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    Un sentido de urgencia recorre los pasillos de la oficina regional de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) del Maule. El edificio de Campamento San Miguel, accesible solo por vehículo, marca distancia con el lado poniente de Talca, donde se concentra la mayor parte de los servicios públicos que dependen del MOP. Allá en la urbe se encuentra el director regional subrogante de la DOH Gonzalo Sepúlveda Gajardo, funcionario de planta con más de 20 años de experiencia en administración de recursos hídricos.

    Sepúlveda participa en una videoconferencia con autoridades y no volverá hasta la hora de almuerzo. El reloj marca las 10:30 horas. Algunos papeles necesitan firma y varios funcionarios preguntan por él. Yo estoy sentado. En mis manos sostengo una libreta que empiezo a llenar de anotaciones relativas a un convenio suscrito por el Fisco en el año 1947 con el propósito de regular las descargas de agua efectuadas al río Maule por el embalse homónimo construido a mediados del siglo pasado. Es la razón que me lleva a esperar.

    El documento formalizó un acuerdo entre el director del Departamento de Riego de la época, Miguel Montalva Calderón, y el entonces gerente general de la Empresa Nacional de Electricidad (Endesa) en manos del Estado, Guillermo Moore Montero.

    En principio, los ingenieros hidráulicos proyectaron la creación de un depósito con capacidad de 850 millones de metros cúbicos, pero Endesa llegó con otra propuesta: colocar más dinero para aumentar la cantidad embalsada a 1.570. Ello serviría para “utilizar las aguas de la laguna del Maule aprovechables en el riego y también los sobrantes eventuales en la generación de energía eléctrica, sin alterar el desarrollo propuesto para el riego”, se estableció.

    El volumen fue dividido en tres porciones comparables a las capas de una torta: la superior está fijada en 751,2 millones de metros cúbicos, la intermedia en 500 millones y la inferior en 170. Ya que las necesidades agrícolas no siempre cuajaban con el interés hidroeléctrico, las partes colocaron restricciones para cada límite. Definieron que en el tercio intermedio los regantes podían ocupar el 80% del agua embalsada y sus afluentes, dejando solo un 20% de los recursos para Endesa.

    GÉNESIS DE LOS CÓNDORES

    Los niveles actuales de la Laguna del Maule están lejos de ser lo que eran antes. La falta de precipitaciones ha hecho que el total embalsado disminuya.

    Las cuotas de riego y generación se solicitan por correo electrónico y son medidas por la DOH con una estación que monitorea el caudal. Ahí actúa la Junta de Vigilancia del Río Maule, que administra y distribuye las aguas a las que tienen derecho los usuarios. También las pide Endesa, que en 2016 fue convertida a Enel y trabaja para hacer funcionar a futuro la central Los Cóndores en las faldillas de la laguna.

    El proyecto ya estaba considerado en la mente de quienes firmaron el Convenio de 1947. “El agua se captará por gravedad en la misma laguna mediante una bocatoma que ya fue construida el año 1957, en conjunto con las obras de entrega a riego”, versa una petición del ingeniero civil Hiram Peña Hernández, quien oficiaba como gerente de Endesa en la década de los 80’s, a la Dirección General de Aguas (DGA).

    En agosto de 1988, la Junta de Vigilancia del Río Maule se opuso a la central Los Cóndores señalando que iba a exigir un desembalse del caudal mayor a aquel contemplado en el convenio. Sin embargo, la DGA rechazó la observación, planteando que un análisis técnico había determinado la existencia de “recursos físicos disponibles” para satisfacer el derecho solicitado por Endesa.

    Fue ese documento el que Endesa exhibió a la Comisión Nacional de Medioambiente (Conama), actual SEA, para comenzar la tramitación del permiso ambiental de Los Cóndores en 2006. La página 14 de la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) de la obra aclara que el “régimen de caudales liberados desde la presa laguna del Maule no se verá mayormente modificado con la operación de esta nueva central, pues las entregas… seguirán siendo condicionadas por las demandas de riego y generación que están estipuladas” en el convenio de 1947.

    Repaso estos antecedentes cuando veo llegar al director subrogante de la DOH, Gonzalo Sepúlveda, asomándose por la puerta. Me invita a pasar a su oficina.

