En su último intento por dar por terminada la era del petróleo, Francia está buscando prohibir toda la exploración y producción de petróleo y gas para 2040. Así lo anunciaron en una reunión del gabinete francés el miércoles, donde se impulsa el proyecto de ley.

Si consigue el visto bueno, el país europeo será el primero en activar un cambio como este. De acuerdo al proyecto, Francia ya no emitirá permisos de exploración, tanto en su territorio continental como en los territorios de ultramar, y los permisos actuales serán gradualmente eliminados en 2040. La ley también daría al gobierno el poder de rechazar más de 40 solicitudes de exploración ya realizadas, según el New York Times.

Esto significa que Francia cortará sus mayores vínculos con los combustibles fósiles en los próximos 23 años. Si todo resulta según lo esperado, el proyecto de ley podría ser aprobado a fines de 2017.

Una de las siete mayores compañías petroleras en el mundo es la compañía francesa Total. Aún no se sabe cómo afectará el proyecto de ley a esta multimillonaria compañía de combustibles fósiles, pero probablemente no sea una buena noticia.

Si bien Francia se está poniendo seria sobre su transición a las energías renovables, en gran parte este cambio es simbólico. “¿Una Francia sin petróleo? Un símbolo fuerte, incluso si es el 1% de nuestro consumo”, tuiteó Jean-François Julliard, director de Greenpeace Francia. “Por el clima tendremos que ir aún más lejos”.

Actualmente los franceses importan la mayor parte de su petróleo y su producción actual cubre sólo el uno por ciento de su demanda (alrededor de 6 millones de barriles), por eso la modificación resuelve solo una parte del problema. De hecho, el país seguirá importando y refinando cantidades considerables de petróleo en el futuro previsible.

Pero durante el año pasado Francia también aprobó otras leyes ambientales destinadas a completar el compromiso de la nación con el mediomabiente global. A mediados de este año, el nuevo gobierno del presidente Emmanuel Macron aprobó un proyecto de ley para prohibir la venta de vehículos de gasolina y diesel hacia 2040, y el año pasado se declaró que todas las centrales eléctricas a carbón estarán cerradas para 2023. Además, Macron se ha comprometido a convertir a Francia en ‘carbono neutral’ para el 2050, publicó IFLScience.

El Ciudadano

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