Dirigentes colaboran con Chile Vamos

La derecha es mi copiloto: ¿Quiénes son los líderes de las matonescas arremetidas de los dueños de camiones?

“Ayer escuché a Sergio Jara y es el mismo tono que le escuché a (León) Vilarín o a los transportistas en los primeros años de la dictadura”, señala el periodista Manuel Salazar en diálogo con El Ciudadano.

Sergio Pérez y José Villagrán

Durante la madrugada del lunes 29 de agosto, 29 camiones de la empresa Sotraser (Grupo Bethia) fueron quemados en la comuna de San José de la Mariquina (Los Ríos). Las acusaciones de Carabineros apuntaron a dos sujetos encapuchados y provistos de armas de fuego.

Ese mismo día reaccionó la Confederación Nacional del Transporte de Carga de Chile (CNTC). A través de un comunicado, pidieron crear una unidad de investigación y persecución penal “a cargo de un grupo de élite compuesto por Carabineros de Chile, la Policía de Investigaciones, y el Ministerio Público”.

Además, solicitaron la designación de un delegado presidencial para abordar la quema y robo de camiones y dar suma urgencia a la modificación de la ley Antiterrorista.

Como si fuera poco, amenazaron con realizar un paro nacional en caso de que el Gobierno no atendiera sus demandas, movilización que se realizaría a partir del mediodía de este miércoles, pero un sorpresivo anuncio de acuerdo entre el Ejecutivo y camioneros derivó en la suspensión de las acciones.

Sin embargo, este ultimátum no había sido compartido por todo el gremio. Entre los que no se alinearon estuvo, por ejemplo, la Confederación Nacional de Dueños de Camiones (CNDC), cuyo presidente, Juan Araya, dijo a radio Digital FM: “Nosotros no vamos a participar en el paro, porque no podemos, como digo yo, ser los matones del barrio. Hemos hecho un diagnóstico en las 120 asociaciones que tenemos y no están por esta movilización porque la gente tiene que trabajar”.

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A partir de esta división de criterios dentro del gremio, las miradas se centraron en el papel de los cabecillas de la CNTC, Sergio Pérez Jara y José Villagrán Sandoval, presidente y vicepresidente, respectivamente. Sus redes políticas levantan sospechas acerca de sus reales motivaciones para acorralar al Gobierno, como lo hicieron en agosto de 2015, cuando ambos dirigentes fueron los líderes de la caravana de 13 camiones quemados que transitó por la Alameda.

Viejos conocidos de la derecha

El número 1 de la CNTC, Sergio Pérez Jara, ha sido el rostro de las amenazas de paro, en representación de las 36 organizaciones reunidas en la Confederación. El martes conversó con radio Agricultura y sus apreciaciones poco ayudaron a bajar las pulsaciones del gremio. “¿Estamos esperando que en la Araucanía exista una nueva Farc?, ¿eso es lo que esperamos?”, dijo en el programa de Cecilia Pérez, una de las colaboradoras más fieles de Sebastián Piñera.

Sergio Pérez conoce al candidato presidencial de Chile Vamos, puesto que este último lo convocó a formar parte del consejo ciudadano que asesora a su campaña. El dirigente camionero comparte en la instancia con Kike Morandé y Pablo Galdames, entre otros personajes vinculados con la derecha.

Sergio Pérez colaborando con la campaña de Piñera

El presidente de la CNTC insiste, al igual que Piñera, en un discurso que realza la necesidad de más seguridad, mediante la entrega de mayores facultades a las policías. A Radio Universidad de Chile dijo que la ley Antiterrorista “no sirve para nada. Es mala, es laxa. Nosotros hemos pedido que se haga una nueva ley, con agentes encubiertos, testigos protegidos y que en lo posible los juicios los hagamos en una región distinta”.

También dijo a El Mercurio que “el problema número uno que tenemos los chilenos por lejos es la delincuencia, con normativas que favorecen a los que delinquen. Mire usted: el delincuente tiene un abogado defensor público brillante, mientras los fiscales pareciera que son interdictos, porque nunca logran tener las pruebas para que el juez pueda sancionar a los acusados”.

En una suerte de homenaje a aquellos camioneros que sabotearon el gobierno de la Unidad Popular, liderados por León Vilarín, señaló que “la intervención militar el 73 ordenó el país… Mire cómo está Cuba, Venezuela, es una vergüenza”.

En tanto, su socio José Villagrán, vicepresidente de la CNTC, es candidato a senador por la Circunscripción 11, correspondiente a la región de la Araucana. En la papeleta figura en la lista de Chile Vamos.

Villagrán es además presidente de la Federación de Camioneros del Sur. Tomando distancia de Pérez, afirmó que “aquí no hay acuerdo con el señor Aleuy y nosotros seguimos adelante con nuestra movilización”, según consignó radio Cooperativa.

Esos son parte de las redes de los dirigentes, pero en tema de negocios, la CNTC está asociada a empresas vinculadas con dos de los grupos económicos más poderosos del país, Angelini y Luksic. En el sitio web de la Confederación se menciona un convenio de colaboración y prestación de servicios con Copec (Angelini) y otro con Enex, empresa dueña de los activos de Shell en Chile y filial de Quiñenco, holding de los Luksic.

Camioneros de hoy con palabras de ayer

“Conociendo la historia del gremio camionero, uno puede suponer fácilmente que tienen un vínculo muy estrecho con el resto de los gremios del sur y que evidentemente aquí hay una movida política, que tiende a poner en problemas al Gobierno y que, de alguna manera, asume las banderas de Piñera”, reflexiona el periodista e investigador Manuel Salazar Salvo, co-autor del libro “La historia oculta del régimen militar: Chile 1973-1988”.

Manuel Salazar

En conversación con El Ciudadano, acota que los camioneros “en los últimos 50 años o más son siempre muy de derecha. Votaron por el Sí y por Piñera”.

A partir de las declaraciones de los dirigentes conocidas en los últimos días, Salazar sostiene que “ellos argumentan igual que la gente de derecha y tienen el mismo discurso: ‘Queremos estado de emergencia, más policía, que saquen a los militares a la calle’. Es el mismo discurso, de eso no cabe ninguna duda”. 

“No solo lo que dicen, sino que el tono, que indefectiblemente es de un momio del sur, es de un dueño de fundo, no es un chofer. Ayer escuché a Sergio Jara y es el mismo tono que le escuché a (León) Vilarín o a los transportistas en los primeros años de la dictadura”, concluye el investigador, en referencia al dirigente de los propietarios de camiones que saboteó el gobierno de Allende encabezando los paros de octubre de 1972 y julio de 1973.

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Felipe Menares Velásquez
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