    -La laguna asegura el río Maule para el riego de 200 mil hectáreas y al mismo tiempo produce energía eléctrica – responde a mi primera consulta-. Por esa razón es estratégica. Sirve a dos partes de la economía y por eso ha permanecido en manos del Estado. No ha sido una obra como todas las que hacemos, que en definitiva se transfieren a los regantes.

    ¿Este equilibrio ha permitido un desarrollo óptimo tanto para la generación de energía como para la agricultura en la Región del Maule?

    -Exacto.

    ¿Usted estaba cuando la DOH abrió las compuertas (de la Laguna del Maule) en 2012 para que Endesa sacara más agua y el tema escaló a un conflicto judicial?

    -Sí, hubo una orden judicial que el director de la época fue y cumplió apenas supo. No esperó que hubiera una orden de su superior. Él no puede responder fallos directamente… La jueza creo que estaba relacionada con alguien de la empresa interesada, que era Endesa, entonces el fallo se anuló. Ese día, el director que partió a abrir las compuertas, en la tarde, por orden del Intendente, tuvo que ir a cerrarlas.

    ¿Cuál fue el argumento que Endesa presentó a la Corte para que le abrieran las compuertas?

    -Que ellos tenían una economía. Lo que pasa es que junto a la Laguna del Maule hay una laguna que se llama Invernada (más abajo). Entonces, cuando esta laguna entrega agua al río se considera una economía, como que Endesa está aportando agua al río y puede recuperarla con cargo a lo que ellos tienen en la Laguna del Maule. En algunas condiciones del Convenio de 1947 se fija que ellos podrán reconocer que entregaron agua y sumarla a la cuenta que tienen arriba.

    ¿Cuáles son las condiciones para que se reconozcan las economías?

    -Que la Laguna del Maule esté en su porción superior. Cuando está llena se pueden reconocer esos haberes, pero cuando está en la porción intermedia no, y ellos hicieron una presentación de que se podía.

    ¿Alguna vez se han reconocido esas economías estando la Laguna del Maule en el tercio intermedio?

    -No, salvo que alguien lo haya hecho por error.

    “MANU MILITARI”

    El 20 de abril de 2012, cuando Endesa agotó la cuota del 20% que le correspondía sacar de la Laguna del Maule en base a las restricciones del Convenio de 1947, la DOH cerró sus compuertas. La situación provocó una molestia inmediata en la empresa.

    El 24 de abril, Endesa planteó a la directora nacional del servicio, Mariana Concha Mathiesen, su intención de formar una mesa de trabajo para discutir supuestas discrepancias en la interpretación de los artículos 5º y 8º del Convenio. Afirmó que la norma amparaba su derecho a extraer más agua para compensar lo que estaba aportando a los agricultores a través de la Laguna Invernada.

    Tres días después, Endesa envió otra misiva a la DOH, desistiéndose de la oferta. “Atendida la falta de respuesta de su parte a la referida comunicación y la circunstancia de persistir el improcedente cierre de las compuertas de la Laguna del Maule, nos permitimos hacer retiro expreso de la carta de fecha 24 de abril”, escribió Joaquín Galindo Vélez, gerente general de la compañía.

    Galindo acompañó el acta de una reunión sostenida entre Endesa y la Dirección Regional de Riego en 1993 que supuestamente comprobaba la “uniforme aplicación” del convenio para disponer la entrega de agua adicional, sin importar el nivel en que se encontrara la Laguna del Maule, es decir, contradiciendo la postura oficial de la DOH que solo permitía hacerlo cuando el depósito estuviese en el máximo de volumen embalsado.

    El 30 de abril, la generadora eléctrica decidió judicializar la pugna e interpuso un recurso de protección. A través de su abogado Guillermo Monsalve pidió a la Corte de Apelaciones de Talca que antes de resolver el fondo se ordenara a la DOH entregar los recursos en disputa, argumentando que el cierre de la llave de agua colocaría en riesgo el Sistema Interconectado Central (SIC) del país. La petición fue acogida por el tribunal de alzada pero no cumplida por la contraparte.

