El mandatario estadounidense, Donald Trump, anunció la reducción de los linderos de dos monumentos naturales en Utah.

Mediante dos decretos presidenciales, este lunes el jefe de Estado anunció su intención de reducir en 85 % el territorio del Monumento Nacional Bears Ears, y casi 50 % del tamaño original del Grand Staircase-Escalante.

Según el Washington Post, se trata de la reducción de protección de tierras públicas más grande en la historia de EE.UU., lo que ha despertado el rechazo de activistas a las afueras de la Casa Blanca y el elogio de los legisladores conservadores.

El temor de los defensores del ambiente, así como de las comunidades indígenas que habitan en la zona, es que los predios que queden fuera de la declaratoria de monumento sean destinados a actividades como la explotación petrolera.

Por su parte, el mandatario estadounidense justificó su decisión. Trump considera que la extensión de esa zona es un “exceso federal” que pone los recursos naturales de Utah en manos de “un pequeño puñado de burócratas muy distantes, ubicados en Washington”, recoge RT en español.

La medida, asegura el New York Times, podría desembocar en una batalla legal sobre el manejo de las tierras en EE.UU. Mientras algunos consideran que deben estar protegidas, otros defienden que se asignen en concesión para la explotación de sus recursos. Trump ha dicho que será el primer paso para “un nuevo y brillante futuro de asombro y riqueza”.

Las tribus nativas sostienen que la decisión destruirá el patrimonio nacional y pondrá en peligro una zona arqueológica con más de 100.000 sitios de interés.

El monumento Bears Ears fue decretado en 2016 por el entonces presidente Barack Obama, mientras que el Grand Staircase-Escalante fue obra de Bill Clinton en 1996. En su momento, ambas decisiones fueron severamente cuestionadas y calificadas de “abusos ilegales” por los círculos políticos de Utah, en vista de que se sustentaron en un instrumento legal llamado Ley de Antigüedades, promulgado hace más de un siglo por Theodore Roosevelt.

Además de esos monumentos, otras zonas protegidas de Nevada, Oregon y California podrían ver sus linderos reducidos, así como dos áreas en el Océano Pacífico, con el propósito de impulsar actividades como la tala, el pastoreo y la pesca comercial, indica The Guardian.

Según el ministro del Interior Ryan Zinke,  los congresistas de Utah, el gobernador y el comisionado que representa a los distritos Navajos, apoyan la medida de Trump. Asimismo, descartó que las tierras sean concedidas a la explotación energética, porque no hay allí petróleo ni gas.

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