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    El monasterio de Fahr tiene 888 años. Se fundó en 1130. Funciona junto al Convento para Hombres de Einsiedeln, ubicado en el cantón de Argovia, en la frontera con Zúrich, Suiza.

    Allí viven 20 monjas pertenecientes a la congregación de las benedictinas. Hoy su futuro es incierto como consecuencia de la falta de novicias. En 2017 solo se ordenó una iniciada. Además, allí también se oyen reclamos de igualdad en la institución a la que pertenecen.

    “La Iglesia Católica solo tiene futuro si hombres y mujeres dirigen y llevan a cuestas juntos la tarea”, expresó la hermana Irene en una reseña publicada por swissinfo.ch

    Falta de novicias compromete el futuro del monasterio de Fahr, uno de los más antiguos de Europa. Foto Christoph Hammer.

    Ella vive, como sus antecesoras, la vida religiosa con una clara jerarquía patriarcal.  De allí, que como en otras órdenes religiosas femeninas, se escuchen críticas sobre el papel de la mujer en la institución.

    Al Monasterio de Fahr se le conoce por sus textiles con motivos sacros y su producción agrovitivinícola. 

    Igualmente se ha constituido en todo un atractivo turístico, por su belleza y sus largos años de existencia.

    A él se puede llegar en vehículo particular o en bicicleta. “Es una isla tranquila ideal para relajarse y descansar”, expresan los turistas que lo han visitado en los portales web dedicados a los viajeros del mundo.

    A propósito de cumplirse los 888 años del recinto, salió a la luz un libro. Una especie de diario de la vida en el claustro en el que diecisiete monjas benedictinas de Kloster Fahr hablan sobre sí mismas. Foto Christoph Hammer.

    El claustro tiene una escuela agrícola así como puertos con crías de conejos, cabras, lechones y vacas Angus de raza. Posee un hermoso jardín con todo tipo de hierbas, con las que las monjas preparan su elixir secreto, y una capillita que data de casi 900 años que está muy bien conservada.

    A propósito de cumplirse los 888 años del recinto, salió a la luz un libro. Una especie de diario de la vida en el claustro en el que diecisiete monjas benedictinas de Kloster Fahr hablan sobre sí mismas.

    Relatan cómo decidieron seguir la vida religiosa en el monasterio, cuentan sus historias y refieren detalles sobre su cotidianidad, la que inician cada mañana a las 4:30 bajo rigurosas reglas.

    Las mujeres revelan sus orígenes, su decisión sobre el convento, su vida cotidiana en el ritmo del trabajo y la oración, y cómo viven en una comunidad que no han elegido.

    Se discute la privación, las decepciones, pero también las delicias. Los retratos conmovedores abren la vista detrás de las paredes del monasterio, en un mundo extraño y fascinante.

    El libro contiene mucho más que simples narraciones sobre la vida cotidiana del monasterio. Representa abiertamente los pensamientos y dudas de las monjas. Foto Christoph Hammer

    Lograron documentar una forma de vida que puede que pronto ya no exista. El fotógrafo Christoph Hammer acompañó a las mujeres durante un año. Sus cuadros completan los retratos. Y un texto de la historiadora Denise Schmid establece el monasterio Fahr y su historia en un contexto más amplio.

    Los lectores han definido el libro como “una colección de historias sorprendentemente abiertas que describen personalidades multifacéticas y distinguidas”.

    La publicación muestra a las monjas trabajando, pero también privadas, cada una escenificada de forma discreta y por lo tanto, acentúa hábilmente los textos biográficos.

    El libro contiene mucho más que simples narraciones sobre la vida cotidiana del monasterio. Representa abiertamente los pensamientos y dudas de las monjas.

    Un libro que es probablemente único de esta manera y con texto e imagen, permite una vista directa detrás de los muros del monasterio de la unidad, en las celdas del mismo, concluye  el portal noticioso swissinfo.ch.

    Foto Christoph Hammer

    Foto Christoph Hammer.

    Foto Christoph Hammer

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