    El 11 de mayo, el abogado de la DOH José Luis Biava criticó a Endesa por el lenguaje utilizado para fustigar las presentaciones legales del gobierno que deseaban impedir la apertura de las compuertas. La empresa indicaba que el servicio actuaba de mala fe y “con mano militar”, como en tiempos “pasados”. Según Biava, las expresiones eran abusivas y atentaban contra el derecho a defensa del Estado. El mundo agrícola ya se empezaba a agitar.

    El 16 de mayo, Endesa ofreció a la Corte un pago de ocho millones de dólares, equivalentes a los 100 millones de metros cúbicos que pretendía desembalsar de la Laguna del Maule, como futura indemnización compensatoria a la DOH si la medida provocaba un déficit de riego para la temporada 2012/2013.

    Esa era la principal preocupación de la Junta de Vigilancia del Río Maule, integrada al proceso como parte afectada junto a cuatro agrupaciones de regantes: la Sociedad Agrícola, Ganadera y Forestal Mataquito, la Asociación Canal Maule, la Asociación de Canalistas del Taco General del Río Maule y la Sociedad de Regantes Maule Sur.

    Dos días después, el ministro de Obras Públicas Laurence Golborne viajó desde Santiago para intentar frenar las evacuaciones de agua con un nuevo escrito. Así, la DOH acompañó un antiguo manual de Endesa que en palabras del MOP dejaba absolutamente clara la imposibilidad de canjear ahorros de la Invernada estando la Laguna del Maule en el tercio intermedio. El gobierno argumentó que la empresa basaba su argumento en la opinión personal de un funcionario que no tenía relación con el área de riego.

    “Es claro que si bien tanto Endesa como la DOH tienen derechos en los recursos acumulados en la Laguna del Maule, las partes voluntariamente acordaron restringir la utilización de estos recursos en la medida que fueran escasos… Por el contrario, si la intención de las partes hubiera sido la utilización indiscriminada de los recursos, no se habrían establecido restricciones”, indicó el jurista Biava.

    LOS CONTACTOS DE LA JUEZA

    La olla de presión terminó reventando a la espera del fallo. Cientos de agricultores disconformes con el sí a la apertura temporal de las compuertas salieron a las calles. Algunos a pie, otros manejando tractores, llegaron a la Corte de Apelaciones de Talca e impidieron que secretarios y magistrados ingresaran o salieran del edificio durante cinco horas. Parrillas de asado en la loza exterior de tribunales y caras pálidas en protesta a los jueces marcaron la mañana del día 22. Por la tarde, un grupo instaló barricadas en la Ruta CH-115, a la altura del kilómetro 53, suspendiendo el tránsito. A la mañana siguiente se tomaron la Ruta 5 Sur.

    Para sorpresa de los involucrados, la situación dio un giro en 180 grados: el abogado de la Junta de Vigilancia, Enrique Labra, solicitó que la presidenta de la Corte de Apelaciones se inhabilitara, ya que estaba relacionada con los principales representantes de la compañía favorecida en la causa.

    Labra señaló que “mediante escritura pública otorgada el 15 de julio del año 2008 ante el Notario de Talca don Ignacio Vidal Domínguez, los abogados don Guillermo Monsalve Mercadal y don Alberto Herrera Espinoza (quienes en este proceso figuran como recurrente y abogado de Endesa), fueron designados… como mandantes judiciales por la sociedad Agrícola y Ganadera Los Bollenes Limitada, constituida por escritura pública otorgada ante el mismo notario el 28 de abril de 1988”.

    Juana Venegas Ilabaca, en ese entonces la máxima autoridad del tribunal de alzada maulino, era socia de Los Bollenes, cuyo capital compartía en un 50% con su esposo Alfonso Auger Allende, según la declaración de patrimonio que la mujer de leyes había rendido ante el Poder Judicial y de acuerdo a la inscripción que constaba a fojas 113, Nº 86, del Registro de Comercio del Conservador de Bienes Raíces de Talca de 1988.

    Para Labra, la prestación de servicios del estudio jurídico de Endesa a la sociedad de la ministra importaba para los abogados “una acreencia en lo que dice relación con el pago de los honorarios correspondientes a su labor profesional y una deuda con la correcta prestación de los servicios contratados”, deslizando que si ésta “no fuese remunerada, quedaría en evidencia un estrecho lazo de familiaridad del Juez y/o su cónyuge con el abogado que asume su representación”.

