• EC | Edición Mundo
  • El Ciudadano | Edición Chile
  • El Ciudadano | Edición Venezuela
  • Una sociedad plural y democrática necesita diferentes miradas del mundo. Desde El Ciudadano diaria y oportunamente, nuestras letras están en favor de construir una mejor sociedad y un mundo más justo.
    Que exista periodismo independiente también depende de ti.

    En respuesta a la acogida del tema central de la edición anterior, me he permitido, esperando no ser majadero, compartir algunos datos sobre la yerbita esta. La Marihuana, Cáñamo, Ganja, Kaya, Santita, Cannabis, o como se le prefiera denominar, es una de las drogas mas usadas en todo el mundo.


    Según cifras oficiales de la DEA, cerca de 50 millones de personas la consumen habitualmente sólo en Estados Unidos, mientras que las Naciones Unidas establece que en todo el mundo la cantidad de usuarios se eleva a la astronómica cantidad de 141 millones de personas. Esa cifra sólo es superada por los consumidores de sedantes, que alcanzan los 227 mil 400 millones. Teniendo en cuenta la artificialidad y las características propias de los sedantes, la marihuana es lejos la droga natural más utilizada en toda la historia de la humanidad, de la cual no existe registro alguno de casos de deceso producto de su ingesta, sea por la vía que sea. Aun cuando en la actualidad el uso de la marihuana trasciende cualquier tipo de fronteras, encontrándose en diversidad de grupos culturales, sociedades y geografías, se constituye como la más popular de las sociedades modernas, su consumo se remonta a siglos atrás. En india, por ejemplo, se encuentra íntimamente relacionada a la religión y se utiliza en ritos chamánicos, ocupando el lugar del regalo que ofrece Shiva a sus flores. Su uso en aquel país está tan extendido, que hace no mucho, antes de la legislación de prohibición actual impulsada por Estados Unidos, era vendida en forma libre en ferias y tiendas. En un lugar muy alejado, una isla denominada Jamaica, se ha desarrollado por años la religión rasta, proveniente de Etiopía. Para los rastafaris la ganja, nombre que le dan a la marihuana, tiene una connotación sacramental. Los miembros de esta religión incorporan algunos pasajes de la Biblia, identificando el cannabis con la hierba a la que se refiere el Salmo bíblico 104:14, “Él creó el pasto para el ganado, y la hierba para el servicio del hombre.” Por su parte creen que el emperador etiope Haile Selassie fue un dios viviente y representaba “el Jesús de la raza negra”; y que Etiopía es el lugar originario de donde proviene la gente de la raza negra y un retorno final a este país africano homologable con el nirvana. La marihuana es una planta que ha transitado entre la deificación y la satanización en medio de una mezcla de elementos económicos, religiosos, artísticos, racistas, culturales, políticos e incluso bélicos.

    SAÁ

    Suscríbete a nuestros boletines informativos y recibe diariamente la información más importante publicada en elciudadano.com

    * indicates required

    A qué ediciones te quieres suscribir?


    •  
    •  
    •  
    Loading...