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    La Cumbre del G20, celebrada en Buenos Aires el pasado fin de semana, sigue dando de qué hablar. Se conoció que un argentino de 42 años que esperaba un donante de riñón desde 2012, perdió la oportunidad para su segundo trasplante por las restricciones y medidas de seguridad del evento.

    Su nombre es Eduardo Salice, vive en la provincia de Mendoza. Resulta que el viernes 30 de noviuembre apareció en La Plata un donante con un 98% de posible compatibilidad. Sin embargo, el órgano se perdió.

    Las reacciones de los familiares del paciente no tardaron en conocers. La esposa del afectado, Natalia Tobio, escribió directamente en Facebook un mensaje al jefe de Estado, Mauricio Macri.

    “Señor Presidente (Mauricio Macri), hoy debo agradecerle tanto a usted como a los presidentes que nos visitaron y decirles que gracias al G20 mi marido no pudo ser trasplantado porque los vuelos no salieron a tiempo y se perdieron los órganos”.

    “No fue el único perjudicado”.

    El hombre es padre de dos niños, pero eso al parecer no ha importado para el mandatario argentino, así lo aseveró Tobio: “Pero qué importa la vida de un ciudadano, si ustedes están arreglando el mundo“.

    El trasplante, de haberse concretado, pudo haberle garantizado como mínimo más de diez años de vida a Eduardo Salice, quien se realiza diálisis desde los 24 años debido a sus problemas de riñón.

    Su primer donante lo recibió en 2005, que lo estabilizó hasta 2012, cuando comenzó a fallar nuevamente su organismo y debió regresar a los tratamientos y esperar un nuevo órgano.

    Un calvario

    En declaraciones a una emisora radial argentina, Salice y Tobio contaron cómo fue su calvario para recibir la mala noticia.

    La operación estaba programada en la ciudad de Mendoza, por lo que era necesario un traslado desde la localidad de General Alvear.

    “Llevábamos seis años esperando un órgano, hasta que el equipo del Hospital Español nos llamó el viernes 30 para decirnos que el sábado podía hacerse el trasplante en la capital provincial, con un riñón que salía a las 6:00 de la mañana desde Buenos Aires para estar a las 8:00 en Mendoza”, pero un médico les avisó que el vuelo no se permitió por el tema de seguridad del G20 y que el riñón se perdía”, explicó la mujer.

    Fue muy fuerte, muy triste. Estábamos todos felices por el trasplante, ahora hay que explicar a los chicos que papá tiene que seguir en tratamiento“, contó la esposa.

    Pese a este nefasto anuncio, Gabriela Hidalgo, directora del Instituto Coordinador de Ablación e Implante de Mendoza (Incaimen), aseguró que el vuelo estaba programado para salir, más allá de las medidas de seguridad de la cumbre del G20.

    “Este vuelo sí estaba autorizado para traer el riñón de Buenos Aires. No sabemos por qué no salió”, dijo la galena en diálogo con el diario Los Andes.

    Fuentes expertas en ablaciones y trasplantes aseguraron que un riñón puede estar fuera del donante hasta 48 horas, por lo tanto, podría haber sido traído hasta Mendoza en auto.

    Según publicó Clarín, Eduardo recibió en esa misma jornada la diálisis correspondiente en horario especial, en la Clínica de la Dra. Norma Nieto del departamento sureño, con la esperanza de que todo saliera bien.

    Alguien lo apoya

    Por su parte, Fabián Neira, uno de los profesionales que atiende a Eduardo, manifestó su descontento a través de las redes sociales:

    “El viernes 30 de noviembre fue llamado un paciente, Eduardo Salice, para ser trasplantado. Se llevó a cabo una movida para dializarlo lo más pronto posible. Mis compañeros y su señora lloraron de emoción y festejaron por su trasplante. Edu no lo podía creer. Era vivir nuevamente, disfrutar de la vida y de sus dos pequeños hijos. Al llegar a la clínica en Mendoza les informaron que no se trasplantaba por el G20, los aeropuertos bloqueados y todos los órganos se perdieron. Gracias Sr Presidente (…) y fue uno que prometió que no se iba a meter con la salud. ¡Son todos una mentira! ¿Cuántos Edu fueron en toda la Argentina en estos días del G20?. Y encima nuestros representantes agradeciendo al presidente, no les da la cara”.

    ¿Cuál es el costo de un trasplante de riñón?

    Los costos de hospitalización de un trasplante de riñón, sin escatimar gastos de tratamientos mientras aparece un donante vivo o muerto, llegan a ser de 39.000 euros, dependiendo del hospital en que se realice.

    Tomando en cuenta los costos y las consecuencias que acarrea el no haberse hecho el trasplante de riñón, “nosotros seguiremos luchando, esperando y creyendo que la justicia divina es la que se va a encargar de poner las cosas en su lugar. Y que la posibilidad de mejorar la calidad de vida de un padre de dos niños pequeños se levante sin pensar que sus días están contados. Gracias de nuevo”, sentenció su esposa.

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