161 son los firmantes iniciales del Manifiesto: Plebiscito para una nueva Constitución emanado del trabajo de representantes del mundo intelectual, cultural y político quienes buscan se le pregunte al pueblo si quiere o no una nueva Constitución para Chile.

El documento fue dado a conocer en conferencia de prensa el día lunes 3 de junio. El sociólogo, Manuel Garretón fue claro   “nuestra intención es preguntarle al pueblo a través de un plebiscito si quiere o no quiere una Constitución Legítima. Si la respuesta es positiva la fórmula para ello es una Asamblea Constituyente que se determina por ley y que por lo tanto de forma absolutamente ordenada, por representantes de todo el país, las regiones y de todos los sectores sociales incluidos los políticos, elijan su Constitución que luego es aprobada en un Plebiscito. Hay otras iniciativas que van en la misma dirección, que llaman por ejemplo a marcar el voto y no tenemos contradicción absoluta con ellos, hay otros que dicen que para poder llamar a plebiscito se requiere una reforma constitucional, lo cual puede ser bueno; otra opción es que el presidente lo haga por decreto es una propuesta que también está en discusión y no hay ninguna contradicción entre ellas”.

Y es que el tema de una Nueva Constitución se ha metido en el centro del debate de las próximas presidenciales. Candidatos como Marco Enriquez-Ominami (PRO),  Marcel Claude (Humanistas) , Roxana Miranda (Igualdad), Alfredo Sfeir (PEV)  ya han expresado su sentir y están a favor de crear un Nuevo Contrato Social de salir electos mediante una Asamblea Constituyente. Por su parte la candidata de la Concertación,  Michelle Bachelet ha sumado a su comando al abogado Fernando Atria y preparan una propuesta para crear una Nueva Constitución, sin expresar claramente aún el mecanismo, que para varios pensando en la legitimidad del “nuevo texto” no puede ser otro que mediante Asamblea Constituyente.

Garretón agregó que “no hay ningún país en el mundo que no tenga una constitución dada por los pueblos,  y lo que tenemos aquí es una  heredada de la Dictadura. Chile es el único país en el mundo y esto va a llegar un momento en que va a estallar si es que no se toman las decisiones y no se abren los procesos que canalicen la generación de una Asamblea Constituyente en que el país cree su Constitución, eso es lo más importante. Llama la atención la ceguera que hemos tenido respecto de no entender que si no hay un proceso constitucional para una Nueva Constitución, no para una reforma de la actual, sino para una nueva Constitución, legítima, esto va a estallar. Y el sistema político va a ir perdiendo más legitimidad como ocurre con las elecciones.”

A su vez, Raúl de la Puente, representante de los trabajadores fiscales expresó que ” Hoy día es necesario que la ciudadanía participe de los procesos que se están viviendo en el país. Los movimientos sociales exigen un empoderamiento, mayor participación, quieren ser actores de lo que ocurra en nuestro país. Los trabajadores no somos ajenos a esto. El derecho al trabajo, a un trabajo decente es primordial en una nueva Constitución. Una nueva Constitución que tiene que ser construida con las participaciones de la ciudadanía, las organizaciones sociales y políticas, y por lo tanto es esa la importancia, que el país pueda participar en un proceso para obtener una nueva Constitución”.

El dirigente estudiantil y ex presidente de la Fech,  Gabriel Boric (Autónomo) , dijo “a lo largo y ancho de todo Chile durante los últimos años se han sucedido una serie de protestas sociales, en Petorca, en Aysén, en Magallanes, etc. El mismo movimiento estudiantil a lo largo del país y la hebra común que recoge a todas estas movilizaciones, ha señalado es que no es posible que éstas puedan ser procesadas por la institucionalidad. Porque tenemos una actual institucionalidad que es intencionadamente de carácter antipopular que desconfía de sus ciudadanos y que no permite que seamos nosotros, los ciudadanos de a pie de todo Chile quienes tomemos el futuro en nuestras manos. Es por eso que hoy día necesitamos de un nuevo contrato social en el cual nos reconozcamos, con el cual nos sintamos identificados, el cual nos pertenezca y eso es la Nueva Constitución. Hoy día la Constitución que nos rige es de carácter ilegítimo, más allá de que lleve firmas que pretendan revestirla de democracia”.

