El diario La Discusión de Chillán tituló ayer 7 de septiembre: “Seminario sobre transgénicos dejó en evidencia fuga de raps modificado”, explicando que una fiscalizadora de SAG dijo que se están reproduciendo plantas transgénicas en predios donde hubo semilleros. Se refiere a l debate sobre transgénicos que tuvo lugar el pasado 6 de septiembre en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción (campus Chillán). Una funcionaria del SAG, a cargo del área de transgénicos de la Región del BioBio refutó los dichos de Miguel Sánchez, director ejecutivo de ChileBio (Monsanto) respecto de que los cultivos transgénicos disminuyen el uso de plaguicidas. La especialista del SAG regional, de apellido Briceño, sostuvo se usaban herbicidas en exceso en los cultivos de raps (canola), que se cultivan en predios arrendados por un año para ese efecto. Y agregó que al año siguiente del cultivo transgénico, la canola transgénica persiste, incluso con manejo técnico realizado para que no salga en forma involuntaria, pues ya no se ha sembrado en el lugar. Sostuvo ella que reaparece hasta el quinto año en forma involuntaria.

Las repercusiones fueron inmediatas y comenzaron las presiones contra la funcionaria desde el nivel nacional del SAG, argumentándose que por el sistema de reproducción de esa planta, no era posible que aparecieran plantas transgénicas involuntarias. Es el razonamiento de las transnacionales de la transgenia, ya conocido. Sin embargo este hecho está documentado en varios países. La denuncia más reciente fue publicada aquí http://newswire.uark.edu/article.aspx?id=14453 , y remite a una investigación realizada por un equipo encabezado por la doctora en biología Cynthia Sagers, de la Universidad de Arkansas, Estados Unidos, que fue premiada por la EPA y se extiende por los próximos dos años para hacer un seguimiento a los estados cercanos. Se analizaron muestras del raps (canola) “fugado” y los resultados mostraron que en esas plantas existía el transgen que confiere resistencia al Roundup (raps de Monsanto) o el transgen que da resistencia al herbicida Liberty (raps de Bayer), o bien plantas que contenían incluso ambos transgenes, una inserción genética nueva que se presentaba por primera vez.

La llamada “revolución verde”

El representante de los semilleros transgénicos, Miguel Angel Sánchez y la académica Sofía Valenzuela, del Centro de Biotecnología de la Universidad de Concepción sostuvieron que estos cultivos resolverán el problema del hambre en el mundo, lo cual fue rebatido también por Guillermo Riveros, Presidente de la Asociación de Agricultores Orgánicos del BioBio con cifras respecto del hambre hoy, con el mundo ya plagado de cultivos transgénicos. El dirigente gremial llamó a la audiencia a recordar los efectos de la llamada “revolución verde” de los años 50, publicitada entonces como la solución para ese problema a través del uso de agroquímicos, con nefastas consecuencias para la salud humana y el ambiente. La revolución verde fue impuesta en nombre de la ciencia, como ahora se quiere hacer con los transgénicos, descalificando los argumentos ambientales y sociales.

A su vez, en el diálogo con el público, Luis Meléndez, de la certificadora BCS descartó de plano que el vino orgánico sea vinculado con los transgénicos, increpando a Sánchez por asegurar éste que el vino orgánico se produce con transgénicos. Melendéz aseguró que en Chile no se usa levadura transgénica y se cumplen todas las normas de certificación fiscalizadas por SAG, respecto del cultivo orgánico de las vides.

Para mayores antecedentes sobre el tema de la expansión involuntaria de la canola transgénica o fuga de canola OGM, ver artículo publicado hace un año en Nature News, traducido aquí.

Por Lucía Sepúlveda

GM crop escape into the wild

 

Se ha encontrado canola transgénica silvestre en Dakota del Norte

 

Natasha Gilbert

 

canola plant

 

Si los cultivos transgénicos con resistencia a herbicidas se expanden más allá del área de cultivo, se convertirían en malezas problemáticas.

 

Se ha encontrado un cultivo transgénico de forma silvestre por primera vez en Estados Unidos. La canola transgénica está creciendo en forma libre en partes de Dakota del Norte según contaron investigadores en la Conferencia de la Sociedad Ecológica de América hoy en Pittsburgh, Pennsilvania.

 

Los agricultores norteamericanos han aumentado muchísimo su uso de cultivos transgénicos desde que se introdujeron estas plantas a comienzos de los años 90. El año pasado, casi la mitad de los cultivos transgénicos del mundo crecían en suelo norteamericano. Brasil, segundo en el ranking, creció sólo un 16%. Los cultivos transgénicos se han escapado del área de cultivos en varios países, entre ellos Canadá, el Reino Unido y Japón, pero todavía no se les había descubierto en áreas no cultivadas de los Estados Unidos.

