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    El Observatorio Solar Nacional en Nuevo México, Estados Unidos, reabrió el pasado lunes junto a un comunicado que explica su misterioso y repentino cierre. Allí se desmienten los rumores conspirativos y paranormales y develan que fue un caso de pornografía infantil.

    De acuerdo con la misiva, la Asociación de Universidades para la Investigación en Astronomía (AURA) coopera con una investigación policial en curso sobre una actividad criminal que ocurrió en Sacramento Peak. “Durante este tiempo, nos preocupamos de que un sospechoso en la investigación pudiera representar una amenaza para la seguridad del personal y los residentes locales”.

    Asimismo, el texto indica que que “AURA determinó que mover la pequeña cantidad de personal en el sitio y residentes fuera de la montaña era la medida más prudente y efectiva para garantizar su seguridad”.

    Antecedentes

    Las instalaciones Sunspot del Observatorio se cerraron el  6 de septiembre por “un problema de seguridad”, razón por la que sus empleados fueron reubicados sin ninguna explicación.

    Esta situación generó múltiples y creativas hipótesis de conspiración, incluso algunas hablaban de una invasión extraterrestre, una explosión solar y hasta espías chinos.

    Acciones del FBI

    La orden de registro emitida el 10 de septiembre explica cómo agentes encubiertos del FBI comenzaron a notar tres direcciones IP registradas desde el observatorio, descargando y distribuyendo pornografía infantil.

    Desde julio, los federales habían estado rastreando dispositivos atados al observatorio solar, espacio desde el que alguien había estado descargando y distribuyendo cientos de estos archivos.

    La investigación llevó a los agentes al director del observatorio, y descubrieron que uno de los puntos de acceso inalámbrico se encontraba dentro del Telescopio Dunn.

    En  agosto, el jefe del observatorio se encontró un portátil negro escondido en unas oficinas de las instalaciones. El hombre denunció el equipo al FBI.

    El criminal resultó ser un conserje, quien al sentirse acorralado por la justicia llegó a decir que había un asesino en el observatorio, razón que llevó a los federales a cerrar y evacuar al personal hasta finalizase la investigación.

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