• EC | Edición Mundo
  • El Ciudadano | Edición Chile
  • El Ciudadano | Edición Venezuela
  • Una sociedad plural y democrática necesita diferentes miradas del mundo. Desde El Ciudadano diaria y oportunamente, nuestras letras están en favor de construir una mejor sociedad y un mundo más justo.
    Que exista periodismo independiente también depende de ti.

    El expresidente de Brasil (2003-2011), Luiz Inácio Lula da Silva, defendió su inocencia en una nueva acusación de corrupción y mantuvo un duro enfrentamiento con la jueza que lo interrogó, Gabriel Hardt, sustituta del juez de la Operación Lava Jato, Sérgio Moro.

    La Fiscalía acusa a Lula de haberse beneficiado de las obras de reforma que las empresas OAS y Odebrecht realizaron en una finca de Atibaia (São Paulo, sureste).

    Consideran que sería una forma disimulada de soborno como agradecimiento por los favores prestados por el exmandatario para que estas empresas lograran contratos con la petrolera semiestatal Petrobras.

    En un momento, Lula fue informado de que la acusación que pesa contra él no es que fuera propietario de esa finca (que pertenecía a un amigo pero que usaba muy frecuentemente), sino que se beneficiaria de esas reformas.

    “Pensé que vine aquí a prestar declaración porque la finca era mía, la finca no es mía”, dijo durante el interrogatorio, según los videos divulgados por la Justicia Federal de Paraná (sur), reseñó la agencia Sputnik.

    Lula se defendió diciendo que esa acusación no tiene sentido porque se trata de obras que él no pidió y que los directivos que le acusaron lo hicieron bajo la presión de citar su nombre para obtener beneficios penales.

    El interrogatorio arrancó con mucha tensión; Lula empezó preguntando a la jueza cuál era la acusación y ésta respondió que debía limitarse a responder preguntas y rebajar el tono porque, sino, iba a “tener problemas”.

    Lula habló de movilizar a los simpatizantes del Partido de los Trabajadores. Foto: Web

    ¿Intimidación?

    Más adelante, Lula habló de movilizar a los simpatizantes del Partido de los Trabajadores (PT) contra las arbitrariedades (según su criterio) de los fiscales de la Operación Lava Jato.

    “Está intimidando a la acusación y no la voy a permitir”, remarcó la magistrada, añadiendo que si se producían amenazas contra los fiscales Lula sería responsable.

    Otro de los momentos de tensión se produjo cuando en una de las numerosas críticas al juez Moro, Bolsonaro dijo que éste es “amigo” del cambista Alberto Yousseff, pieza clave en la Operación Lava Jato.

    Tras el interrogatorio, el abogado de Lula, Cristiano Zanin Martins, afirmó en un comunicado que Lula “rebatió punto a punto las infundadas acusaciones del Ministerio Público”.

    De acuerdo con Sputnik, la defensa también resaltó que a pesar de que la Fiscalía afirmase que los contratos de Petrobras generaron sobornos para el expresidente (hecho que justificó que el proceso se base en Curitiba, sede de la Operación Lava Jato), los procuradores no lo cuestionaron sobre eso.

    Según Zanin, esto “confirma que la referencia a tales contratos de Petrobras en la denuncia fue un reprobable pretexto creado por la Lava Jato para someter a Lula a procesos arbitrarios ante la Justicia Federal de Curitiba”.

    Lula, afirmó el abogado, reforzó su indignación por estar preso “sin haber cometido ningún crimen y por estar sufriendo una persecución judicial por motivos políticos”.

    Sergio Moro como ministro de justicia reafirma que Lula es víctima de “lawfare”

    Sergio Moro alaba a Bolsonaro y defiende desde ya sus futuras políticas

    Suscríbete a nuestros boletines informativos y recibe diariamente la información más importante publicada en elciudadano.com

    * indicates required

    A qué ediciones te quieres suscribir?


    •  
    •  
    •  
    Loading...