Por Bruno Sommer, Leonardo Robles

El Ciudadano

 

MANIFIESTO

Plebiscito para una nueva Constitución

 

Chile enfrenta una encrucijada cuya solución definirá su destino como país. El debate sobre reforma constitucional, nueva Constitución, y fórmulas como plebiscito y asamblea constituyente, así lo demuestra. Las elecciones presidencial y parlamentarias de 2013 pueden y deben ser una instancia para que el país enfrente el debate sobre estas cuestiones

Frente a ello, los abajo firmantes queremos hacer pública nuestra posición y contribuir positivamente a resolver el desafío histórico que enfrentamos las chilenas y chilenos.

 

La crisis de Chile

A dos años de las movilizaciones sociales que conmovieron al país y marcaron definitivamente el fin de un ciclo político, Chile no ha logrado encaminarse hacia la solución de los problemas que impulsaron grandes movilizaciones ciudadanas.

El tan alabado crecimiento económico tiene pies de barro  por su  altísima dependencia de  factores imprevisibles. La sustentabilidad a mediano plazo de este crecimiento es más que dudosa. Los riesgos de caer en permanentes crisis energéticas se tornan cada vez más palpables. Las desigualdades sociales, las discriminaciones, los abusos de los poderes económicos, financieros y mediáticos persisten y más aún se profundizan  y extienden a diversos campos. Las regiones despiertan y comienzan a reivindicar una participación más equitativa en las decisiones vinculadas a un esfuerzo productivo que descansa, primordialmente, en ellas.  El Estado subsidiario demuestra toda su ineptitud para enfrentar  los desafíos de un nuevo modelo productivo, social y cultural a la altura del  siglo XXI.  La subordinación del Estado a los intereses del mundo empresarial y, en especial, el financiero, más la debilidad de sus capacidades económicas y técnicas provocan su constante atraso frente a los dilemas del futuro. Pero sobre todo, el país carece de un debate y propuestas de un proyecto colectivo abierto al porvenir.

Lo anterior en un cuadro en el cual instituciones centrales de la democracia como el Ejecutivo, el Congreso Nacional y los partidos políticos atraviesan  una profunda y muy grave crisis de representatividad y confianza.

El sistema político no está cumpliendo con su tarea fundamental: procesar y resolver las diferentes demandas de la ciudadanía de acuerdo al interés nacional. Así lo han entendido los miles de ciudadanas y ciudadanos que han emprendido el camino de la protesta y la movilización para expresar su  profundo malestar en las calles.

En la base de todos los problemas planteados está  el orden constitucional que nos rige. Este fue implantado a través de un plebiscito fraudulento en 1980 y consagra la existencia  de un Estado neoliberal, herencia de la dictadura y, en lo sustancial, se ha mantenido incólume hasta nuestros días, perpetuando su crisis de legitimidad. En el orden económico social establecido en la Constitución de 1980 es imposible resolver ninguno de los acuciantes problemas cuya solución demandan grandes sectores de la población: educación pública gratuita y de calidad; la transferencia de atribuciones y facultades relevantes a las regiones asfixiadas por el hipercentralismo; un nuevo sistema de salud, previsión y protección ambiental, entre otros.   La actual Constitución, al limitar un rol activo del Estado, consagrar un sistema político  no representativo, negar el reconocimiento de la multiculturalidad y una adecuada participación ciudadana, impide que el país resuelva en forma libre y consensuada los problemas que le afectan.

