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    “Das un golpe y salen miles”. Ser joven hoy en día implica una gran responsabilidad al estar en la puerta de entrada hacia el mundo laboral; por lo mismo, la necesidad de tener las ideas claras es algo tan esencial para poder determinar que el área a la que se está enfocado, realmente es favorable.

    “Chile es un país de poetas” dicen algunos; otros piensan que el desarrollo de habilidades artísticas similares estaría ligado a un pasatiempo que es conveniente no tomar en serio, sino más bien dejarlo como una segunda opción.
    Dentro de las características de los jóvenes contemporáneos está la facilidad para desenvolverse en ciertas áreas vinculadas a las artes que, de una u otra forma, han logrado difundir en talleres escolares o academias anexas. La pasión por la música, la destreza en el dibujo o la pintura, el gusto por la literatura y el teatro, el amor por la danza y la fascinación por el cine, se unen para enfatizar una serie de interrogantes entre seguir o no su estudio a nivel profesional. Por otra parte las exigencias en el plano familiar hacen de este choque de ideas un enfrentamiento brutal para quienes -en un futuro no muy lejano- deberán elegir si vivir o no de sus talentos.
    En esta situación, los padres cumplen una labor fundamental para prestar orientación a sus hijos y apoyar una elección correcta. Lo que pasa a ser de un pasatiempo a una vocación, sin duda que debe ser tomado bajo un margen de responsabilidad para concretar un buen desarrollo de lo que mejor debemos hacer.
    Si pensamos a fondo, dentro de la sociedad encontramos todo tipo de personalidades que difieren unas de otras, pero que a la vez están unidas por ideas que apuntan hacia un mismo lugar; es el caso de los jóvenes interesados en desarrollar una parte de la cultura que otros simplemente olvidan.
    Los grandes genios una vez debieron elegir, siendo jóvenes, cual sería su aporte al mundo al estar vivos. Hoy son otros los que también tienen que decidir. Porque al hablar de ellos no sólo es para decir que hay delincuentes juveniles o rebeldes sin causa; las generaciones actuales se vuelven efervescentes en materia artística: los jóvenes contemporáneos son un talento que hay que saber explotar.

    Catalina Osses

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