La selva del Amazonas ha sido maltratada en las últimas décadas, desde los años ’70.  Pero en los años más recientes la deforestación ha ido disminuyendo tímidamente, y ahora un nuevo plan para recuperar esta biodiversidad suena esperanzador.

El proyecto está liderado por Conservation International y es la más grande iniciativa de reforestación tropical. Se propone plantar 73 millones de árboles en la Amazonia brasileña hacia 2023. A través de la siembra y plantación de especies nativas, la nueva área de selva debería llegar a cubrir alrededor de 30.000 hectáreas.

Este plan ayudará a Brasil (y al resto del mundo) a cumplir con su promesa ante el acuerdo de París de reforestar 12 millones de hectáreas hacia 2030, informa IFLScience.

“Este es un proyecto asombrosamente audaz”, dice M. Sanjayan, director ejecutivo de Conservation International (CI). “El destino de la Amazonia, como de los 25 millones de residentes de la región, sus incontables especies y el clima planetario, dependen de hacer esto correctamente”, agrega Sanjayan.

Es ampliamente sabido que la Amazonia está siendo talada a un ritmo alarmante debido a la explotación de recursos naturales (madera, minerales) y a los planes de construcción. Aunque esta actividad se ha reducido levemente en los años más recientes, un 20% de la selva lluviosa amazónica ha desaparecido desde los años ’70. Esta selva alguna vez cubrió más de 4 millones de kilómetros cuadrados, por lo que un 20% no es poco, considerando que se trata del “pulmón” más importante del planeta.

Los árboles cumplen un rol clave en los ciclos del carbono porque absorben el dióxido de carbono y lo transforman en oxígeno a través de la fotosíntesis. Las selvas que se mantienen en buena forma también son cruciales para la biodiversidad y la cultura de los pueblos. Particularmente la selva del Amazonas constituye al menos un 10% de la biodiversidad de todo el planeta.

 

EC

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