Este viernes, el arzobispo de Santiago y cardenal de la Iglesia Católica, Ricardo Ezzati, se refirió a la carta enviada por el Papa a los obispos de Chile en el año 2015, en la cual se revelan los planes que tenía el Vaticano para los acusados de encubrir los abusos del sacerdote Fernando Karadima, y que incluían pedir la renuncia al actual obispo de Osorno, Juan Barros, y solicitarle que se tomara un año sabático.

Ezzati dijo que “la carta es auténtica”, aunque aclaró que “lo que dice no es de competencia mía”, pues, explicó, la misiva estaba dirigida a la Conferencia Episcopal y no a él en particular.

“Aunque hubiera habido un caso sería grave y, frente a todos, he tenido claridad y he actuado con verdad y conciencia, a pesar de lo que digan algunas mentes desquiciadas en EE.UU.”, dijo el cardenal.

Los dichos de Ezzati se produjeron durante su visita a la parroquia Santa Isabel de Hungría, la que durante esta jornada sufrió un ataque incendiario.

Sobre estos ataques, el cardenal dijo que “la gravedad está en la intolerancia de quienes teniendo el derecho de disentir, disienten con formas que no son adecuadas, nunca la violencia es algo adecuado, al contrario”.

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