La necesidad de ver más allá de la noticia cuando aparece una droga nueva

Cuando aparece una sustancia desconocida muchos medios de comunicación cubren la información desde la erradicación, sin preguntarse qué otras cosas ocurren para que esto suceda. Las instituciones de gobierno también hacen lo suyo, informando de manera alarmante casos muy reducidos de nuevas experiencias.
Foto: Publimetro

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La semana recién pasada el Instituto de Salud Pública (ISP) informó que había sido incautada, en el aeropuerto de Santiago, una nueva droga de carácter sintético. Se trataba de la denominada 6-APB, compuesto que aumentaría la sensibilidad y euforia del que la consuma. Similar al éxtasis, decían. El comunicado, también, narraba los distintos pesos de las píldoras encontradas. Entre 60 y 150 mg. Sin embargo, en ningún apartado del boletín se podía encontrar el detalle de cuántas personas la habían consumido –ni siquiera aparecía cuántas dosis habían incautado; menos los responsables que supuestamente las traían en sus valijas.

La divulgación a través de la prensa fue rápida y espontánea. En un noticiario de alcance nacional se entrevistó a un doctor del ISP, quien explicó lo mismo que decía el comunicado, y al final de la transmisión, como guinda de la torta, mostró el supuesto nuevo sintético para fines recreativos –una cápsula con bolitas milimétricas en su interior.

Casos como estos, en los que pareciera buscarse un golpe informativo más que un seguimiento del producto, hacen preguntarse la verdadera finalidad de las instituciones a la hora de entregar estos datos. También recuerda otros casos de drogas que pasaron por el mismo procedimiento, sin tener un seguimiento en el largo plazo. Es el caso del Krokodil, conocida en su minuto como las sales de baño. A tal nivel llegó la distorsión que de un momento a otro, en cosa de días, se le pasó a llamar la droga zombie.

La droga cocodrilo

Krokodil es como se le conoce mediáticamente a la desoformina. Según una publicación de Animal Político, este análogo de opiáceo fue inventado en Estados Unidos para el año 1932. Su fabricación siempre fue asociada a los laboratorios poco ortodoxos, por no decir básicos, primarios o rudimentarios. El país que tuvo un consumo explosivo de esta sustancia fue Rusia, con más de 100.000 personas que lo intentaron al menos una vez durante 2011.

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El krokodil se introduce de manera intravenosa y oral. Foto: PsicoActiva.com

Lo que ocurrió fue que el precio de la heroína se hizo cada vez más alto, y ante la falta de poder adquisitivo, los rusos usuarios de esta sustancia se movieron al krokodil. Uno de los síntomas que produce su consumo, que motivó el nombre del reptil, es el de las escamas sobre la piel una vez que el uso se vuelva habitual. 

En el mismo artículo de Animal Político, escrito por Aram Barra, experto en política de drogas de la Universidad de las Américas (Ciudad de México), se habla acerca de las noticias relacionadas al krokodil en el país mexicano, donde se suponía que estaba penetrando. Las críticas iban en la misma tónica de las que se podrían esgrimir respecto a la cobertura que se hace a nivel nacional sobre estos temas.

“Si los medios de comunicación tienen un interés real en contribuir a la prevención del uso y del abuso, concentrarían sus esfuerzos en reportar las incoherencias y fallas de nuestra actual política de drogas, y no en la continua estigmatización de quienes la consumen”, escribía. Además, agregaba que “mostrar a las personas que usan drogas como «muertos vivientes» o «zombies» solo contribuye a que la opinión pública se olvide de que son –independientemente de nuestra moralidad– personas, y por lo tanto tienen derechos”.

Respecto a las fotografías que circularon de manos engangrenadas luego de krokodil, Gonzalo Haro Cortés, doctor español especializado en el tema, dijo a El País que “las únicas imágenes fiables sobre este tipo de casos proceden de revistas médicas especializadas”. Para finalizar, el experto anunció que no había que preocuparse en España por la propagación de krokodil. “Contamos con un tratamiento a la adicción tan desarrollado que nadie recurriría a krokodil cuando puede obtener metadona”, dijo, haciendo alusión a una política de drogas consolidada, tema lejano y hasta tabú en un país como Chile.

Links sobre política de drogas a continuación:

El saldo de la guerra a las drogas

Resultados de Convención ONU sobre drogas 2008

Manifiesto por una política de drogas justa y eficaz

Gobierno boliviano pide el fin de persecución a hoja de coca

Jack A. Cole, ex agente de policía de Estados Unidos cuenta su experiencia en la guerra a las drogas

Como consumir drogas sin ser adicto

Barack Obama y un siglo de prohibición en Estados Unidos

Silvia Incháurraga y la Red Latinoamericana de Reducción del Daño

Adriana Rodríguez Salazar evalúa el Plan Colombia

Avelino Jiménez, psiquiatra: “No puede haber una sociedad sin drogas”

Joep Oomen, de Encod, da cuenta del fracaso de la guerra a las drogas

Los impactos del Plan Colombia en la región andina

Propuestas de un ex policía para terminar con la guerra a las drogas

Principios de una política de Reducción del Daño

Los usos de la marihuana medicinal

Nicolás Massai (@nmassai)
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