 

Una nueva causa épica

Chile necesita una nueva Constitución que surja de la voluntad popular. No basta con reformas que, si bien pueden mejorar algunos aspectos, no se basan en la soberanía del pueblo, generan una ilusión de legitimidad que oculta tanto su origen como el resguardo de un orden socio económico injusto a través de un sistema político de resabios autoritarios. Casi un cuarto de siglo de democracia con una Constitución heredada  de una dictadura es un caso único en el mundo. Es urgente reparar el principal déficit de la transición chilena, que ha sido perpetuar y mantener en esencia inalterados los dos componentes fundamentales de la actual Constitución: el orden económico social y el sistema político.  Más aún, se trata de  conseguir lo que nunca se hizo a lo largo de nuestra historia: darle a Chile una Constitución de origen plenamente democrático, sin lo cual ella carecería de legitimidad.

Es tarea de las actuales generaciones refundar la República sobre la base de una Carta Fundamental fruto de un imprescindible proceso constituyente plenamente democrático. Y si bien será este el que defina los nuevos contenidos constitucionales, existe una voluntad mayoritaria del país respecto a ciertos principios:

 

–        El pueblo es el titular supremo y permanente de la soberanía, por ende,  deben promoverse: formas de expresión directa  como el plebiscito, la iniciativa popular de ley, la posibilidad de revocatoria de mandatos y los organismos deliberativos y participativos en los diferentes niveles de decisión.

–        Quienes gobiernan y deciden son las mayorías, con pleno respeto de los derechos fundamentales de las minorías. Esto supone un nuevo sistema electoral y la eliminación de los quórum calificados para la aprobación de ciertas leyes, como las llamadas orgánico-constitucionales, que tienen por efecto sobre representar a las minorías y conferirles poder de veto sobre las decisiones mayoritarias.

–        Las esferas de lo público y lo privado deben estar adecuadamente equilibradas en la regulación constitucional. Esto implica superar el carácter subsidiario del Estado en la economía y en la gestión de los intereses sociales en  ámbitos como la educación, salud, previsión social y protección socioambiental.  Asimismo, se requiere redimensionar el rol del derecho de propiedad, despojándolo del papel predominante y avasallador que tiene en la Constitución actual. De esto se derivaría una nueva concepción del orden público económico y del marco regulador de las actividades empresariales del Estado.

–        Los derechos ciudadanos  y los derechos de las diversas categorías e identidades sociales, especialmente las de género, infancia, juventud y  adultos mayores y pueblos indígenas deben ser adecuadamente protegidos, haciéndolos exigibles frente a los tribunales.

–        Todos los recursos naturales básicos tienen un carácter público, forman parte del patrimonio de la Nación deben ser resguardados y utilizados sustentablemente.

–        La arquitectura normativa de la nueva Constitución  en el marco de un Estado unitario debe basarse en una nueva y más compensada fórmula de distribución del poder en la sociedad chilena, tanto entre gobernantes y gobernados, como entre los órganos del Estado entre sí, y entre el Gobierno central y los poderes regionales y locales. En tal sentido, resulta prioritario establecer modalidades más avanzadas de descentralización política y territorial, potenciando efectivamente a los gobiernos regionales elegidos para la conducción de sus regiones y abriendo la posibilidad de regímenes autonómicos para zonas del país habitadas mayoritariamente por pueblos indígenas cuyo reconocimiento constitucional es un deber histórico de justicia.

 

El debate y la decisión estos u otros principios y sus fórmulas de implementación deberán ser materia del proceso constituyente que el país reclama.

Detrás de los descontentos, las movilizaciones y la desconfianza en la política está el clamor por iniciar una nueva etapa de nuestra República. La tarea es tan ardua como urgente e imprescindible.

Chile ha entrado al tiempo de las campañas electorales. En noviembre de este año el país elegirá a su Jefe/a de Estado, a todos sus diputados y a la mitad del Senado. Es un momento particularmente trascendente en la vida democrática. Las estrategias electorales no pueden eludir un pronunciamiento sobre estas cuestiones de fondo. De intentarlo, caerían en un electoralismo vacío que en nada ayudará al fortalecimiento de la democracia. En la pasada elección presidencial, las tres candidaturas de la centroizquierda, que en conjunto sumaron un 56% de la votación, plantearon en sus programas la necesidad de una nueva Constitución. El tema no estuvo en el centro del debate y la demanda quedó sin respuesta. Al mismo tiempo,  para elegir los representantes al Parlamento seguirá operando –por séptima vez- el abyecto sistema electoral binominal.

