Encuesta opositora del MUD estuvo bajo sus proyecciones

Venezuela: Ensayo electoral de cara a la Asamblea Constituyente superó las expectativas

Este domingo el gobierno venezolano convocó a un ensayo de cara a las elecciones para la Asamblea Constituyente que se celebrará el próximo 30 de este mes. Un simulacro con alta participación de sectores chavistas y oficialistas, en el cual no participó la oposición de la MUD, que armó su propia encuesta, cuyo valor es sólo simbólico. Pese a ello, en la ilegal consulta de la MUD votó menos gente que en elecciones pasadas.

Este domingo 16 de julio los venezolanos participaron masivamente en el ensayo electoral previo a la realización de las elecciones del 30 de este mismo mes, para decidir quiénes conformarán la Asamblea Nacional Constituyente. Según informaciones suministradas por el Consejo Nacional Electoral venezolano, la participación superó ampliamente las expectativas de asistencia.

La jornada se inició desde las 6:00 mañana del domingo y se llevó a cabo en 551 centros electorales habilitados por el Consejo Nacional Electoral (CNE). Para el ensayo se instalaron 1.942 mesas de votación que contaron con el acompañamiento de más de 4.000 efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb).

Durante la jornada destacó el carácter cívico del pueblo venezolano. La jornada también sirvió para repudiar la violencia terrorista a la cual ha sido objeto la ciudadanía por parte de la oposición, como muchos de los voceros populares expresaron. “Hoy estamos votando por la paz, la tranquilidad y la no injerencia en nuestros asuntos como venezolanos”, dijeron. Pese a ello, hubo un ataque armado en el cual murieron dos personas.

 

El tradicional y absurdo juego de la MUD

Al anunciar el CNE la fecha del 16 de julio para la ejecución normativa del proceso de verificación de los sistemas de identificación eficiente del votante, ejecución del voto, escrutinio y transmisión de datos y actas, -ensayo obligatorio denominado simulacro- la opositora MUD organizó en menos de 15 días una operación simbólica de elección denominada en un inicio PLEBISCITO como contraposición a la convocatoria. En ella, la oposición instó a rechazar el llamado constituyente del presidente Nicolás Maduro.

En esta ocasión, la derecha no quiso medirse cara a cara con la izquierda y fuerzas chavistas que apoyan a Nicolás Maduro. Las fracciones internas no encontraron los puntos comunes que tendiesen puentes. Cien días de virulento y sanguinario extremismo que demandó organización y logística, campañas sostenidas en la OEA, máximas e intensas demostraciones de fortaleza a gobiernos cómplices y viajes al exterior de los más conocidos dirigentes les impidió organizar una participación eficiente en el simulacro; de allí que la única salida fue la de desarrollar a trote y moche “algo” que les visibilizara el día 16 de julio. Este ha sido el Plebiscito paralelo e ilegal tan difundido por la prensa corporativa neoliberal del continente.

La izquierda y las fuerzas chavistas replicaron que los antecedentes de un acto de esa naturaleza (PLEBISCITO) y calado solo recordaban los efectuados por las dictaduras de Marco Pérez Jiménez y Augusto Pinochet. Ante el yerro, la MUD transmutó la denominación y la denominó CONSULTA POPULAR, que también tiene un buen resabio pinochetista.

En todo caso, y para no dejar en libertad plena a las fuerzas de izquierda, la MUD tomó la opción de convocar a lo que algunos analistas ven como una especie de encuesta cuyo objetivo central es medir fuerzas al interior de la coalición rumbo a la definición de candidaturas a gobernaciones a celebrarse en diciembre de este mismo año. Para ello era imprescindible que el plebiscito fuese un asunto estrictamente interno, manejable políticamente e impactante mediáticamente, de allí la no participación del CNE.

El organismo electoral convocó al SIMULACRO y las fuerzas de izquierda se hicieron presentes. Es de acotar que normalmente el CNE no emite cifras de participación a este tipo de ensayo.

Consideraciones sobre la encuesta realizada por la MUD

 

Los resultados de la MUD, en el proceso ilegal que realizaron arrojan algunos aspectos importantes que deben ser analizados y considerados en el contexto político, ellos son:

 

Uno, la MUD pasó de obtener 7.363.980 votos en la elección presidencial de 2013, a obtener 7.707.422 en la elección del 6D de 2015. El resultado actual, de 7.186.170 representa una pérdida de 521.252 votos.

 

Dos, el análisis inmediato indica que el capital político que lograron captar en las terribles condiciones del 2015, lo han desperdiciado rápidamente. En menos de año y medio después del 6D, y después de 100 días de extensa violencia, la MUD se vio afectada totalmente.

 

Tres, queda la suspicacia sobre el resultado, tomando en consideración varios elementos:

1) Ausencia de un sistema de validación de identidad,

2) Carencia de supervisión y convalidación del poder electoral,

3) Duda sobre el control de la posibilidad del multivoto

4) Acción del voto de ciudadanos que posiblemente no estaban facultados para ello

 

Cuarto, sin duda eso muestra un “techo” de la oposición y se explica por el desgaste de una acción irracional.

Quinto, la disparidad entre los anunciados “más de 11 millones” y lo finalmente obtenido, le muestra al gobierno de Maduro la validez de recuperar y superar el tope máximo del chavismo: los más de 8.100.000 votos de 2012.

El Ciudadano
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