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    La evidencia sugiere que los diamantes encontrados en un meteorito que explotó hace diez años sobre el desierto de Nubia, en Sudán, se formaron en el interior de un “planeta perdido” que formó parte de nuestro sistema solar cuando era joven.

    Los análisis microscópicos de los pequeños diamantes revelaron que contienen compuestos que se producen bajo una intensa presión, lo que sugiere que se formaron muy por debajo de la superficie de un planeta.

    Los científicos calculan que el misterioso planeta habría tenido un tamaño entre Mercurio y Marte y han planteado la hipótesis de que decenas de planetas se formaron en los primeros 10 millones de años del Sistema Solar, separándose y volviéndose a unir en violentas colisiones que finalmente terminaron en los actuales planetas que orbitan al Sol.

    Si se confirman los últimos hallazgos, el meteorito Almata Sitta sería el único remanente conocido de uno de estos planetas perdidos en los inicios de nuestro sistema, dando a los científicos una ventana única a las condiciones cósmicas que prevalecieron en ese momento y lugar de la historia estelar.

    “Las simulaciones han sugerido que el sistema solar primitivo tenía decenas de estos planetas embrionarios, que colisionaron entre sí para formar los planetas terrestres, pero tener evidencia de uno de ellos es algo que no me esperaba”, dijo Farhang Nabiei, que estudió piezas del meteorito en el Instituto Federal de Tecnología en Lausana, Suiza.

    Fragmentos del meteorito Almahata Sitta. Fotografía: Hillary Sanctuary

    Philippe Gillet, el autor principal del estudio, dijo que están “haciendo arqueología, mirando al pasado e intentando descifrar la historia del Sistema Solar”.

    Almahata Sitta fue el primer meteorito en ser rastreado por telescopios mientras volaba hacia la Tierra para explotar sobre el desierto de Nubia en 2008. El evento dio origen a un esfuerzo de recuperación por parte de la Universidad de Jartum, que recolectó 480 piezas que en total no pesan más de 4 kg.

    Las primeras inspecciones del meteorito revelaron que se trata de una ureilita, una composición inusual que no coincide con otras rocas espaciales provenientes de la Luna o Marte. El hallazgo llevó a algunos científicos a especular que podría haber tenido un origen más exótico.

    Pero el equipo suizo ha descrito sus nuevos análisis en Nature Communications, los que muestran que los diamantes contienen partículas de un compuesto de hierro y azufre, que se cree que se forma a presiones superiores a 20 gigapascales. La conclusión es que los diamantes se formaron con esas partículas, muy al fondo de la superficie de un mundo desconocido.

    “Probablemente estamos mirando un objeto que fue uno de los primeros planetas que rodearon el Sol antes de chocar entre ellos para crear los planetas reales que tenemos hoy”, dijo Gillet.

    James Wittke, del laboratorio de meteoritos en la Universidad del Norte de Arizona, Estados Unidos, quien no participó en el estudio, dijo que las conclusiones de los científicos eran razonables.

    “Creemos que probablemente haya muchos ‘padres’ más grandes en el sistema solar primitivo, que desde entonces han sido destruidos”, dijo Wittke. El que haya habido uno tan grande como Marte parece un poco sorprendente, dice, pero el documento de los astrónomos suizos presenta “la mejor evidencia para determinar el tamaño de estos cuerpos parentales”.

    Fuente: The Guardian

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