El Tribunal Supremo español ha decidido retirar las órdenes europeas de detención dictadas contra el expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y los exconsejeros Antonio Comín, Lluís Puig, Meritxell Serret y Clara Ponsatí, que se encuentran en Bruselas desde el pasado 30 de octubre.

El juez Pablo Llarena ha acordado además que se comunique su decisión a las autoridades belgas, para que quede suspendida la colaboración solicitada en su día.

Este magistrado considera que las órdenes europeas de detención deben retirarse para evitar respuestas contradictorias en una causa en la que se está investigando un delito de naturaleza plurisubjetiva y dotado de unidad jurídica inseparable, informa RT en español.

Llarena señala también recuerda que la orden europea de detención es un instrumento de colaboración judicial y que, una vez emitida, corresponde al juez instructor evaluar en cada momento del proceso la conveniencia de mantenerla en vigor, según las circunstancias y los efectos que pueda tener sobre la causa penal en curso.

Entre esas circunstancias, el magistrado destaca que “los investigados parecen haber mostrado su intención de retornar a España, con la finalidad de tomar posesión y ejercer unos cargos electivos para cuyos comicios se han presentado recientemente”.

Además, tal como informamos en El Ciudadano, cabe recordar que seis de exconsejeros pudieron abandonar la cárcel bajo fianza este lunes, tras una revisión de las medidas cautelares llevada a cabo por el propio juez Pablo Llarena. En cambio, el vicepresidente Oriol Junqueras, el exconsejero de Interior Joaquim Forny los líderes de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, permanecen encarcelados.

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