Las patatas o papas fritas son un acompañamiento o snack que se come en muchos países del mundo. Las cadenas de comida rápida las incluyen en sus menúes, se venden congeladas para cocinar en casa, y quien las quiere hacer tarda poco tiempo y no precisa de muchos conocimientos ni ingredientes.
Pero, así como son de ricas, también quien las come saben que son una opción nada saludable. No solo que contienen una gran cantidad de calorías y sodio, sino también grasas trans, debido a la fritura, y muy pocos nutrientes. Además, en casos donde se combina con proteínas, como sucede con las hamburguesas, la combinación es explosiva a nivel estomacal.

Aunque sabemos esto, y que las frituras aumentan el riesgo cardíaco y de padecer obesidad, una investigación reciente, publicada en la revista The American Journal of Clinical, señaló ahora que su consumo regular de podría estar vinculado a un mayor riesgo de muerte.

En el estudio, un equipo de científicos siguió durante 8 años la dieta de 4.440 personas estadounidenses de entre 45 y 79 años, quienes completaban un cuestionario regularmente para registrar la cantidad de patatas (fritas o no) que comían.

El resultado que se observó es que en los ocho años que duró el estudio fallecieron 236 de ellas.

A partir de esto concluyeron que el consumo de patatas fritas, con una regularidad promedio de dos veces por semana, puede duplicar el riesgo de muerte. Además, el estudio señala que:  “Se deben realizar estudios adicionales con muestras más grandes para confirmar si también el consumo general de papa está asociado con un mayor riesgo de mortalidad”.

La investigación también resaltó que aquellos que las comían al horno o con ensalada mantenían un mejor estado de salud, respecto de los demás. Por eso recomiendan que las mejores formas de consumirlas son hervidas, al vapor, horneadas o asadas.

 

Labioguia 

No more articles