• EC | Edición Mundo
  • El Ciudadano | Edición Chile
  • El Ciudadano | Edición Venezuela
  • Una sociedad plural y democrática necesita diferentes miradas del mundo. Desde El Ciudadano diaria y oportunamente, nuestras letras están en favor de construir una mejor sociedad y un mundo más justo.
    Que exista periodismo independiente también depende de ti.

    dpk-vs-binge-drinking-women-sick

    Una pequeña inyección de la llamada hormona del “amor” – la oxitocina – puede desembriagar a ratas en estado de ebriedad y revertir el comportamiento “torpe” causado por el alcohol, reportan los científicos.

    En el nuevo estudio, Michael Bowen y sus colegas de la Universidad de Sydney inyectaron la hormona en las ratas. Cuando el equipo combinó la oxitocina con una dosis intoxicante de alcohol, notaron que las ratas no demostraron pérdida de coordinación, un signo típico a ese nivel de consumo de alcohol.

    Las ratas a las cuales se les proporcionó alcohol y oxitocina pasaron con éxito esta prueba de sobriedad, señaló Bowen. El investigador agregó que en las ratas que solo fueron inyectadas con alcohol se vio un impacto muy diferente.

    En vez de probar la sobriedad de las ratas a través de hacerles caminar en una línea derecha o tocar su nariz con un dedo, los animales fueron examinados mediante varias formas.

    Una de estas pruebas es cuando los investigadores ponen las ratas de espalda y ven cuanto tiempo se demoran en ponerse de guata o en cuatro patas. En este examen, llamado “corrección de reflejo” las ratas que habían sido intoxicadas con alcohol (se hizo el test 35 minutos después de la inyección) se demoraron tres segundos en darse vuelta, las ratas inyectadas con oxitocina y alcohol se demoraron la mitad de este tiempo.

    Además, los investigadores hicieron un test de “campo abierto”, donde las ratas pueden andar “libremente” en una caja. Las ratas intoxicadas con alcohol se quedaron casi inmóviles en un rincón. No obstante, las ratas sobrias y las que fueron inyectadas con alcohol y oxitocina se movían en las cajas descubriendo el lugar.

    La oxitocina funcionaba tan bien que los investigadores señalaron que ni siquiera podían ver que estas ratas en verdad estaban intoxicadas, “es un efecto remarcable” destacó Bowen.

    “En las ratas, la oxitocina reduce la motivación de consumir alcohol en el corto y largo plazo, también bloquea los efectos intoxicantes del alcohol, y reduce la severidad de los síntomas de abstinencia de alcohol,” expresó Bowen. “Si se demuestra tan eficaz en seres humanos como en ratas esto podría ser un cambio significante.”

    Fuente: LiveScience

    Suscríbete a nuestros boletines informativos y recibe diariamente la información más importante publicada en elciudadano.com

    * indicates required

    A qué ediciones te quieres suscribir?


    •  
    •  
    •  
    Loading...