• EC | Edición Mundo
  • El Ciudadano | Edición Chile
  • El Ciudadano | Edición Venezuela
  • Una sociedad plural y democrática necesita diferentes miradas del mundo. Desde El Ciudadano diaria y oportunamente, nuestras letras están en favor de construir una mejor sociedad y un mundo más justo.
    Que exista periodismo independiente también depende de ti.

    Tras conocerse, en junio de este año, el anuncio de concesión del Parque Nacional Radal Siete Tazas, el cual se convertiría así en el primer recinto de estas características del país en ser entregado a privados, distintas organizaciones sociales y medioambientales del Maule empezaron a movilizarse para exigir que se anule el proceso y se consulte a la ciudadanía sobre la medida.

    Entre las acciones impulsadas se cuentan, entre otras, una recolección de firmas -ya van más de 5 mil reunidas- y la organización del Festival “Chiquillanes”, que se realizará este sábado 27 de octubre, a las 16 horas, en la plaza de Molina.

    Al respecto, Catalina Arroyo Navarro, presidenta del Consejo Ecológico de Molina y vocera del Movimiento de Protección del Parque Radal Siete Tazas, explica que la idea de hacer un festival surgió tras una reunión con el músico Florcita Motuda -actual diputado por el Maule-, con la idea de visibilizar esta demanda social.

    “El Movimiento incluye actualmente a ocho organizaciones, y cada vez hay más interesados en participar. Nosotros en julio supimos que se estaban entregando en concesión espacios en el parque y nos despertamos, empezamos a preguntar, porque las autoridades de Molina no se daban por enteradas. Entonces pedimos los documentos por transparencia, y ahí confirmamos que la concesión es por 25 años, dentro del parque, y 10 dentro de la reserva”, explica Arroyo.

    “Así, nos empezamos a juntar varias organizaciones y creamos el Movimiento. Juntamos firmas, hicimos contactos con abogados, y empezamos a planificar actividades para difundir, y ahí se nos ocurrió junto con el diputado Florcita Motuda, que hiciéramos un festival de canciones inéditas por la protección del parque”, puntualiza la dirigente.

    Ahora, ad portas del festival, Arroyo señala que la convocatoria “fue un éxito”, pues llegaron ocho canciones, todas de artistas maulinos, en estilos muy variados: Payas, rap, folk rock y trova, entre otros. Asimismo, añade la vocera del Movimiento, “ese día del festival vamos a tener un stand informativo, donde además se va a terminar la campaña de firmas”.

    Esta última parte (las firmas) es especialmente destacada por las organizaciones convocantes, pues son la prueba del apoyo ciudadano que tiene esta demanda, que exige directamente la anulación del proceso de licitación desde el Ministerio de Bienes Nacionales, y la revisión de la Contraloría.

    En esa línea, se propone la realización de una consulta ciudadana en Molina para aprobar o no la idea de la concesión: “Que se haga en forma informada y con participación ciudadana, que se haga un plan de turismo en el que la gente pueda participar, decidiendo que tipo de turismo se quiere para el parque”, indica Catalina Arroyo, quien recuerda que el fin del parque es la conservación ambiental y no el turismo.

    En ese sentido, las organizaciones denuncian que la empresa que se adjudicó la concesión -Valdokko- “no tiene nada que ver con turismo ni conservación, es una consultora cuyo representante legal más encima está en juicio por mal uso de fondos de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos de Talca”, acusa la representante del Consejo Ecológico de Molina.

    No es primera vez que la comunidad de Molina y del Maule deben movilizarse para defender el Parque Nacional Radal Siete Tazas. Desde el Consejo Ecológico recordaron que el sector tiene actualmente dicha condición de protección debido a la movilización ciudadana realizada el año 1990, “impulsada por nuestra organización, por lo que la participación de la comunidad de Molina frente a cualquier decisión de gran envergadura, respecto de esta área, debe ser promovida y tomada en cuenta por las autoridades locales y por los organismos que están a cargo de su propiedad, gestión y administración”, recuerda Catalina Arroyo.

    Recordemos que la concesión incluye todas las zonas de estadía turística al interior del mencionado parque, y entrega además a la Corporación de Turismo Municipal un camping en el sector de El Radal.

    “El espíritu de la creación de la Reserva Nacional Radal Siete Tazas en 1996, y luego en 2008 del Parque Nacional Radal Siete Tazas, es la preservación de la biodiversidad y no el desarrollo del turismo, y menos el desarrollo monopólico del turismo. Porque una licitación para entregar la concesión de todos los predios con alojamiento turístico en el Parque Nacional, a una sola empresa, a 25 años plazo, es monopolio, sin lugar a dudas”, señalaron desde el Movimiento de Protección del Parque Radal Siete Tazas.

    Suscríbete a nuestros boletines informativos y recibe diariamente la información más importante publicada en elciudadano.com

    * indicates required

    A qué ediciones te quieres suscribir?


    •  
    •  
    •  
    Loading...