A diferencia de periodos anteriores, estas elecciones han sido precedidas por un fuerte proceso de movilización y una crisis de representación política aun más aguda que en otras ocasiones.  En el año 2011, la  magnitud de las movilizaciones sociales  asombró a Chile e incluso al resto del mundo.

Sin embargo, las movilizaciones sociales requieren de un horizonte político común que viabilice la concreción efectiva de sus demandas. Y las soluciones desde la política deben encarnar las aspiraciones y propuestas de los movimientos sociales. Impulsar un proceso constituyente, prerrogativa de todos los pueblos consignada en la Declaración Universal de los Derechos del  Hombre y del Ciudadano (art. 29) y que en Chile, después de más de  dos siglos, sigue siendo  letra muerta, es precisamente la tarea que puede revincular política y sociedad.

Meritorios esfuerzos realizados en ocasiones anteriores en esta dirección han sido marginados. La magnitud de la tarea hace que ningún actor social o político  pueda acometerla en forma aislada. De allí la necesidad de una convocatoria lo más amplia posible, que integre todos estos esfuerzos, con el objetivo único de hacer posible un pronunciamiento ciudadano sobre un nuevo orden constitucional.

Para impulsar este proceso es preciso construir un amplio movimiento que exija una reforma constitucional y  habilite a la convocatoria de un plebiscito nacional sobre la necesidad de una nueva Constitución.

 

Nuestra propuesta

Nuestra propuesta y llamado son muy precisos. Se trata de movilizar al país en torno a una reforma constitucional que permita un plebiscito, en el cual el pueblo se manifieste respecto del cambio o la mantención de la actual Constitución. En el caso que el resultado sea favorable al cambio, deberá dictarse una ley que convoque  a una instancia, una Asamblea Constituyente nos parece la más adecuada, garantizando su representatividad social, cultural, regional, política, étnica y de género, para la redacción de una nueva Constitución.  Quienes participen en esta no debieran postularse en las siguientes elecciones de representación popular. La nueva Constitución deberá ser ratificada por la ciudadanía en un nuevo referéndum.

Buscamos conciliar el respeto a la institucionalidad con la voluntad y la fuerza legítima de la presión y movilización social para modificarla. Por ello apoyamos la propuesta presentada por un conjunto de senadores que van en esta misma línea y nos oponemos a todas aquellas fórmulas que reemplacen un proceso democrático constituyente a través de un arreglo cupular sin participación de toda la ciudadanía, meras consultas sin carácter vinculante o asambleas auto convocadas sin marco institucional.

Quienes suscribimos este manifiesto contamos con diversas trayectorias personales y políticas. Algunos/as pertenecemos al campo artístico o cultural, otros/as al ámbito político o al movimiento social. Tenemos diversas concepciones y evaluaciones de lo que ha sido la democratización política y las transformaciones de nuestro país en las dos últimas décadas. Hay quienes las evalúan positivamente porque han democratizado el país y mejorado las condiciones de vida de sus habitantes, otros las critican duramente por haber mantenido el modelo socioeconómico y político legado por la dictadura. Nos une, sin embargo, la convicción de que sin un gran movimiento unificado en torno a la única meta de dar una nueva Constitución a Chile, el país no dará el  salto que tanto necesitamos. Sabemos también de la desconfianza que existe entre el mundo político y el mundo social.  Pero debemos asumir que si persiste esta actitud,  también persistirá el actual orden socio económico y político que da la espalda a la gran mayoría.  Es por eso que, sin abandonar o sustituir ninguna de las iniciativas sociales o políticas que hoy se llevan a cabo, y sin intención alguna de formular proyectos de gobierno o crear nuevos referentes, es hora de convocar a todos quienes deseen una nueva Constitución a concertarse y movilizarse para ello, poniendo esta demanda en el primer lugar de sus debates  y propuestas de futuro.

