Proyectos de educación suman rechazo en organizaciones sociales

Presidente del Colegio de Profesores acusa sordera política y anuncia posible agudización de movilizaciones

En el marco de una paralización, este jueves Mario Aguilar acusó que a través del proyecto de ley de Nueva Educación Pública "se cambia a quien administra el modelo, pero no el modelo en sí". El descontento se acumula en el Magisterio desde la aprobación de la ley de Nueva Carrera Docente en 2015. La movilización contó con el respaldo de la Confech.

Para los profesores la relación con el Gobierno ha sido muy compleja durante el actual mandato. Inauguraron el período rechazando el proyecto que se transformó en la nueva Carrera Docente, proceso que culminó con la salida de la conducción comunista del gremio y el ascenso de la “disidencia”, encabezada por Mario Aguilar. Hoy, en el último año del gobierno de Bachelet, profesoras y profesores siguen rechazando los proyectos. Ahora es el turno de la iniciativa de “Nueva Educación Pública”, que reemplazaría la actual municipalización.

A través de un paro nacional que desplegó una marcha por la Alameda, el Colegio de Profesores decidió manifestar este jueves el consenso que hay en el Magisterio para rechazar el proyecto.

El debate legislativo se cruza con severos apremios en la vida del profesorado, quienes han denunciado el no pago de salarios, imposiciones y bonos de parte de 120 municipios que, a nivel nacional, suman 500 mil millones de pesos.

Aguilar señaló que la movilización tiene tres aristas: el rechazo al proyecto de Nueva Educación Pública en general; la posibilidad de que se constituya una “deuda histórica 2” y la no consideración de las propuestas de los actores sociales en general a la hora de establecer espacios de diálogo.

Tres razones para movilizarse

Aguilar apuntó que el proyecto de Nueva Educación Pública “va a cambiar a quienes administran el modelo, pero no el modelo en sí. Eso no es suficiente”. Añadió que se mantendría en la lógica de la administración un “financiamiento vía voucher -lógica netamente neoliberal- si los servicios locales van a seguir siendo sostenedores”, cuestión que implicaría “un Estado ausente de la gestión directa de la educación,” señaló.

En segundo término, apuntó que la propuesta involucra “pasar a los docentes a un nuevo régimen sin que se resuelven las deudas”, cuestión que podría generar “una ‘deuda histórica 2’, así de grave”, como subrayó Aguilar.

Agregó que también mantienen una molestia por la calidad de los espacios de diálogo establecidos con el Gobierno, que -acusan- derechamente no les ha considerado. Aguilar apunta que hay una “nula respuesta en las mesas de trabajo” de las que han participado como Magisterio “con una actitud disponible al diálogo y las soluciones”. Comentó que se han montado varias mesas: “en el caso de la deuda histórica, se estableció una mesa como parte del compromiso del ex ministro (Nicolás) Eyzaguirre en 2014, de entregar una propuesta y no se ha hecho, y estamos a fines de Gobierno”. El mismo caso con la “mesa de agobio laboral”,  y una “mesa de párvulo”, añadió.

Si no se les escucha, Mario Aguilar subrayó: “agudizaremos las movilizaciones”.

Respaldo estudiantil

Representando un apoyo del movimiento estudiantil, Sofía Barahona y Daniel Andrade, presidentes de la Feuc y la Fech respectivamente, acompañaron la marcha del movimiento docente.

Barahona destacó que “el mensaje que hemos querido transmitir desde la Confech es una señal de apoyo y, también, apuntar que nadie está de acuerdo con las reformas impulsadas por Bachelet y la Nueva Mayoría”. Por tanto, agregó, “nos parece importante hacer ver que sin la ciudadanía presente, estas reformas no tienen legitimidad  y no cambian estructuralmente lo que queremos transformar”.

Andrade agregó que apoyan al Magisterio “porque creemos que la educación pública sigue en crisis”. Y realizó un llamado “a la presidenta Bachelet, a la ministra Adriana Delpiano y a la Nueva Mayoría, a que entiendan que para impulsar transformaciones en Chile, tiene que ser de acuerdo con las organizaciones sociales y no dándole portazos”.

Ambos dirigentes coincidieron en criticar el carácter neoliberal de las políticas propuestas por la Presidenta. “Hay que hacer reformas que no sean  de corte neoliberal”, apuntó Andrade, mientras que Barahona especificó que “la lógica neoliberal es lo que nadie quiere tocar”. Y aventuró una causa: “existen muchos intereses detrás”.

Javier Paredes Godoy @jparedesgodoy
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