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    Lo de La Renga el pasado sábado fue uno de esos shows que quedará anotado en la bitácora de los espectáculos que se recordarán por muchos años. El debut del conjunto argentino en el escenario de la Quinta Vergara sobrepasó todos los pronósticos, pateó el tablero y se convirtió en un show de características históricas.
    Historia pura, primero porque hacía años un grupo de rock internacional no pisaba la Quinta Vergara en solitario. Segundo, porque nadie esperaba tamaña convocatoria para una banda que se pone siempre del lado del boca a boca para avisar de sus fechas, y tercero, porque sin duda la del sábado 20 debe ser una de las puestas en escena más imponentes que se haya visto en ese recinto fuera del tradicional festival de la canción.
    Desde temprano la ciudad jardín se notó revolucionada: miles de familias y fans que llegaron desde todos los rincones de Chile, Argentina y Uruguay poblaron playas, parques y plazas además de restaurantes y paseos, todos con su polera de La Renga luciendo una alegría propia de la gente que acompaña a esta banda.
    Dentro de la Quinta Vergara la fiesta fue total. La previa comenzó con “Molo”, banda de la región de Valparaíso invitada por la producción y La Renga, que siempre gusta de apoyar artistas locales en cada lugar donde va. Tras el aperitivo, abrió el fuego La Renga, con un show que duró en total dos horas y treinta minutos, encendiendo los corazones con un lista de temas impagable para sus seguidores e incluyeron canciones que en Chile son motivo de delirio. El sonido fue demoledor, con una descarga de decibeles perfectamente audible y bien definida en todos los rincones del anfiteatro, siendo uno de los puntos más altos de la noche.
    La escenografía lució épica: distintos niveles en el escenario, telas pintadas de 50 metros de ancho, proyecciones de alta gama en los muros del recinto, piso completamente pintado (primera vez que en ese recinto ocurre) y diseñado para la ocasión, trabajado durante toda la semana previa, y un pulpo inflable de grandes dimensiones le dieron el colorido y la majestuosidad a un show que quedará en los anales del recinto y de los espectáculos de rock que han pisado el anfiteatro.

    Tete, Tanque y Manu agradecieron reiteradamente a la concurrencia, mientras que Chizzo agradeció el poder ser acompañado desde su primera vez en Chile “por la hermandad en que se han transformado nuestros amigos de toma” tal cual lo señaló sobre el cierre del show.

    El saldo no pudo ser mejor. La Renga no solo rompió el récord de asistencia a sus shows en nuestro país, sino que deja en claro que es uno de los grandes estandartes del rock del último tiempo, que cada vez suma más y más seguidores en nuestra tierra y que sin duda deja con ganas de otro nuevo banquete a sus fans locales, mientras la gente ya prometió volver a estar con ellos y en masa, tal como viene sucediendo cada vez que tocan en Chile.

       Fotos por Leo Italiano 

     

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