 

Hacemos un llamado a constituir una corriente de opinión amplia y sin exclusiones en torno a una sola y específica tarea: movilizar al país para que el Presidente y el Parlamento realicen una reforma constitucional que establezca un plebiscito en el que la ciudadanía se pronuncie sobre la necesidad de una nueva Constitución. Dicho plebiscito permitirá a todos las chilenas y chilenos, resolver si quieren o no un nuevo orden constitucional, del mismo modo que veinticinco años atrás fueron ellos los que resolvieron si querían vivir en dictadura o terminar con ella. Y en el caso que en ese plebiscito se apruebe el principio de una nueva Constitución, deberá establecerse legalmente la instancia representativa que la elabore para que finalmente sea sometida a un referéndum.

Corresponderá a la ciudadanía, de la cual formamos parte, y a las organizaciones sociales y políticas desarrollar sus propias iniciativas para obtener esta meta. En el caso que tal reforma constitucional no prospere, deberán buscarse todas las medidas legítimas que permitan transformar las elecciones presidenciales y parlamentarias en un plebiscito de hecho por una nueva Constitución. Y desde ya manifestamos nuestra voluntad de comprometer a todos los candidatos o candidatas con esta iniciativa, pensando en el destino superior de Chile.

 

 

Primeros adherentes por orden alfabético

 

Paulina  Acevedo                Periodista Observatorio Ciudadano

Silvia  Aguilera    Editora LOM Ediciones

Miguel Angel  Altieri         Profesor PhD de Agroecología Universidad de Berkeley

Lidia  Amarales   Pediatra, ex subsecretaria de Salud

Javiera  Arce        Cientista política, académica Universidad de Valparaíso

Jorge Arrate          Ex ministro de Estado

Matías Asún         Psicólogo social

Fernando  Atria   Abogado constitucionalista

Magdalena Atria  Abogada

José  Aylwin        Abogado, codirector Observatorio Ciudadano

Ignacio  Balbontín              Sociólogo, ex diputado de la República

Manuel  Baquedano           Presidente Instituto Ecología Política

Marcela  Baratelli               Secretaria Asamblea Ciudadana de Magallanes

Pía  Barros           Escritora

Víctor  Barrueto  Ex diputado de la República

José  Bengoa        Rector Academia Humanismo Cristiano

Nury Benítez       Vicepresidenta Agrupación Nacional de Empleados Fiscales

Giorgio  Boccardo              Sociólogo, director Fundación Nodo XXI

Gabriel  Boric      Ex presidente FECH, director Fundación Nodo XXI

Angel Bozán         Alcalde de Buin

Edgardo Bruna    Actor, presidente Unión Nacional de Artistas

Pedro Caballería Alcalde de Rinconada

Hernán Calderón Presidente Conadecus

Paulina  Calfucoy               Programa de Gestión y Economía Ambiental Universidad de Chile

Sergio  Campos   Premio Nacional Periodismo

Juan Pablo  Cárdenas         Premio Nacional Periodismo

Camila  Carrasco Vicepresidenta Federación de Estudiantes Universidad de Santiago de Chile

Eduardo  Carrasco             Músico, fundador Quilapayún

Lidia  Casas          Coordinadora del área Género y Derechos Humanos Universidad Diego Portales

Pía  Castelli          Tecnólogo médico

Marcelo  Castillo                Presidente Colegio de Periodistas de Chile

Camila Cea           Ex secretaria ejecutiva de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile

Jacques  Chonchol              Ingeniero Agrónomo, ex Ministro de Estado

Marcelino Collío Coordinador nacional  Partido Wallmapuwen

Ciro  Colombara  Abogado

Dafne  Concha     Presidenta de la Coordinadora de Padres y Apoderados por el Derecho a la Educación

Edgardo Condeza               Presidente Movimiento por la Consulta y los Derechos Ciudadanos

Miguel Crispi       Coordinador Nacional Revolución Democrática

Carlos Cuadrado Alcalde de Huechuraba

Cristian  Cuevas  Presidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre

Enrique Dávila    Presidente directorio Fundación Chile 21

Pedro Davis         Presidente CONUPIA

Gloria  de la Fuente            Cientista política, directora Programa Calidad de la Política Fundación Chile 21

