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    Los veterinarios advierten que los dueños de perros deben estar atentos para que los perros no coman chocolate, que puede ser tóxico debido a que estos animales descomponen una sustancia –conocida como teobromina— más lentamente que los humanos. Incluso cantidades aparentemente modestas, esto puede provocar vómitos, agitación, convulsiones e incluso la muerte (aunque en raras ocasiones).

    “Algunos perros harán todo lo posible para encontrar chocolate”, dijo el Dr. Philip Jones, coautor de la investigación de la Universidad de Liverpool, UK, y agregó que los propietarios podrían no darse cuenta de los peligros de dejar chocolates al alcance de “los niños”.

    Las advertencias llegan un año después de que el Royal Veterinary College de Reino Unido, señalara los peligros de que los perros coman platos festivos que contengan pasas, como las que se encuentran en abundancia en los panes de Navidad y que pueden causar insuficiencia renal.

    Publicado en la revista Veterinary Record, la investigación del año pasado abarca 386 casos de perros que fueron llevados a urgencia después de comer chocolate, con una variedad de síntomas que incluyen vómitos y aumento del ritmo cardíaco, aunque el equipo señaló que en ninguno de los casos estuvo en riesgo la vida de los canes.

    De los 185 casos en que se conoció el consumo de chocolate, casi el 60% involucró niveles tóxicos de teobromina.

    El equipo descubrió que la intoxicación era menos común en perros mayores (de ocho años o más) que en los menores de cuatro años. No estuvo claro, sin embargo, si los perros más viejos son menos astutos, si están mejor entrenados o si se debe a otros factores, como la experiencia de los dueños y su precaución.

    Los períodos de Navidad y Pascua son los momentos más común en que los perros llegan al veterinario, dicen los investigadores, y cuentan que uno de los perros registrados en el servicio de salud se había tragado seis naranjas confitadas con chocolates y seis Toblerones.

    Los animales atendidos recibieron una variedad de tratamientos que incluyeron carbón activado para eliminar la teobromina, sustancias para inducir el vómito y líquido intravenoso -en algunos casos.

    Si alguien sospecha que su perro ha estado comiendo golosinas típicas de las fiestas, debe llamar de inmediato a un veterinario, con información sobre el tipo de chocolate y cuánto pudo haber ingerido. Los investigadores señalan que el chocolate negro es el más peligroso para los canes.

    El Ciudadano, vía The Guardian

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