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    El pasado lunes 14,  Hadi Damien,  organizador del Orgullo LGTB (Lesbianas, Gays, Transexules y Bisexules) ofrecía una lectura en un pequeño estudio en  Beruit (Libano), donde brindaba información de la agenda de actividades programadas para celebrar por segundo año la actividad, hasta que irrumpió la policía, al parecer a instancias de grupos opuestos a los derechos LGTB .

    Acto seguido, las fuerzas del orden clausuraron el evento alegando que no había sido aprobado por la censura oficial. También procedieron a la detención de Hadi Damien y a conducirle a la comisaría para interrogarle.

    La abogada de Damien, Layal Saqr señaló  que  la policía no quiso identificar a quienes habían denunciado a su cliente  y actuó en todo momento con tono amenazante. Además señaló que el objetivo de Damien era dar a conocer los actos del Orgullo LGTB que aún quedaban por celebrar, dado que las actividades habían empezado el 12 de mayo.

    En la agenda del Orgullo Gay el organizador refirió que dentro de la programación estaba pautada una fiesta callejera, un espectáculo de drags(término que describe a un hombre que se viste y actúa a la usanza del estereotipo de una mujer de rasgos exagerados), varios conciertos y lecturas poéticas.

    Luego conocer esta polémica programación,  la policía amenazó a su cliente con presentar cargos por «fomentar el libertinaje y ofender la decencia pública» si no se comprometía por escrito a cancelar todos esos eventos. Esos cargos podrían conducir a penas de hasta dos años de prisión, por lo que el consejo de la abogada fue que aceptase firmar la cancelación pues “no quería verle entre barrotes”.

    El 2018 era el segundo año en que se intentaría llevar a cabo una celebración del Orgullo LGTB en el Líbano, y ahora también es el segundo año consecutivo en que los distintos eventos han tenido que ser cancelados.

    En 2017, grupos islamistas irrumpieron en diversos actos y amenazaron con atacar con violencia si se celebraba la programada Marcha del Orgullo, que finalmente fue cancelada. Debido a ello, este año ni siquiera se había previsto celebrar la Marcha, pero la presión de los grupos LGBTfobos han conseguido de nuevo la cancelación de los actos, además de la detención del principal organizador.

    Las relaciones homosexuales en el Líbano (una república árabe multiconfesional en la que coexisten musulmanes sunitas, musulmanes chiítas, cristianos de diversas confesiones y drusos) son formalmente ilegales.

    Según el artículo 534 del Código Penal se establece penas de un año de prisión para quienes realicen “actos sexuales contra natura”. No obstante,  cuatro jueces han fallado en contra de que  se aplique a las relaciones homosexuales, por chocar con los derechos fundamentales de los ciudadanos libaneses, de modo que el artículo 534 ha quedado en la práctica invalidado para ese fin.

    Sin embargo, al igual que Egipto, la policía usa los confusos artículos del Código Penal “contra la decencia” para cohibir de hecho tanto las relaciones homosexuales como la defensa de los derechos LGTB.

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