 

“La extensión de este escape no tiene precedentes” dice Cynthia Sagers, doctora en Biología de la Universidad de Arkansas, que lidera el equipo de investigación que encontró la canola (Brassica napus, también conocida como raps).

 

Sagers y su equipo encontraron dos variedades de canola transgénica en áreas silvestres: una modificada para ser resistente al herbicida Roundup de Monsanto (glifosato), y la otra resistente al herbicida Liberty de Bayer (glufosinato). También encontraron algunas plantas que eran resistentes a ambos herbicidas, mostrando que las diferentes plantas transgénicas se habían hibridizado para producir una planta con una nueva característica que no existe en ninguna otra parte.

 

Sagers dice que los descubrimientos previos en otros países acerca de que hay poblaciones de canola transgénica creciendo fuera del área de cultivo a menudo eran en campos cercanos usados para producción de canola transgénica comercial. En contraste, este equipo de investigadores encontró poblaciones escapadas de canola resistente a herbicidas creciendo en caminos, cerca de servicentros y tiendas de comestibles, a menudo a grandes distancias de las áreas de producción agrícola.

 

 

 

Los investigadores tomaron muestras de plantas a intervalos de 8 km a lo largo de caminos de Dakota del Norte desde el 4 de junio al 23 de Julio de 2010. Se contó la cantidad de plantas de Brassica napus en cada grupo de muestras, y se recolectó y analizó una muestra para detectar presencia de proteínas que podrían darle resistencia a uno de los dos herbicidas.

 

El equipo encontró B. napus en casi la mitad de los 288 sitios analizados. De estos, el 80% tenía al menos un transgen de resistencia a herbicida (el 41% eran resistentes al Roundup y el 40% eran resistentes a Liberty). Ellos encontraron también dos plantas que contenían ambos transgenes.

Las generaciones “escapadas”

 

Sagers dice que el descubrimiento de plantas que son resistentes a ambos herbicidas muestra que “estas poblaciones escapadas de canola han sido parte del paisaje durante varias generaciones”. Se requieren mayores estudios para establecer si estas plantas de Canola transgénica escapadas tienen algunas consecuencias ecológicas. Pero aquellas que han desarrollado resistencia a ambos herbicidas podrían convertirse en una supermaleza problemática para los agricultores, agrega Sagers.

 

“Los protocolos regulatorios designados para reducir o prevenir el escape y la proliferaciónd e cultivos transgénicos involuntarios son ineficaces. El seguimiento y monitoreo actual de organismos transgénicos es insuficiente”, dice ella. Sagers afirma que la demora en descubrir las poblaciones escapadas de plantas transgénicas en Estados Unidos se debe a la falta de fondos que hay para la investigación en esta área.

 

Tom Nickson, gerente de política ambiental de Monsanto en St. Louis, Missouri dijo a Nautre “Los que están familiarizados con la canola saben que estas plantas se encuentran en caminos y áreas cercanas a los campos. Esto era así antes de la introducción de la canola transgénica y una fuente común es la semilla que se esparece durante la cosecha y se cae de los camiones durante el transporte”. Sagers está de acuerdo que las poblaciones escapadas podrían provenir de semillas transgénicas derramadas de carga durante el transporte. Ella destaca que la frecuencia y la densidad de población de la canola transgénica encontrada por ellos puede no ser exacta ya que ellos sólo tomaron muestras a lo largo de los caminos.

 

Alison Snow, un ecologista de la Universidad del Estado de Ohio en Columbus, dice que no es sorprendente que las plantas transgénicas involuntarias se hayan encontrado en Estados Unidos, ya que esto ha sucedido en todas partes del mundo. Las poblaciones escapadas “podrían ser un problema si la preocupación es respecto del uso de herbicidas”, dice. Una ventaje de los cultivos resistentes a herbicidas es que se jpueden usar herbicidas no select6ivos, reduciendo el número de aplicaciones requeridas. Pero si los cultivos transgénicos se escapan y se cruzan formando híbridos con sus parientes silvestres, entonces esta ventaja podría anularse, y se tendrían que usar más herbicidas diferentes.

 

Fuente: http://www.nature.com/news/2010/100806/full/news.2010.393.html

 

Traducción

Lucía Sepúlveda

Red de Acción en Plaguicidas Chile

Santiago, 8 de septiembre de 2011

 

 

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