El juez federal Claudio Bonadío pidió el desafuero y la prisión preventiva para la ex presidenta y actual senadora trasandina Cristina Kirchner, en el marco de la causa por presunto encubrimiento del atentado a la AMIA que investiga el pacto de entendimiento con Irán.

El juez pidió también la detención además del ex canciller Héctor Timerman, aunque por su delicado estado de salud en su caso se solicitó la prisión domiciliaria. A la madrugada fueron detenidos el ex secretario General de la Presidencia Carlos Zannini y el dirigente piquetero Luis D’Elía.

Las órdenes del magistrado se hicieron efectivas a primera hora de la madrugada con las detenciones de Zannini, en Río Gallegos, y de D’Elía. A partir de las 7, efectivos de la Policía Federal aguardaban en la casa del referente de la comunidad islámica en Argentina Jorge “Yussuf” Khalil, quien también fue arrestado.

Bonadio avanzó en la denuncia del fiscal fallecido Alberto Nisman, que acusó la firma del Memorándum con Irán como traición a la patria. Sin embargo, el Memorándum fue aprobado en el Congreso por diputados y senadores y ni siquiera aquellos que lo votaron en contra advirtieron que fuera ilícito.

El vínculo cercano del juez Bonadío con el gobierno de Mauricio Macri y los sectores más concentrados de la economía se evidenció aún más con el previo aviso a los medios de comunicación movilizados para captar las imágenes de los procedimientos.

Los procesamientos y pedidos de prisión fueron sobre ex funcionarios y ex dirigentes del kirchnerismo que acudieron al llamado de la Justicia cada vez que fueron citados a declarar en esa causa, con lo cual siempre estuvieron a derecho, informa Página/12.

La denuncia original sostenía que ese acuerdo escondía un supuesto encubrimiento a los cinco iraníes imputados y, por ello, acusó a la ex presidenta y los demás funcionarios y dirigentes por el presunto delito de “traición a la patria”. Esta denuncia fue desestimada en dos instancias judiciales posteriores por carecer de pruebas de delitos.

 

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