Pongo tapanuliensis

Un equipo de científicos afirma haber encontrado una nueva especie de orangután, el que tristemente ya está en peligro de extinción.

Solo quedan 800 individuos de la especie, lo que los convierte en los grandes simios en mayor peligro hasta ahora, dicen los investigadores. Además recalcan que su hábitat está siendo destruido a tal ritmo que pronto podrían extinguirse por completo.

Descubierto en bosques de tierras altas en el norte de Sumatra, en Indonesia, el orangután de Tapanuli (Pongo tapanuliensis) originalmente se consideraba parte de la población de orangután de Sumatra, pero al comprobar que se trata de una especie separada, el Tapanuli se convirtió en el más amenazado de todos los grandes simios.

“Si no se toman medidas rápidamente para reducir las amenazas actuales y futuras a la conservación de hasta el último pedazo de bosque, podemos ver en nuestra vida el descubrimiento y la extinción de una gran especie de simio”, dijeron los científicos.

Esta es la primera vez en casi 90 años, que investigadores proponen una nueva especie de gran simio. Antes la ciencia ya había reconocido seis especies de simios de este calibre: orangutanes de Sumatra y Borneo, gorilas orientales y occidentales, chimpancés y bonobos.

La investigación se basa en el análisis del esqueleto de un adulto muerto en un conflicto con aldeanos, en un estudio genético que indica la división evolutiva de otra población de orangutanes, la que había ocurrido hace unos 3,4 millones de años. Además, desde 2006 se han estado analizando las diferencias de comportamiento y hábitat de esta especie recién identificada.

Los primates están confinados en un rango de aproximadamente 1.100 kilómetros cuadrados en el bosque de Batang Toru, en los distritos de Tapanuli, en el norte de Sumatra. Es probable que históricamente la población se haya aislado de los orangutanes de Sumatra (más al norte) por unos 10.000 a 20.000 años, de acuerdo al influjo detectable más reciente de genes masculinos desde el exterior, como sugiere el estudio genético.

Además de la evidencia genética y las diferencias físicas –que son más evidentes en comparación con los orangutanes de Borneo, otras características únicas incluyen la dieta, la restricción del hábitat a las zonas altas y la llamada del macho.

El primatólogo Russell Mittermeier, jefe del grupo de especialistas en primates de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), calificó el hallazgo como un “descubrimiento notable” que pone al gobierno de Indonesia como garante de que la especie sobreviva.

Mittermeier, quien no es parte de los 37 autores del estudio, dijo que estaba “muy emocionado” por la investigación.

El año pasado, la UICN clasificó a los orangutanes de Borneo como ‘críticamente amenazados’, debido a un intenso declive poblacional, causado por la destrucción de su hábitat forestal para plantaciones de aceite de palma y pulpa de madera. Los orangutanes de Sumatra están clasificados como ‘en peligro crítico’ desde 2008.

Matthew Nowak, uno de los autores del estudio, dijo que los orangutanes Tapanuli viven en tres focos de bosque que están separados por áreas no protegidas. “Para que la especie sea viable en el futuro, esos tres fragmentos deben reconectarse a través de corredores forestales”, dijo.

Además, los autores están recomendando que el gobierno detenga los planes de desarrollo para la región, incluida una central hidroeléctrica. “Es imperativo que todos los bosques restantes estén protegidos y que un organismo de gestión local trabaje para garantizar la protección del ecosistema de Batang Toru”, recalcó Novak.

La población de orangutanes de Batang Toru fue encontrada por el investigador Erik Meijaard durante un estudio de campo de 1997. Luego en 2006 se estableció una estación de investigación en el área.

Pero no fue hasta 2013, cuando el esqueleto masculino adulto estuvo disponible, que los científicos se dieron cuenta de cuán única era esta población de grande simios, lo que motivó el mayor estudio genómico de orangutanes salvajes jamás realizado, el que proporcionó evidencia adicional de una tercera especie de orangután. El estudio fue publicado en la revista científica Current Biology.

Fuente, The Independent

EC

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