    Monsalve, aludido por Labra, no tardó en responder. Calificó el escrito como “impertinente” y argumentó que su estudio no había representado a Venegas sino a Los Bollenes.

    La justicia, rindiéndose a la evidencia, estimó aconsejable considerar “viciadas” todas las actuaciones procesales de la jueza “en aras a mantener la debida transparencia que debe informar la actuación de los órganos del Estado”. En una resolución del 24 de mayo, el Poder Judicial declaró que Venegas había tomado “decisiones unipersonales”, no emanadas de un “tribunal competente para ello” y con la ausencia de un “número de integrantes legitimados para actuar con arreglo a derecho”

    Los opositores a la filial de Enersis cantaron victoria. El gerente de la Junta de Vigilancia, Manuel González, manifestó su alegría por la urgente notificación que la Corte había dispuesto realizar al director de la DOH del Maule, Claudio Darrigrandi Navarro, ordenándole volver a cerrar las compuertas de la Laguna del Maule. Para González no existía ninguna explicación lógica a la aprobación que había dado el tribunal de alzada a las pretensiones de Endesa. “Era la primera vez que se daba una interpretación como esa (al Convenio de 1947), lo que nos pareció muy extraño”, declaró a Elamaule.cl

    Luego que también se supiera que mantenía acciones en Endesa por un valor cercano a los $45 millones, la ministra Venegas ocupó las páginas de La Tercera para defenderse. “No me siento absolutamente inhabilitada”, comentó, y explicó que en “el año 1981 el Estado de Chile nos hizo pago del desahucio con las acciones (de la ex estatal). Yo llevaba diez años en el Poder Judicial en aquel entonces y tengo las 89 mil y tantas acciones que son las que aparecen ahí” .

    El 5 de junio, después de que la Corte reiniciara el proceso desde fojas cero y expresara su rechazo a la orden de no innovar, Endesa optó por retirar el cheque y abstenerse de proseguir con el libelo. “Mi parte recurrió de protección”, explicó el abogado Monsalve, “solicitando que se le amparara frente a una violación urgente del estatus quo imperante… orden de innovar que… le ha sido denegada… lo que hace innecesario continuar con la prosecución del mismo”.

    EN EL DESPACHO DE CHADWICK

    La tranquilidad de los agricultores no duró mucho. A fines de 2013, los regantes se enteraron por casualidad que Endesa, entre los permisos obtenidos para construir la nueva central hidroeléctrica Los Cóndores, había firmado un convenio con la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) para tomar un mayor control sobre las compuertas de la Laguna del Maule.

    Consultado al respecto, el presidente de la Junta de Vigilancia del Río Maule de la época, Cristián Soto Calisto, recuerda vívidamente la resistencia que generó el acuerdo. Según el ingeniero civil hidráulico y actual gerente de la Cooperativa de Riego del Centro, las protestas volvieron a dificultar la relación de dos actividades productivas que no solo comparten el agua como principal insumo, sino que conviven al interior de una cuenca que concentra el 18,5% de la superficie regada en Chile y el 25% de la hidroelectricidad instalada a nivel país.

    Para Soto, los problemas empezaron cuando Endesa -antiguamente estatal-, perdió un sentido de carácter público, transformándose en una empresa privada con la sola intención ganar utilidades.

    -Yo estoy en pro del desarrollo en cualquier ámbito, de que se hagan inversiones para hacer crecer este país y que tengamos una buena calidad de vida, pero éstas tienen que ser compatibilizadas con sus impactos sociales y medioambientales. En ese sentido la central Los Cóndores fue diseñada y aprobada bajo condiciones que no respetaban a la sociedad. Dentro de las condiciones originarias, ellos pasaban a llevar a la DOH como dueña del embalse y administradora del Convenio de 1947. Es decir, tenías al gato cuidando la carne, y resulta que esa carne es la que permite toda la vida de la gente – explica el profesional .

    ¿Cómo se enteró la agricultura regional sobre la instalación de Los Cóndores?

