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    La naturaleza es mayormente irregular y asimétrica, pero entre su desenfreno también solemos encontrar formas que parecen diseñadas por el ser humano.

    Aún así es raro ver bordes rectos o ángulos de 90 grados en un entorno totalmente natural, como el iceberg que la NASA fotografió en la Antártida la semana pasada en medio de de la Operación IceBridge.

    En medio de un caótico revoltijo de hielo flotante, el bloque de hielo se ve perfectamente rectangular, como si hubiera sido cortado deliberadamente.

    Contrariamente a lo que muchos podrían pensar, el iceberg es perfectamente natural. No se trata de una intervención alienígena ni de un grupo secreto de humanos cortando hielo con intenciones ocultas.

    Cuando pensamos en los icebergs, nos figuramos enormes trozos de hielo con masas irregulares y formas puntiagudas y una porción que se extiende bajo la superficie del agua. Pero estos representan solo uno de los dos tipos de iceberg que han sido clasificados por forma. El más típico y conocido es el llamado iceberg no tabular.

    Los icebergs tabulares, por el contrario, se parecen más a este bloque rectangular de hielo. Sus lados suelen tener líneas casi verticales y paralelas y una cara superior plana, producto de los cortes de las plataformas de hielo.

    Borde norte del iceberg tabular B-15. Imagen vía Beyond Penguins.

    El científico de la Universidad de Maryland, Kelly Brunt, dijo a LiveScience que se puede pensar en ellos como una uña que crece demasiado y se termina rompiendo, dando como resultado líneas geométricas rectas y casi perfectas.

    Los icebergs tabulares pueden ser enormes y tener cientos o miles de kilómetros cuadrados, como el B-15, el más grande jamás registrado, que tenía 11.000 kilómetros cuadrados.

    El recién descubierto no se ha medido, y aunque es difícil calcular su tamaño solo con la fotografía, se cree que ni siquiera se acerca a ese tamaño. Brunt comentó que es ínfimo comparado con algunos de sus símiles más granes, aunque es probable que tenga más de 1,6 kilómetros de ancho.

    Una parte de la deteriorada plataforma de hielo Larsen C, de la Antártica, parece haberse desprendido de bloques recientemente, debido a lo parejo de unos bordes que no pueden ser resultado del mar y el viento, de acuerdo a las observaciones del equipo de Brunt.

    Las líneas rectas y geométricas no son infrecuentes en los icebergs tabulares, que tienden a romperse a lo largo de grietas y fisuras naturales en el hielo, un proceso acelerado por temperaturas más cálidas a medida que el agua derretida gotea y ensancha las separaciones.

    También es importante señalar que no podemos ver el otro lado del iceberg en la foto publicada, que puede ser muy irregular. Si así fuera, el iceberg se vería mucho menos impresionante.

    Fuente: Science Alert

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