ese momento, continúa el relato, Carabineros los llevó “sin ningún motivo, según ellos por estar haciendo desorden”.

“Me metieron por la puerta principal que tiene la comisaría. Pasa otro funcionario y me pega un lumazo en la pierna”, señala el adolescente en la carta leída por sus compañeros.

“Nos hicieron pasar al calabozo y nos pusieron a los tres y nos dijeron que nos saquemos la ropa para que nos revisen. Nos sacamos toda la ropa: la camisa, los polerones, los calcetines y los pantalones. Y cuando terminaron de revisar, nos dicen que nos saquemos los bóxer y nosotros preguntamos por qué. Nos dicen: ‘No preguntís hueas y hazlo’. Nosotros tuvimos que sacarnos los bóxer y quedar literalmente sin nada de ropa y nos dijeron que hiciéramos cinco sentadillas”.

Casos en el Confederación Suiza

Ese mismo lunes, estudiantes del Liceo Confederación Suiza también sufrieron vejámenes. Esto cuenta Bárbara Arancibia, estudiante que fue detenida tras participar en un corta-calle en conmemoración de Andrea.

“Recibí un golpe con un objeto contundente, que no estoy segura si fue una patada o un lumazo, en el cóccix. Debido a eso, tengo una lesión por la que no puedo caminar bien, me causaron un esguince en el dedo; recibí abuso sexual por parte de Fuerzas Especiales, me tocaron los pechos, me dejaron un pecho morado, tengo los dedos marcados de Fuerzas Especiales, me asfixiaron”, recordó la joven.

Bárbara fue una de las cuatro detenidas de su establecimiento. Señala que la llevaron al Hospital del Salvador, recinto en el que tuvo que ser atendida desnuda de cintura para abajo en presencia de un funcionario policial.

Imagen de referencia

Martín Jiménez es otro estudiante detenido del Confederación Suiza. Cuando vio que detenían a sus compañeros, se acercó al retén móvil para pedir su identificación. Se la negaron y, molesto, hizo el ademán de golpear el vehículo.

Esa acción desató la furia del conductor, quien se bajó y zamarreó a Jiménez, de acuerdo al relato expuesto ante los medios.

“En este forcejeo, se unen otros compañeros a defenderme y yo intento que la situación no pase a mayores y el carabinero procede a golpearme en el rostro, yo quedo aturdido y él rompe mis lentes. No recuerdo en qué momento llegué a estar en manos de mi compañeros y lo que yo veo es que hay una figura golpeando al carabinero con un palo”, recuerda.

Luego, Jiménez cuenta que buscó sus anteojos entre las aguas desparramadas por el carro lanza-agua. Dio con ellos y cuando comenzó a caminar hacia su liceo, afirma que el conductor ensangrentado lo apunta con el dedo y dice: “¡Ese hueón es!”, acusación que le costó la detención. 

Asegura que dentro del retén lo golpearon y que un suboficial a cargo, al enterarse de las acusaciones, lo miró y le dijo: “A este hueón hay que matarlo”.

En estos momentos, Jiménez se encuentra acusado por agresión a un oficial de Carabineros y por desorden público.

Puedes revisar las denuncias en profundidad en el siguiente informe del Área Audiovisual de El Ciudadano.

El Ciudadano
Comentarios

Te invitamos a comentar y participar de esta discusión. Todo comentario que atente contra los derechos humanos y se centre en la grosería para descalificar, no será admitido en el presente espacio de debate ciudadano.