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    Alrededor de 5.000 campesinos de todas las regiones de Brasil participarán este viernes en la Marcha Nacional Lula Libre, que encabeza el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) a favor de la liberación del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

    Desde este viernes y hasta el 15 de agosto, los movimientos campesinos se movilizarán para demandar que se cumpla el derecho a la participación de Lula en las elecciones del 7 de octubre próximo.

    El 15 de agosto llegarán a la capital (Brasilia), donde habrá una gran movilización para acompañar el registro del ex jefe de Estado como candidato presidencial.

    Que vuelva a ser Presidente es la exigencia del pueblo brasileño.

    Además, el Movimiento Sin Tierra también rechazará las reformas económicas lideradas por el mandatario Michel Temer, así como llamar la atención de la población hacia la crisis económica que padece el país.

    “La marcha tendrá la denuncia sobre lo que está pasando y apelación por mejoras a este país”, indicó Jandira Feghali, integrante del Partido Comunista de Brasil, citada por el portal del MST.

    Mientras que el diputado del Partido de los Trabajadores (PT), Nilto Tatto, destacó el caso. “Es la primera vez en la historia del país que usted ve un proceso de movilización social, en el que el pueblo, los movimientos sociales, la sociedad civil organizada y varios partidos políticos — incluso los que tienen candidatura propia— se organizan y se solidarizan para exigir la libertad del presidente Lula y garantizar que participe en el proceso electoral”.

    Debate dividido

    El favorito, Lula Da Silva no participó tras la justicia negarle el derecho.

    El primer debate televisivo de las elecciones presidenciales en Brasil mostró este jueves un país dividido.

    El evento, organizado por la cadena televisiva Bandeirantes de Sao Paulo, duró más de tres horas y se prolongó hasta pasada la una de la madrugada, con la participación de ocho de los trece candidatos para la votación del 7 de octubre, que decidirá quién sucederá al impopular presidente conservador Michel Temer.

    La corrupción, la violencia y las dificultades económicas del gigante latinoamericano centraron un debate menos crispado de lo esperado, aunque tuvo algunos momentos álgidos.

    Lula -que lidera las intenciones de voto- había insistido en participar por videoconferencia en este primer debate desde su celda en Curitiba (sur), pero la justicia le denegó un último recurso para hacerlo.

    Esa decisión “viola el derecho del pueblo brasileño y de los otros candidatos de discutir las propuestas de mi candidatura y hasta de criticarme mirándome a la cara, y viola también mi derecho de responder (…). El nombre de eso es censura”, denunció Lula en una carta enviada al canal de televisión y publicada en sus redes sociales.

     

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