    -Yo me enteré. En ese momento era presidente de la Junta de Vigilancia del Río Maule y como tal mantenía una relación permanente con las autoridades, con el MOP y la DOH particularmente, porque eran los encargados de administrar esta obra en mi jurisdicción. Dentro de una reunión que tengo en Santiago con el director nacional de Obras Hidráulicas, Arnaldo Recabarren, me cuenta que había autorizado la central Los Cóndores. Luego de esa reunión, donde me desfiguré y golpeé la mesa, me vine con la noticia a la zona y lo primero que hice fue ir a golpear la puerta a los agricultores, que tienen una asociación gremial que se llama Agrícola Central.

    ¿Esto impactaba la relación de un agricultor con su tierra?

    -Eso es clave. El agricultor es la tierra y el agua, pero no tiene los mecanismos para abordar una defensa de su propiedad frente a un monstruo que se llama Endesa. Es mucha más la inversión que existe acá en la parte energética que con los campos, entonces ahí está el problema. El tema es de qué forma se compatibiliza el interés público de la zona con el interés público nacional, y ahí la única manera que he visto es con presión social. Que se corte la luz a la señora Juanita en Santiago es mil millones de veces más importante que un agricultor que no tiene agua para regar en una zona de Chile llamada Maule.

    En visión del Estado, ¿marca más la electricidad que un pequeño agricultor?

    -Santiago es Chile.

    ¿La autorización implicaba que los agricultores estaban a merced de lo que decidiera Endesa para distribuir las aguas?

    -Exactamente. Esta obra no ha sido traspasada a los privados por la importancia que tiene y todos los presidentes han declarado esto como una obra estratégica de interés común. En la práctica, teniendo ya la Laguna Invernada, se iban a hacer con la regulación de la cuenca de forma completa. Y nos opusimos.

    ¿Cómo se materializó esa oposición?

    -Fue una tremenda pelea y en todos los ámbitos: sociales, comunicacionales, legales y administrativos. Tocó por todas las formas, con gente en la calle y abogados en Santiago. Le transmitimos a los agricultores que aquí iba a haber un grave problema, que se iba a atentar contra su propiedad y en contra de su actividad económica. Nos tomamos la carretera. Los veraneantes de Santiago vieron afectados sus viajes al sur y ahí logramos que nos atendieran en La Moneda con el ministro del Interior, Andrés Chadwick, porque ya se estaba alterando la seguridad pública.

    EL FANTASMA DEL LAJA

    La reunión con el secretario de Estado de Piñera ocurrió a pocos meses de empezar el segundo mandato de Michelle Bachelet. Días previos, a través de una carta publicada en El Mercurio, Cristián Soto, el presidente de Agrícola Central Fernando Medina y el presidente de Agricultores por la Defensa del Lago Laja Jorge Guzmán, habían denunciado que el mandatario cerraría su mandato dando “la espalda a la agricultura”, que estaba siendo afectada por “la actitud abusiva de Endesa”.

    “El Presidente de la República compartió el jueves en el Palacio de la Moneda un distendido almuerzo con los más altos ejecutivos de las compañías extranjeras y nacionales generadoras de energía. Se le llamó ‘La Cumbre Eléctrica’. Ese mismo día, miles de agricultores de la Región del Maule que protestábamos contra un acuerdo entre Endesa y el Gobierno, que le cede a esta empresa privada la obra y el control de las extracciones de las aguas de la Laguna del Maule, éramos dispersados por Carabineros de Chile. A la misma hora en que los ejecutivos de Endesa salían satisfechos del almuerzo, los agricultores recibíamos bombas lacrimógenas y sufríamos los efectos del carro lanza agua. Muchos fueron detenidos”, indicaron.

    Los firmantes agregaron que el manejo directo de la extracción de aguas de la Laguna del Maule para la central Los Cóndores importaba replicar una concesión que había disminuido considerablemente el lago Laja para un régimen que solo favorecía a la generación.

    “Endesa ha secado el tradicional Salto del Laja, que era uno de los orgullos de nuestra patria… Todo esto ocurre cuando solo faltan semanas para que termine el Gobierno, existiendo información no desmentida de que Endesa y Enersis son los principales donantes a campañas políticas”, concluyeron.

    Finalmente La Moneda intercedió para redactar un nuevo protocolo que mantuviera el ducto en manos del Estado, hecho que se concretó en febrero de 2014 luego de una ronda de conversaciones con el entonces intendente del Maule, Rodrigo Galilea.

    Matías Rojas – [email protected]

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