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    El Juzgado de Garantía de Temuco condenó a un funcionario activo de Carabineros por apremios ilegítimos en contra de un comunero mapuche, hecho ocurrido en 2014 durante el juicio por el caso Luchsinger Mackay.

    El funcionario, identificado como Luis Antonio Leal, fue encontrado culpable de la golpiza sufrida por el comunero Alberto Curamil, quien fue subido a una micro policial durante incidentes en el juicio en contra de Celestino Córdova.

    En su momento, esta denuncia fue respaldada por el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) de la Región de La Araucanía. Se informó que la lectura de sentencia fue fijada para el próximo 7 de septiembre a las 12:00 horas.

    Tras ser detenido por Carabineros el 3 de febrero de 2014, Curamil fue brutalmente golpeado, primero en el carro de traslado de imputados y luego en la unidad policial. Lo anterior sucedió con posterioridad a los incidentes registrados fuera del Centro de Justicia cuando se iniciaba el juicio en contra del machi Celestino Córdoba.

    Según la narración de Curamil, consignada en el escrito presentado por el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), al ser detenido fue esposado y lanzado a un carro policial donde le propinaron “innumerable cantidad de golpes de pie y, mientras permanecía con su cara pegada al piso, un carabinero le dio un golpe en los testículos. Luego lo dieron vuelta y comenzó a recibir nuevamente golpes de patadas. Además, un carabinero se sentó encima de su estómago, así -mirándolo de frente- comenzó a propinarle golpes de puño en su rostro”.

    Ya en la unidad policial, Curamil Millanao fue bajado del carro policial. En ese momento se encontraba “todo ensangrentado y con la cara inflamada” y, luego de múltiples insultos racistas, fue llevado a un estacionamiento, lugar en el que permaneció esposado por un prolongado período de tiempo, a pesar de la situación física en que se encontraba.

    (Foto portada: referencial)

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