• EC | Edición Mundo
  • El Ciudadano | Edición Chile
  • El Ciudadano | Edición Venezuela
  • Una sociedad plural y democrática necesita diferentes miradas del mundo. Desde El Ciudadano diaria y oportunamente, nuestras letras están en favor de construir una mejor sociedad y un mundo más justo.
    Que exista periodismo independiente también depende de ti.

    En los últimos años el cine venezolano ha venido escalando y posicionándose a nivel mundial, gracias a la calidad de la trama, las historias, el elenco y todo el equipo de trabajo que están detrás de las pantallas. En esta oportunidad fue en Canadá, donde una vez más se dejó el nombre de Venezuela en alto, durante el Festival Internacional de Cine de Montreal.

    Se trata de la película La noche de las dos lunas, el nuevo filme del venezolano Miguel Ferrari, que participa en la edición número 42 de este prestigioso evento como mejor largometraje de ficción.

    Luego de su exitoso estreno mundial el 28 de agosto en doble función, el jurado del Festival decidió proyectarla de nuevo el lunes 3 de septiembre a las 4 de la tarde en el Cinéma Quartier Latin. En medio de la proyección se escucharon “gimoteos” de llanto y las risas del público; el mismo que al final aplaudió de pie.

    Este segundo largometraje de Ferrari narra la polémica historia del intercambio accidental de embriones implantados a dos madres en una clínica de fertilidad en Roma, Italia, para lo que el autor tuvo que seguir de cerca el debate jurídico/ético generado y creó la historia con la que intenta destacar el dilema de la maternidad subrogada.

    En la trama basada en un hecho real, Federica se entera al tercer mes de embarazo que ella y su bebé no comparten el mismo ADN, por lo que descubre que la clínica donde se le ha implantado el embrión cometió un error intercambiándolo con el de otra pareja, y que la otra mujer ha abortado accidentalmente al bebé. Federica, al igual que la mujer de la noticia italiana, decide continuar con su embarazo y quedarse con el bebé, pero los padres biológicos quieren recuperarlo.

    El director de cine explicó que “para la legislación, no solo en Italia, sino prácticamente en el resto del mundo, el bebé es de la mujer que lo pare. Es solo la anécdota la que yo tomo como premisa y punto de partida porque lo que más me interesaba era explorar la psicología y cómo cambia la vida de estas personas que están involucradas en este suceso que parece fantástico, que parece de realismo mágico”.

    Para decidir el nombre de la película, se inspiró en una leyenda urbana que anunciaba una noche a finales de agosto en la cual el planeta Marte estaría tan cerca de la tierra que parecería que fuesen dos lunas.

    “Quise explorar esas emociones llevándolos (a los personajes) al límite, y cómo ellos sacaban su lado más oscuro, a tal punto de que comienza como una especie de juego entre los personajes, donde todos están ocultando algo (…) Eso era para mí lo más importante: explorar el mundo emocional de los personajes que estaban involucrados en este hecho”, añadió.

    La noche de las dos lunas, genera un suspenso creciente, está salpicada de humor, excelentes actuaciones, posee planos audaces y cautivadores al mismo tiempo, muestra una combinación armoniosa de elementos técnicos que ponen en vilo a las protagonistas y espectadores hasta el último instante, reseña Hispanophone.

    Su primera película, Azul y no tan rosa, también fue estrenada en el Festival de Montreal de 2013 y ganó una veintena de premios entre ellos el Goya a mejor película iberoamericana de 2014.

    A.L.

    Película venezolana participa en festival de Montreal con polémico tema sobre la maternidad

    8va. Muestra de Cine y Video Wayúu: Audiovisuales narrarán historias de los pueblos

    Suscríbete a nuestros boletines informativos y recibe diariamente la información más importante publicada en elciudadano.com

    * indicates required

    A qué ediciones te quieres suscribir?


    •  
    •  
    •  
    Loading...