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    Sabemos que a medida que el hielo marino se reduce, los animales que dependen de él tendrán dificultades para la supervivencia, pero sabemos mucho menos sobre lo que sucederá con la gran cantidad de especies que dependen indirectamente del hielo. Una de ellas es la beluga que, de acuerdo a un nuevo estudio, ya está cambiando su comportamiento como resultado de la pérdida de hielo marino.

    “Creo que este trabajo es novedoso porque presentamos algunos de los primeros efectos indirectos de la pérdida de hielo marino para una especie de ballena ártica”, dijo Donna Hauser, quien dirigió el estudio publicado en Diversity and Distributions. “Como los cambios en el hielo marino afectan las propiedades oceanográficas, eso podría estar afectando la distribución, la abundancia o la composición de las especies [de las que se alimentan] las belugas”.

    Gran parte de las poblaciones de belugas, que habitan en todo el Océano Ártico, migran con el cambio de hielo marino. A medida que el océano comienza a congelarse, las ballenas se mueven hacia el sur, hacia aguas abiertas, donde se alimentan en profundidad a lo largo del hielo e incluso a veces debajo de este. Cuando el hielo comienza a derretirse en verano, estos cetáceos regresan al norte y pasan los meses más cálidos en los estuarios y las desembocaduras de los ríos.

    El equipo de investigadores utilizó dos conjuntos de datos sobre el grupo de ballenas que migran anualmente desde el invierno del mar de Bering hasta el mar de Chukchi en verano, en la costa norte de Alaska. El primer conjunto, los datos “iniciales”, se recopiló entre 1993 y 2002 y el conjunto “tardío” se registró entre 2004 y 2012.

    Esta información no solo incluía el lugar al que estaban yendo las belugas, sino también los detalles sobre cuán profundo llegaban y durante cuánto tiempo. Lego compararon estos datos con cómo ha fluctuado la extensión del hielo marino durante el mismo período. Aquí los investigadores notaron un patrón.

    La extensión del hielo marino parece tener un impacto en el comportamiento de alimentación de las ballenas beluga. Como la extensión del hielo marino se redujo durante el período “tardío”, las ballenas estuvieron buceando durante mucho más tiempo y a más profundidad. Mientras durante el período inicial las ballenas se sumergían una vez al día durante 20 minutos a una profundidad de aproximadamente 50 metros, en el período posterior se sumergían cerca de tres veces al día hasta alrededor de 64 metros .

    Este cambio en el comportamiento de búsqueda de alimento probablemente refleja un cambio en la distribución de sus alimentos, que incluye una variedad de presas, desde el salmón y el bacalao hasta los cangrejos y el calamar. Los investigadores sospechan que el derretimiento del hielo está influyendo en las corrientes oceánicas y a su vez alterando el lugar donde se encuentra la comida.

    No es fácil discernir si esto es bueno o malo para las ballenas. Sus poblaciones son estables y una mejor alimentación podría ser un beneficio para ellas. Por otro lado, sumergirse por más tiempo podría estar imponiendo nuevos costos energéticos a estos animales.

    El Ciudadano, vía IFLScience

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