• EC | Edición Mundo
  • El Ciudadano | Edición Chile
  • El Ciudadano | Edición Venezuela
  • Una sociedad plural y democrática necesita diferentes miradas del mundo. Desde El Ciudadano diaria y oportunamente, nuestras letras están en favor de construir una mejor sociedad y un mundo más justo.
    Que exista periodismo independiente también depende de ti.

    ¿Qué piensan los gatos de los humanos? Es la pregunta de muchos dueños de estas mascotas e, incluso, de la ciencia. Hay quienes dicen que, por su personalidad y conducta, tal vez seamos los humanos sus esclavos. Mientras, otros sostienen que son los gatos los que nos escogen para compartir su vida con la nuestra. Pero, ¿realmente qué pasa por sus cerebros?

    Al respecto, John Bradshaw, biólogo de la Universidad de Bristol, en Reino Unido, quien lleva 30 años estudiando a los felinos domésticos, llegó a una conclusión interesante: “Los gatos no nos ven como amos o humanos, sino como una versión gigante de ellos mismos“.

    Bradshaw asegura que, en las comparaciones que hizo entre gatos y perros hay una diferencia muy marcada con respecto al comportamiento y la forma en cómo nos ven.

    En el caso de los perros, “nos perciben como algo distinto a ellos y, por eso, cuando nos ven cambian su comportamiento”. Agrega que un perro juega con un hombre de una forma totalmente distinta a la que juega con otro perro.

    Mientras, en el caso de los gatos la situación cambia radicalmente, ya que identifican que somos más grandes, pero nos tratan como a otro gato. Por ejemplo, “levantar la cola, frotarse contra nuestras piernas, sentarse a nuestro lado, es exactamente lo que hacen con otros gatos”.

    Los mininos entrenan a sus dueños

    Recordemos que los gatos no se comunican como los perros, pues tienden a ser más secos, pero saben comunicar sus mensajes. Por ejemplo, cuando levantan la cola, es señal de que quieren interactuar con nosotros, o si se acercan y se acurrucan al lado, desean que los acariciemos.

    Además, su ronroneo indica hambre, estrés o dolor; si maúllan fuerte están pidiendo comida, si hacen travesuras en casa (robar pan, comida, hacer sus necesidades fuera de la caja de arena) te están castigando por haberlo regañado o por falta de atención.

    Suscríbete a nuestros boletines informativos y recibe diariamente la información más importante publicada en elciudadano.com

    * indicates required

    A qué ediciones te quieres suscribir?


    •  
    •  
    •  
    Loading...