• EC | Edición Mundo
  • El Ciudadano | Edición Chile
  • El Ciudadano | Edición Venezuela
  • Una sociedad plural y democrática necesita diferentes miradas del mundo. Desde El Ciudadano diaria y oportunamente, nuestras letras están en favor de construir una mejor sociedad y un mundo más justo.
    Que exista periodismo independiente también depende de ti.

    El alto precio que han experimentado las paltas este año ha sido el factor determinante a la hora de visibilizar a nivel nacional e internacional la crisis hídrica que afecta a los valles de la zona central de Chile, en particular, a la provincia de Petorca, región de Valparaíso. Al respecto, un estudio de Fundación Terram pone en relieve el conflicto socioambiental generado por la disputa del agua, entendida en la legislación chilena como un bien de capital.

    De acuerdo al informe “Erosión de suelos y crisis hídrica: la sombra del modelo agroexportador del palto”, es necesario que el Estado garantice el derecho humano al agua, puesto que, segúb concluye la investigación, “los factores institucionales y regulatorios en relación a este bien común contribuyen a su uso indiscriminado por parte de empresarios que solo buscan beneficios para su sector”.

    Fernanda Miranda

    Por lo mismo, Fernanda Miranda, geógrafa de Fundación Terram y autora del estudio, considera difícil “hablar de medidas a corto plazo”. En conversación con El Mercurio de Valparaíso, la investigadora destacó además que “la problemática asociada al agua en Petorca es el reflejo de asuntos estructurales, como la visión del agua en el Código de Aguas vigente o la falta de ordenamiento territorial”.

    En este ámbito, Terram planteó que el Código de Aguas garantice el derecho humano al agua, de modo que sea prioridad el uso del bien común para consumo humano. La entidad también propuso la creación de un “sistema de información público, obligatorio, trasparente y de fácil acceso que permita identificar quiénes son los titulares de derechos de agua consuntivos y no consuntivos en Chile”.

    “El modelo de mercantilización de las aguas en Chile ha conducido a un sesgo productivista, que margina usos e intereses ambientales, sociales y culturales. De este modo, es urgente que la institucionalidad cambie la visión del agua como ‘bien de capital’, a una visión del agua como un ‘derecho humano esencial e irrenunciable’ y como un componente que sostiene toda la estructura de los ecosistemas, incluidas, por supuesto, las diversas actividades de la vida de la humanidad”, se lee en el informe de la organización ambientalista.

    Consultada acerca de las medidas necesarias para una zona como Petorca, declarada en zona de  restricción hídrica desde hace dos décadas, Fernanda Miranda enfatizó en que “las autoridades deberían revocar los derechos de aprovechamiento de aguas asignados de forma posterior a las respectivas declaraciones de restricción”.

    “Sabemos que el palto en sí mismo constituye una plantación que es intensiva en el uso del agua, pero ese no es el único problema asociado a la escasez hídrica de las zonas rurales, ya que el sistema de plantaciones en laderas mediante camellones en el sentido de la pendiente podría estar generando la disminución de la infiltración de agua en los acuíferos, que son las principales fuentes de abastecimiento de agua para los pequeños agricultores de la zona y de los comités y cooperativas de agua potable rural. Ellos han sido los principales afectados por la escasez hídrica que experimentan las cuencas de Petorca y La Ligua, por lo que es urgente que se comience a limitar el cultivo de paltos sólo a suelos con aptitud de cultivo, es decir, frenar el establecimiento de este cultivo en suelos de cerro”, agregó en diálogo con El Mercurio de Valparaíso

    La geógrafa explicó además que si bien la zona de Petorca ha evidenciado una clara sequía meteorológica “que se arrastra principalmente desde 2008”, sostuvo que la crisis relacionada con la disponibilidad hídrica para las comunidades “tiene sus raíces en los criterios adoptados por el ordenamiento jurídico para gestionar el recurso, donde no se ha establecido a la fecha una priorización para el consumo humano, ni siquiera en situaciones de emergencia ni de escasez momentánea o constante, y dónde ha existido una concentración de los derechos de aprovechamiento de aguas en los principales sectores económicos del país”.

    Al respecto, comentó al medio porteño que “una investigación dada a conocer a inicios de este año por Paola Bolados corroboró que el agua en Petorca se encuentra concentrada en cuatro familias. En este sentido, es totalmente posible una recuperación de las cuencas hoy afectadas, siempre y cuando se trabaje en un modelo de gestión que asegure el interés público asociado a las aguas, que es precisamente lo que hasta ahora no ha pasado”.

    Suscríbete a nuestros boletines informativos y recibe diariamente la información más importante publicada en elciudadano.com

    * indicates required

    A qué ediciones te quieres suscribir?


    •  
    •  
    •  
    Loading...