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    El insomnio es el trastorno de sueño más frecuente en la población general. Consiste en una reducción de la capacidad para dormir que puede afectar de modo negativo a la vida de la persona que lo sufre, provocando deterioro social, ocupacional o de otras áreas importantes.

    Se dice que el número de horas de sueño necesarias varía de unas personas a otras. Aunque el promedio diario es de 7 horas y media, existe un rango que oscila entre 4 (“poco dormidores”) a 10 horas (“grandes dormidores”), considerándose estos valores dentro de la normalidad.

    La falta de sueño está asociada a la dificultad de concentración y se relaciona con un aumento de los accidentes de tráfico, el estrés y la irritabilidad.

    Algunas personas intenta varias técnicas para conciliar el sueño y caer profundamente dormidos, pero estos intentos son en vano, bien sea por factores cotidianos de estrés, preocupaciones o fuertes emociones durante un día intenso.

    Preste mucha atención, porque al parecer existe una solución que podría hacer a cualquier persona pueda dormirse en solamente dos minutos.

    En una publicación del año 1981 titulada “Relax and Win: Championship Performance”, se presenta un método militar secreto de los Estados Unidos para ayudar a cualquiera a dormirse en poco tiempo.

    Recientemente, fue republicada la edición de este libro que contiene la técnicas usada por los soldados para asegurarse de que puedan descansar un poco, incluso cuando están en el campo de batalla, y se dice que tiene una tasa de éxito del 96 por ciento después de seis semanas de práctica.

     

    La técnica implica una combinación de relajación de los músculos, respiración y visualizaciones.

    Para llevar a cabo la práctica mencionada, en primer lugar, usted debe relajar los músculos de la cara, incluida la lengua, la mandíbula y los músculos que se encuentran alrededor de los ojos.

    Luego debe dejar caer los hombros lo más bajo posible antes de relajar su brazo y antebrazo en un lado y luego en el otro.

    El tercer paso consiste en respirar y exhalar, relajar el pecho y, finalmente, relajar las piernas. En ese momento, usted debería comenzar con los muslos y luego pasar a las pantorrillas.

    Una vez que haya relajado su cuerpo durante diez segundos, es necesario que aclarare su mente por completo.

     

    Otras recomendaciones para combatir el insomnio son las siguientes:

    1. Evitar practicar ejercicio intenso antes de acostarse

    El deporte genera endorfinas que pueden dificultar el conciliar el sueño de forma inmediata, por lo que no está recomendado a partir de las ocho de la tarde. Sí está indicado durante el día, ya que la actividad física moderada ayuda a estar en forma y a dormir mejor.

    1. Crear un ambiente relajado en el dormitorio

    La estancia debe estar acondicionada para facilitar el reposo. Es conveniente regular la intensidad de la luz y evitar la radio, la televisión u otros dispositivos que no contribuyan a crear un clima de relajación.

    1. Evitar objetos y factores que puedan despertarnos

    Es aconsejable retirar del dormitorio los móviles, cerrar las ventanas para evitar los ruidos del exterior y bajar las persianas para que el exceso de luz no interrumpa el sueño. No es conveniente que las mascotas duerman en la misma estancia: pueden moverse o emitir sonidos que nos desvelen.

     

    1. Establecer rutinas positivas asociadas al sueño

    Intentar ir a la cama siempre a la misma hora y después de una ducha con agua templada son hábitos saludables que ayudan a preparar la mente para el reposo.

    1. Asociar mentalmente cama y sueño

    Es importante no utilizar el dormitorio como lugar de trabajo o para realizar actividades que no estén relacionadas con el descanso.

     

    1. Climatizar el dormitorio

    Dejar puesto el aire acondicionado durante toda la noche es perjudicial. Sí se puede utilizar antes de irse a dormir para regular la temperatura de la estancia, o ventilarla abriendo las ventanas minutos antes de acostarse.

    1. Evitar las comidas copiosas y el alcohol antes de dormir

    En verano se incrementa el consumo de alcohol y las cenas se producen más tarde y son, muchas veces, más copiosas de lo habitual. Estos factores son el cóctel perfecto para tener problemas con el sueño. Además, ingerir líquido en abundancia antes de acostarse incrementa las ganas de orinar, necesidad que puede interrumpir el sueño.

    1. Tomar alimentos que faciliten el sueño

    Los plátanos, los huevos o la leche son alimentos ricos en triptófano que van a ayudar a conciliar el sueño.

    1. Recurrir a una siesta breve

    La siesta es recomendable después de comer. Debe ser breve y nunca superior a 30 minutos o, de lo contrario, será contraproducente y podría impedir conciliar el sueño por la noche.

    1. Plantas medicinales

    Cuando el insomnio sea ocasional, la fitoterapia puede ser una solución. La valeriana es tranquilizante e induce al sueño. La pasiflora ayuda a mantener el sueño, por lo que se recomienda a gente que se despierta a lo largo de la noche.

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