Ciudadanos y autoridades de EE.UU. y Canadá están observando con inquietud la evolución de los Grandes Lagos: la altura de sus aguas ha batido varios récords este año y las previsiones indican que todavía subirán más a lo largo de los próximos meses.

Entre los cinco lagos que componen esta gran red acuática, la más inquietante situación es la del Erie, cuyas aguas están a su nivel más alto desde el año 1998, una altura que, según el portal Cleveland, permanecerá de 10 a 23 centímetros por encima a lo habitual hasta noviembre de este año.

Numerosos habitantes que viven a orillas del Erie se están quejando de que las mareas están empezando a inundar playas y muelles. Las aguas del Erie se están acercando cada vez más a la altura alcanzada en el año 1986, el mayor nivel de su historia desde que se tienen registros.

La cantidad de líquido acumalado en el resto de los Grandes Lagos también es superior a lo normal debido a las fuertes precipitaciones producidas recientemente en la zona y al deshielo de la abundante nieve caída este invierno, lo que ha llenado de agua la cuenca hidrográfica hasta cotas históricas.

En cuanto al lago Ontario, sus niveles de agua en están llegando a su punto más alto desde 1918 por las mismas razones. Se elevan actualmente 10 centímetros por encima del nivel promedio de junio, un hecho que está dañando a las viviendas situadas cerca de la orilla. Los vecinos de la zona han declarado que no vieron nada parecido en las últimas décadas.

Los lagos Superior y Hurón tampoco son una excepción y sus aguas están decenas de centímetros por encima de lo normal. Pero la situación se puede hacerse aún más inquietante: durante el mes que viene, el Cuerpo de Ingenieros de EE.UU. prevé una nueva subida del nivel de las aguas en la mayor red de lagos de agua dulce del mundo.

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