Trump Jr. y Donald Trump. Foto: Jim Young/Reuters

La aprobación al gobierno de Donald Trump cayó notoriamente en una encuesta nacional publicada el domingo, la que reflejó la percepción de los estadounidenses sobre la agenda política nacional y el alicaído liderazgo de Estados Unidos en el mundo.

Esta baja popularidad no se había visto en 70 años, según ABC News, y está ocurriendo en medio de un escándalo nixoniano que involucra a Trump hijo, en un caso de interferencia rusa en las elecciones de 2016.

Este fin de semana salió a la luz que el comité de campaña de Trump pagó dinero a la firma que representa legalmente a su hijo menor, casi dos semanas antes de una reunión entre él y una abogada rusa, quien prometía hacer pública cierta información para comprometer a la ex candidata, Hillary Clinton.

Ahora, los comités del Congreso que investigan supuestos nexos entre el Kremlin  y la campaña de Donald Trump, están presionando por que la investigación se extienda, ya que se han hecho públicos unos correos que comprometen a su hijo mayor.

La aprobación del presidente estadounidense ahora es de un 36%; seis puntos más abajo que al inicio de su período. Un 48% piensa que el liderazgo de EEUU en el mundo es más débil que antes de su mandato. Con respecto a las políticas internas, un indicador es el emblemático programa de salud pública Obama Care, que actualmente tiene una aprobación del 50%, frente a un 24% que apoya la iniciativa republicana de reemplazarlo.

La encuesta también arrojó que un 63% del público calificó de inapropiada la reunión entre altos miembros del círculo de confianza del presidente y un grupo de rusos que incluía a la abogada Natalia Veselnitskaya. En ese encuentro, que fue en junio de 2016, estaba el hijo mayor de Trump y su yerno, Jared Kushner, quien es asesor principal de Trump.

El sábado, un informe de financiamiento de campaña presentado a la Comisión Federal de Elecciones, revelaba que el 27 de junio el comité de campaña de Trump había pagado 50 mil dólares al abogado de Trump hijo. Esto fue pocos días antes de que el New York Times revelara que aquella reunión se había llevado a cabo.

Como publica The Guardian, el presidente dijo a los periodistas el miércoles, que recién “hace dos o tres días” se había enterado de esa reunión de 2016, la que tuvo lugar en la propia Torre Trump, estableciendo que su comité de campaña habría tenido conocimiento de estas relaciones antes que él.

El senador demócrata Mark Warner ha comentado en entrevistas televisivas que es increíble que tanto Trump Jr. como Jared Kushner hayan omitido la información al presidente sobre la reunión con los rusos. Warner, quien está a cargo del Comité de Inteligencia del Senado, también declaró que con todo lo que ahora se sabe, el siguiente paso es llevar la investigación “a otro nivel”, informa El Mostrador.

El New York Times informó que Trump apoyó la primera declaración de su hijo (sobre la reunión) al mismo medio, pero tal como ocurrió con las declaraciones posteriores, pronto se reveló que no daban cuenta de la totalidad de los acontecimientos.

El gerente de campaña de Trump, Paul Manafort, también había asistido a la reunión, y el viernes se reveló que además estaba presente Rinat Akhmetshin, lobista ruso-estadounidense y ex oficial militar soviético.

El domingo en la mañana, el magnate tuiteó palabras más dramáticas de apoyo a su hijo mayor, describiendo el escándalo como “la mayor caza de brujas en la historia política”.

El Ciudadano

 

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