Víctor Hugo  de la Fuente                 Director de Le Monde Diplomatique

Marco Antonio  de la Parra              Siquiatra, dramaturgo

Raúl  de la Puente               Presidente Agrupación Nacional de Empleados Fiscales

Claudia  Dides     Socióloga, directora de Gestión de Proyectos, Universidad Central

Sergio Echeverría               Alcalde de San Joaquín

Pamela Eguiguren              Matrona

Jaime Ensignia    Director Proyecto Sociopolítico Fundación Friedrich Ebert

Ximena  Erazo     Arquitecta, presidenta Fundación Henry Dunant América Latina

Luis Eduardo Escobar      Economista

Santiago  Escobar               Abogado, cientista político, coordinador editorial de El Mostrador

Raimundo  Espinoza         Presidente Federación de Trabajadores del Cobre

Hugo  Fazio          Economista, director Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo CENDA

María de los Ángeles Fernández     Directora ejecutiva Fundación Chile 21

Maya  Fernández                Bióloga, médico veterinaria

Patricio  Fernández            Director de The Clinic

Jorge  Fierro         Presidente Federación Nacional de Trabajadores del Petróleo

Francisco  Figueroa           Ex vicepresidente Fech, director Fundación Nodo XXI

Carlos  Fortín      Abogado, cientista político

Hernán  Frigolett                Economista

Claudio  Fuentes Cientista Político Universidad Diego Portales

Iván  Fuentes       Ex vocero Movimiento Social por Aysén

Cristián  Fuentes Cientista político, director Programa Internacional Fundación Chile 21

Álvaro  García     Economista, ex ministro de Estado

Mireya García      Presidenta Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos

Manuel Antonio  Garretón               Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales

Roberto Garretón               Abogado de Derechos Humanos

Gabriel Gaspar    Analista internacional, ex embajador

Bet  Gerber           Analista de opinión pública

Olga Grau             Profesora titular Universidad de Chile.

Coca  Guazzini     Actriz

Alejandro  Guillier             Periodista

Rafael  Gumucio Escritor

Manuela  Gumucio             Periodista, socióloga

Juan Guzmán       Ex juez, abogado

Patricio Hales      Diputado de la República

Carmen  Hertz     Abogada de Derechos Humanos

Tomás  Hirsch    Vocero del Humanismo para Latinoamérica

Mario Horton      Actor

Alejandro Huala  Alcalde de Coyhaique

Federico  Huneeus             Economista, ex presidente FECH

Monseñor Luis  Infanti     Obispo de Aysén

Jaime  Insunza     Historiador y académico

Giorgio Jackson  Ex presidente FEUC

Rolando  Jiménez               Presidente Movimiento de Integración y Liberación Homosexual

Federico  Joannon              Abogado, miembro del directorio de El Mostrador

René  Jofré            Sicólogo, analista electoral

Sara Larraín         Directora ejecutiva Chile Sustentable

Francisca Lewin Actriz

Flavia  Liberona  Bióloga, directora ejecutiva Fundación Terram

Daniel Lillo          Consejero Nacional Colegio de Periodistas de Chile

Yerko  Ljubetic    Ex presidente Fech, ex ministro del Trabajo

Luis  Maira           Ex embajador, ex ministro de Estado

Denisse  Malebrán             Cantante

René Mardones   Alcalde de San Esteban

José Marimán      Dr. en Ciencias Políticas, académic, Universidad Alberto Hurtado

Gonzalo Martner Economista, ex presidente Partido Socialista de Chile

María Isabel Matamala     Observatorio de Equidad de Género en Salud- OPS

Esteban  Maturana             Presidente Confederación Nacional de Funcionarios de Salud Municipalizada

Marta  Maurás     Vicepresidente Comité ONU Derechos del Niño

Alberto  Mayol    Sociólogo, académico Universidad de Chile

Cecilia  Medina   Abogada, académica Universidad de Chile, fundadora Centro de Derechos Humanos Universidad de Chile

