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    La Agencia Espacial Rusa, Roscosmos, está trabajando en el desarrollo de una tecnología para construir un potente cañón láser, que permitirá destruir la basura espacial que órbita alrededor de la Tierra.

    En un principio, se pensó  colocarlo en la parte externa de la Estación Espacial Internacional (EEI), pero la idea fue desechada por la propia seguridad de la estación, su costo de llevarlo al espacio y su alto consumo de energía.

    Sin embargo los científicos rusos optaron por una solución más convencional, más económica y menos riesgosa: la instalación de un cañón en tierra.

    Cañón

    RT

    Los expertos,  planifican construir una estructura similar a los observatorios en tierra y ahí se albergará cañón láser de tres metros que servirá para fundir la basura que se encuentra orbitando y que supera las 40 mil unidades que van desde piezas del tamaño de un tornillo hasta satélites abandonados por el fin de su vida útil.

    Para abaratar los costos, los científicos, recomiendan instalar el invento  en el Centro Titov de Óptica Láser de Altái (Rusia), lugar desde donde se monitorean los satélites existentes y  la basura espacial. Al usar el cañón láser, se podrá  vaporizar la chatarra que órbita el planeta.

    La basura espacial es un verdadero problema para las agencias espaciales, sus satélites y hasta para la misma Estación Espacial Internacional. Mucha de la basura recorre  el área la Tierra, se precipita y se destruye cuando entra a la atmósfera. Otras de gran tamaño no lo hacen y pueden representar un grave peligro. Pero debido a que el planeta está constituido por ¾ partes de agua, es difícil que se estrellen contra centros poblados.

    Sin embargo, el peligro radica en los fragmentos que se quedan orbitando. Muchos de ellos alcanzan 800 kilómetros por hora, lo que un impacto de una simple tuerca en un costoso satélite, pudiese significar su destrucción.

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