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    Anoche en la nueva versión del Festival fuimos testigos de un cameo donde pudimos ver al popular animador de Chilevisión Jean Philippe Cretton junto a una alegre monja que cantaba las canciones de Miguel Bosé como cualquier otra fanática.

    Hasta ese momento nadie entendía por qué se le había dado un notorio, aunque pequeño, espacio al rostro de esta mujer. Después pudimos saber que esta hermana tenía una particular historia que había trastocado los corazones de algunas figuras del espectáculo y de la fauna televisiva nacional.

    Nora Valencia era, a los ojos de Leonardo Farkas, una supermamá. En abril de 2017, su historia llevó a que el magnate la seleccionara como una de las diez beneficiadas con un reconocimiento de diez millones de pesos a las mejores mamás.

    Un detalle, eso sí, llamó la atención: Nora Valencia, la hermana Nora, es una monja.

    Pero su rol de madre y de protectora no estaba en duda. Ella encabeza el hogar Santa Clara, que cuida a niños vulnerables con VIH, una labor que la hizo merecedora de múltiples premios.

    Su historia llegó a Chilevisión el año pasado, y anoche su rostro apareció en los hogares chilenos en primera fila del Festival de Viña.

    Allí, la hermana Nora, ubicada justo al lado del animador Jean Philippe Cretton, cantó, bailó y disfrutó la interpretación del cantante español, mientras las cámaras la seguían.

    Sin embrago, como diría Bombo Fica, la picardía del chileno está a flor de piel y su imjen junto al rubio liso Jean llamó mucho la atención, pues muchos dijeron que ‘Jesús siempre la acompañaba’.

     

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