René Miranda      Asamblea Territorial de Independencia

Danae  Mlynarz   Trabajadora social, cientista política

Jaime Mulet         Ex diputado de la República

Domingo  Namuncura       Ex director nacional de la Conadi

Ricardo  Navarrete             Ex senador de la República

Alfonso Néspolo Periodista

Javiera Olivares  Segunda vicepresidenta Colegio de Periodistas de Chile

Carlos  Ominami                Ex senador de la República, presidente honorario Fundación Chile 21

Juan Pablo  Orrego             Ecólogo, presidente de ONG Ecosistemas

Nivia Palma         Abogada, ex directora Fondart

Andrés  Palma     Economista, ex diputado de la República

Andrés  Pascal Allende     Sociólogo, vicerrector Universidad ARCIS

Martín  Pascual   Presidente Asociación Chilena de ONG

Jorge Pavez          Ex presidente Colegio de Profesores de Chile

Pamela Pereira    Abogada de Derechos Humanos

Claudia  Pérez      Actriz

Francisco Pérez Bannen   Actor

Malucha Pinto     Actriz

María Eugenia Puelma      Encargada Departamento de Derechos Humanos Central Unitaria de Trabajadores

Rabindranath  Quinteros  Ex intendente de la región de Los Lagos, ex alcalde de Puerto Montt

Santiago Rebolledo            Alcalde de La Cisterna

Manuel  Riesco   Economista, vicepresidente del Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo CENDA

Eugenio Rivera   Economista, director Programa Económico Fundación Chile 21

Carola  Rivero     Concejala

Luis  Riveros       Gran Maestro Gran Logia de Chile, profesor universitario

Patricio Rodrigo Director Ejecutivo Corporación Chile Ambiente

Carlos  Ruiz E.     Sociólogo, académico Universidad de Chile, presidente Fundación Nodo XXI

Pablo  Salvat        Filósofo político

Hernán  Sandoval               Médico especialista en Salud Pública, ambientalista, ex embajador de Chile en Francia, presidente Corporación Chile Ambiente

Marcia  Scantlebury           Periodista, vicepresidenta directorio TVN

Patricio  Segura   Periodista, consejero nacional Colegio de Periodistas de Chile, dirigente Patagonia sin Represas, ex integrante mesa Movimiento Social por Aysén

Nissim Sharim    Actor

Esteban Silva       Presidente Comité Ejecutivo Nacional Movimiento del Socialismo Allendista de Chile

Paulo  Slachevsky              Editor LOM Ediciones

Andrés Solimano                Economista

Bruno  Sommer   Periodista, director de El Ciudadano

Francisco  Soto   Abogado, académico Escuela de Derecho Universidad de Chile

Ana  Stipicic         Vocera Alerta Isla Riesco

Cecilia  Suárez     Presidenta Corporación para el Desarrollo Sustentable

Claudia Torres    Conductora programa radial “Aysén tu problema es mi problema”

Osvaldo  Torres  Académico

Marcelo Trivelli Ex intendente Región Metropolitana

Rafael  Urriola     Director del Programa de Protección e Inclusión Social Fundación Chile 21

Teresa  Valdés     Coordinadora del Observatorio de Género y Equidad

Silvia Valdivia     Segunda directora Colegio de Profesores de Chile

Esteban  Valenzuela          Director de Ciencia Política y RRII de la UAH

Augusto  Varas    Sociólogo, presidente directorio Fundación  Equitas

Nelson Venegas  Alcalde de Calle Larga

Myriam Verdugo                Periodista, consejera nacional Democracia Cristiana

Raúl  Vergara       Capitán FACH (R),  ingeniero comercial Universidad de Chile

Francisco Vidal   Ex ministro de Estado

Cristian Villarroel              Dirigente Coordinadora por la Defensa del Agua y la Vida

Iván Vuskovic     Ex presidente CONAPYME

Nancy Yáñez        Abogada, codirectora Observatorio Ciudadano

Antonia  Zegers   Actriz

Faride  Zerán       Premio Nacional de Periodismo, académica Universidad de Chile

Raúl  Zurita          Poeta, Premio Nacional de Literatura

 

Se invita a adherir al correo [email protected]

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