Se trata de un proyecto innovador que está orientado a la preservación de las especies más pequeñas del planeta: los insectos. La firma Batlle I Roig cagó el premio Pritzker, considerado el Oscar de la arquitectura, por este proyecto de “microarquitectura”.

Esta estructura llamada “Hotel de Insectos” es un perfecto y armonioso hábitat natural para que convivan distintas especies de insectos y arácnidos. Está ubicada en el parque Vallmora de El Masnou, una población costera a 15 kilómetros al norte de Barcelona, en España. Está construída con piedra, arcilla, madera y restos vegetales superpuestos en capas.

Cada capa es ideal para cobijar ciertos tipos de insectos, así la capa de piedra puede cobijar arañas, grillos y saltamontes. Hay una capa de arcilla agujereada y rellena con paja y barro, lo cual es perfecto para atraer a una población de abejas solitarias. Los troncos de pinos y bambú pueden ser hogar para ciempiés y larvas de escarabajos. La capa superior está conformada de una mezcla de cortezas de pino y tallos de rosa, entre otras plantas, que busca ser un refugio acogedor para hormigas, avispas, abejas entre otros huéspedes.

No se trata simplemente de un “hotel” donde los insectos puedan estar de paso, es realmente un pequeño ecosistema vivo que permite preservar especies de insectos, incluso aquellos que estén en peligro de extinción, además de permitirnos ver en detalle y muy de cerca cómo viven y se comportan los insectos. El proyecto ha sido muy elogiado por la comunidad arquitectónica, debido a cómo integra diseño y utilidad.

¿Qué te parece este innovador proyecto?

Fuente: labioguia

No more articles