Indignación generalizada causó la ocupación del desierto florido por parte de once pilotos y sus avionetas, que utilizaron el terreno para aterrizar, realizar un picnic y despegar posteriormente para emprender su vuelo de vuelta.

El hecho, que habría ocurrido este fin de semana, quedó al descubierto tras la difusión de un vídeo y de fotografías a través de las redes sociales, según informó hoy la radio local Maray.

La alcaldesa de Caldera, Brunilda González Ángel, presentó personalmente una denuncia ante el Aeródromo Desierto de Atacama, situado a 804 kilómetros al norte de Santiago, en la que detalló que los aterrizajes se habrían efectuado en el sector Totoral, de la localidad de Copiapó.

Las intensas y sorpresivas precipitaciones registradas en las regiones del norte de Chile durante los meses del invierno austral dieron paso al deslumbrante desierto florido en Atacama, el más árido y soleado del mundo. Este fenómeno, que se ha vuelto recurrente debido a la presencia de el fenómeno climatológico El Niño, atrae a miles de turistas con sus más de 200 especies florales y fauna endémica.

Los expertos aseguraron que este año se ha apreciado el más espectacular florecimiento de las últimas décadas, debido a la cantidad de agua caída en la zona norte, que permitió un desarrollo de vegetación “intenso y denso”, según la Corporación Nacional Forestal (Conaf).

Radio Maray precisó que los pilotos ya fueron identificados e instruidos para su fiscalización. Además, fueron multados con montos que deberán cancelar ante el Juzgado de Policía Local del puerto de Caldera.

El desierto florido es sin duda una de las postales más apreciadas por los turistas que acuden a las regiones del extremo norte por estos meses, un atractivo que aún no termina de entenderse y que la ciencia no ha podido explicar a cabalidad. Nolanas de color celeste y lila, coloridas patas de guanaco, delicadas añañucas y las locales garras de león se divisan al borde del camino en el recorrido entre Copiapó y Vallenar.

No more articles