Durante esta semana se realizó en Santiago el encuentro “La diversidad de las voces”, organizado por el Consejo Nacional de la Infancia, y que reunió a un grupo de niños de distintos pueblos originarios del país.

En el diálogo, destacó el valor que asignan los niños y niñas al desarrollo y reactivación de las lenguas madre, por la importancia que ellas tienen en la transmisión de las distintas culturas. Por ello, propusieron que el Ministerio de Educación las incluya como contenido de aprendizaje desde la formación preescolar hasta la educación superior.

El cuidado y restitución de los territorios fue otro aspecto central en la conversación del encuentro. Los niños y jóvenes de pueblos costeros, como los Yaganes y Kawéskar, manifestaron la necesidad de liberar las restricciones de navegación y propusieron que en sus territorios se levantara la veda a la extracción de mariscos. Así lo relató Francisco de Puerto Edén,  “detuvieron a mi abuela por sacar mariscos, esto no debiera ocurrir en mi territorio”, dijo.

Mientras, Fernando de Alto del Carmen, del pueblo Diaguita, testimonió que su comunidad hizo un gran esfuerzo para detener los proyectos mineros que dañan la fauna del lugar: el ruido asusta a los animales del lugar, yo no quiero que se alejen de mi tierra por los trabajos de las mineras”, testimonió el niño.

La salud es también una preocupación. Entre otras cosas, se propuso la creación de hospitales interculturales en las zonas Linkán Antai y Kawéskar. Asimismo, se planteó el reconocimiento “debido” de las plantas medicinales.

Luis, de 13  años, de la comuna Collipulli y representante del pueblo mapuche, propuso que se valore y considere la medicina tradicional y las indicaciones de curación y cuidado que hace la Machi: “Debiera admitirse esa indicación en los lugares de trabajo”, sostuvo.

Por su parte, Fernando del pueblo quechua y residente de Ollagüe, dijo que su mayor preocupación es por el respeto a los derechos de los pueblos originarios, “aunque seamos pocos, somos importantes para Chile”, recalcó.

El Encuentro reunió en Santiago durante dos días a 26 niños, niñas y adolescentes pertenecientes a 9 pueblos originarios: Aymara, Colla, Diaguita, kawésqar, liKán Antai o Atacameño, Mapuche, Quechua, Rapa Nui y Yagán, además, de las identidades Pewenche, Huilliche e indígenas urbanos.

En el último año el Consejo de Infancia trabajó con 270  niños, niñas y adolescentes en los propios territorios de las comunidades, donde se levantaron las propuestas de política para niños, niñas y adolescentes indígenas y se generó un marco de enfoque intercultural que, desde el reconocimiento de la diversidad y la legitimidad de representaciones socioculturales indígenas, contribuya a la solución efectiva de problemas que aquejan a la niñez y adolescencia de pueblos indígenas de Chile.

La Secretaria Ejecutiva del Consejo Nacional de la Infancia, María Estela Ortiz, quien escuchó las propuestas de los niños, niñas y adolescente indígenas, destacó su claridad para expresar sus ideas libremente: “Los niños tienen mucho que decir y aportar al mundo adulto, debemos prestar mucha atención a lo que están diciendo hoy día y lo que dirán mañana”.

Las conclusiones de este proceso serán orientaciones para la construcción de una propuesta de política indígena para niños, niñas y adolescentes, el que será refrendado por una consulta previa a los pueblos indígenas de acuerdo a los estándares establecidos en el Convenio 169 de la OIT, Organización Internacional del Trabajo y la Observación General N° 11 del  Comité Derechos del Niño, ONU, suscritos por Chile.

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