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    Como “vergonzosas” calificó Rosendo Arroyo, presidente de la Federación de Pescadores Artesanales (Fedepes) del Bío Bío, las declaraciones de la directora nacional de Sernapesca, Alicia Gallardo, quien acusó a su sector de “amenazar” a los fiscalizadores del Servicio.

    “Sernapesca quiere criminalizar a los artesanales, poner una cortina de humo para tapar el daño que nos están haciendo. Mientras el gobierno anda del brazo con los industriales para detener el proyecto que prohíbe capturar jibia con arrastre, a nosotros nos estrangulan con una cuota ínfima de sardina”, manifestó el dirigente.

    Arroyo recordó que en la mesa de trabajo que desembocó en la Ley de Pesca de 2012, el ministro de Economía de la época, Pablo Longueira, le dijo a los artesanales que si rechazaban la licitación de cuotas de pesca industriales, la autoridad les garantizaría un aumento en la participación de las especies compartidas (fraccionamiento).

    El representante de los artesanales del Bío Bío señaló que “se suponía” que ese traspaso equivaldría a 35 millones de dólares, lo cual parecía justo considerando que el sector artesanal tenía cerca de 100 mil pescadores, mientras las grandes empresas capturaban la mitad de los recursos con menos de 8 mil empleados a nivel nacional.

    “Lo que nunca se dijo en ese acuerdo es que las cuotas globales bajarían. En el caso de la principal especie del sector artesanal, la sardina, el año 2011 a los pescadores les correspondieron 611.000 toneladas. Sin embargo, como el Comité Científico Técnico que creó la Ley de Pesca de 2012 disminuyó la cuota global, hoy los artesanales solo pueden pescar 230.000 mil toneladas. ¡Apenas un tercio!”, critica Arroyo.

    ¿Cuál ha sido el impacto social y económico que ha tenido esta situación en el Bío Bío? Según el presidente de Fedepes, cerca de un 40% de los pescadores artesanales no puede salir a pescar, porque el volumen de captura no reembolsa la inversión en petróleo, los gastos de equipamiento de las naves y la deuda que mantienen con las grandes pesqueras que les financiaron la construcción de las embarcaciones.

    “Los verdaderos artesanales, esos que tienen naves de menos de 12 metros, están obligados a comprar cuotas a pescadores de las regiones vecinas para luego capturar el recurso en la Región del Bío Bío. ¿Quién puede entender algo tan absurdo? Los peces no respetan divisiones político-administrativas y por lo mismo un barco industrial puede pescar en distintas regiones, pero los artesanales no. ¿Es eso justo? ¿Es eso lógico?”, pregunta Arroyo.

    Finalmente, el dirigente puntualizó que los estudios del Instituto de Fomento Pesquero han arrojado que el recurso está “sano”, pero el Comité Científico Técnico mantiene la misma cuota de los años anteriores porque ocupa una metodología de cálculo de biomasa anticuada, que está en desuso en los principales países pesqueros, como por ejemplo, Perú.

    “Es hora de que la autoridad se ponga los pantalones, que termine con la injusticia, antes que la injusticia termine con los miles de verdaderos pescadores artesanales”, concluyó el representantes de los artesanales del Bío Bío.

    Vía Agencia Medio a Medio

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