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    Tras el asesinato de dos líderes indígenas Awá en el departamento de Nariño -uno de ellos recién electo a un cargo de representatividad- la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) denunció un “genocidio a los pueblos indígenas de Colombia en tiempos de paz”.

    Esa instancia difundió un comunicado en el que detalló que durante los primeros minutos de la madrugada del 2 de diciembre, tras una asamblea de elección de gobernador del resguardo indígena de Palmar Medio Imbi, “hombres desconocidos fuertemente armados, sin mediar palabra perpetraron una vil masacre”.

    Los asesinados fueron Héctor Ramiro García, líder fundador de la organización Camawari, y su hijo Arturo García. Ambos salían de una asamblea en la que Arturo fue electo como gobernador de ese resguardo para el periodo 2019. El ataque además dejó cuatro heridos de gravedad.

    Héctor Ramiro García, líder fundador de la organización Camawari, y su hijo Arturo García asesinados

    Camawari exigió “la presencia inmediata y de carácter urgente de los organismos de protección de los Derechos Humanos”, como la Cruz Roja Internacional o la Defensoría del Pueblo.

    El gobernador de Nariño, Camilo Romero, a través de Twitter lamentó “el asesinato de nuestros hermanos Awá”, condenó “todo acto de violencia” y expresó “solidaridad con organización Camawari”.

    Un día después, este 3 de diciembre, la ONIC publicó otro comunicado en el que manifestó su indignación por las declaraciones emitidas por un teniente coronel del ejército de apellido Salas, quien declaró a varios medios que el suceso podría tratarse de una riña. Recordó que la Corte Constitucional determinó medidas cautelares para ese territorio indígena, pero “sigue la violación de derechos humanos, no tenemos garantías de ejercer el gobierno propio y exigimos la garantía de no repetición”.

    “Genocidio”

    La misma ONIC además “condena, repudia, denuncia y rechaza de manera categórica la sistemática y continua violación a los Derechos Humanos y, el exterminio físico y cultural que se está presentando a nivel nacional, en contra de los Pueblos Indígenas”.

    Ello por cuanto, según denunció, en diez días “se han masacrado” 13 líderes indígenas en el país. Inició su recuento con estos dos casos en el departamento de Nariño, limítrofe con Ecuador, a los que sumó el asesinato de la joven indígena Lola Cortes Taicus, de 16 años, en el corregimiento de la Guayacana, “sector en el que el día de ayer fue volado el oleoducto trasandino”; además de otro asesinato, el del indígena Awá Iván Pai, el pasado 28 de noviembre.

    La Corte Constitucional determinó medidas cautelares para ese territorio indígena pero los asesinatos continúan

    El conteo continuó con el departamento de Caldas, donde una semana antes acaeció “la masacre de la familia Embera Chamí” en el Resguardo de San Lorenzo. Tres personas, todas mayores de edad, “fueron asesinados en su propia casa, dejando herida a la hija y hermana de los fallecidos”.

    Omar Andrés Gañan Gañan también fue asesinado, el día 29 de noviembre. Este hecho acaeció en el vecino departamento de Antioquía, pero al igual que la mencionada familia, pertenecía al Consejo Regional Indígena de Caldas (Cridec).

    En el departamento de Cauca, el 28 de noviembre fueron asesinados los indígenas Nasas Gladis Rivera Chapeño, presidenta de la Junta de Acción Comunal y Henry Ulcue Fiscue. Luego el 1 de diciembre fueron encontrados los cadáveres de Aldemar Trochez, Yanet Mosquera y Rogelio Trochez, en avanzado estado de descomposición. Todas esas personas pertenecen a la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca.

    La organización además denuncia que en el departamento de Antioquía, el 24 de noviembre fue víctima de una mina antipersona el joven indígena Luis Humberto Jumí Domicó de 21 años de edad, a quien se le amputo una pierna.

    La ONIC aseveró que “estamos viviendo un genocidio con nuestra gente: masacres, asesinatos selectivos, amenazas, tentativas de homicidio y víctimas de minas anti persona” y recordó que los pueblos indígenas Awá, Nasa, Embera Chamí y Zenú “se encuentran entre los 38 Pueblos Indígenas en vía de exterminio físico y cultural, declarados en el Auto 004 de 2009 por la Corte Constitucional de Colombia”.

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